Escocia

Escocia
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Escocia (en inglés, Scotland; en gaélico escocés, Alba; en idioma escocés, Scotland) es el más septentrional de los cuatro países constituyentes que forman el Reino Unido. Junto con Inglaterra y Gales, forma parte de la isla de Gran Bretaña, abarcando un tercio de su superficie total; además consta de más de 790 islas. Limita al norte y oeste con el Océano Atlántico; al este con el Mar del Norte, al sur con Inglaterra y al suroeste con el Canal del Norte y el Mar de Irlanda. El territorio escocés abarca 78.772 km2, y su población se estima en 5.116.900 habitantes, lo que da una densidad de población de 65 habitantes por km2. Aunque la capital es Edimburgo, la ciudad más grande de Escocia es Glasgow, en cuya área metropolitana vive cerca de un 20% del total de la población escocesa.
El Reino de Escocia era un estado independiente hasta 1707, fecha en la que se firmó el Acta de Unión con Inglaterra, para crear el Reino Unido de la Gran Bretaña. Pese a esta unificación, Escocia sigue teniendo un sistema legal distinto del de Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte, y es considerada en el derecho internacional como una entidad jurídica distinta. La pervivencia de unas leyes propias, y de un sistema educativo y religioso propios han contribuido a mantener la cultura escocesa a lo largo de los siglos.
Desde el siglo XIX existe un creciente independentismo escocés, representado por el Scottish National Party (SNP, Partido Nacional de Escocia), que aboga por la independencia de Escocia y que obtuvo la mayoría simple en el Parlamento escocés en las elecciones de marzo de 2007. Sin embargo, Escocia no es un estado soberano, y por lo tanto no es considerado como miembro independiente en organismos como las Naciones Unidas o la Unión Europea.
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[editar] Origen etimológico
La Crónica anglosajona del siglo X es el documento más antiguo en el que aparece el término Scotland, formado a partir del término latino Scoti, de origen dudoso, empleado como una referencia a los habitantes de Hibernia (la actual Irlanda). La palabra Scotia, aparecida en el latín vulgar, se empleó sólo para referirse a la zona de Escocia en la que se hablaba gaélico; además, este término alternaba con Albania, procedente del término gaélico para Escocia, Alba. El empleo del término Scotland para referirse a todo el territorio escocés sólo se generalizó en la baja Edad Media. En los tiempos modernos el término Scot se aplica a todos los habitantes de Escocia, independientemente de su origen étnico, ya que la identidad escocesa es primordialmente cívica y no étnica o lingüística. El término scot también se emplea para referirse al idioma escocés, hablado en algunas zonas de los Lowlands o Tierras Bajas Escocesas.
[editar] Símbolos nacionales
La bandera de Escocia, conocida como Saltire o "Cruz de San Andrés", data —según la leyenda— del siglo IX, por lo que, de ser esto cierto, sería uno de los emblemas nacionales más antiguos todavía en uso.[1] [2] Esta cruz también entró a formar parte de la bandera del Reino Unido o Union Jack en 1606. Hay muchos otros símbolos de Escocia, oficiales o no, tales como el cardo (la flor nacional), la Declaración de Arbroath, el dibujo del tartán, relacionado con los clanes escoceses, o la bandera del "León Rampante" que aparece en el Estandarte Real de Escocia.[3] [4] [5] El lema nacional es Nemo me impune lacessit, que puede traducirse como "Nadie me ofende impunemente", y que a su vez se relaciona con el cardo.
La canción Flower of Scotland es popularmente considerada como himno nacional de Escocia, compitiendo con Scotland the Brave. La primera es la que se emplea la mayoría de acontecimientos políticos y deportivos, como por ejemplo los encuentros de la selección de fútbol de Escocia, mientras que la segunda se usa para representar a Escocia en los Juegos de la Commonwealth. Dado que no existe un himno oficial, la disputa continúa abierta, especialmente tras la Devolución de poderes de 1998, y existen otras canciones candidatas, como Scots Wha Hae, A Man's A Man for a'That o, más recientemente, I'm Gonna Be (500 Miles).[6]
La fiesta nacional de Escocia es el "Día de San Andrés", el 30 de noviembre, aunque la Burns Night o Noche de Burns, celebrada el 25 de enero en honor al poeta nacional, Robert Burns, tiene un mayor seguimiento. El "Día del Tartán" es otra celebración de invención reciente, y originaria de Canadá. En 2007, el Parlamento de Escocia aprobó el decreto oficial por el que el Día de San Andrés pasaba a ser bank holiday, día de fiesta oficial.[7]
[editar] Historia
[editar] Historia antigua
Se ignora si Escocia estuvo habitada durante el Paleolítico, ya que las sucesivas glaciaciones que cubrieron su actual territorio han destruido todas las evidencias de asentamientos humanos anteriores al periodo Mesolítico. Se cree que los primeros grupos de cazadores-recolectores llegaron hace unos 11.000 años, cuando los hielos de la primera glaciación comenzaron a retirarse hacia el norte. Los primeros asentamientos aparecieron en el territorio escocés hace aproximadamente 9.500 años, y los primeros pueblos hace unos 6.000. De este periodo data por ejemplo el asentamiento de Skara Brae, en la más grande de las Islas Orcadas, que se encuentra en muy buen estado de conservación, así como otros restos de viviendas, enterramientos y centros rituales del Neolítico encontrados sobre todo en las islas escocesas. Esta abundancia de construcciones que han sobrevivido al paso del tiempo puede deberse a la ausencia de árboles en la zona, que permitió a los pobladores primitivos crear construcciones en la propia roca local.
[editar] Romanización de Escocia
La historia escrita de Escocia comienza con la romanización del centro-sur de Gran Bretaña (las actuales Gales e Inglaterra, que formaban la provincia de Britannia). Los romanos llamaron inicialmente Caledonia ("Tierra de Caledonios") a Escocia, por el inmenso bosque de pinos caledonios que se extendía de norte a sur y de este a oeste por todo el país. El principal pueblo asentado en aquella época en la región escocesa era el de los pictos, así llamados, aparentemente, por su costumbre de pintarse el cuerpo. Los escotos, por su parte, eran un pueblo de origen irlandés, también conocido como dalriadas, que se estableció en el oeste de Escocia. Durante este periodo existían por lo tanto dos reinos diferenciados: el del oeste de Escocia, Scotland, y el reino picto del este, Alba.
La romanización de Escocia fue un largo proceso con multitud de interrupciones: en el año 83 adC, el general Cneo Julio Agrícola derrotó a los caledonios en la batalla del Monte Graupio,[8] [9] lo que permitió la construcción de una cadena de fortificaciones conocida como Gask Ridge, cerca de la Falla de las Highlands (sin adentrarse, al parecer, más al norte); poco después, sin embargo, los romanos se retiraron a los Southern Uplands ("Mesetas del Sur"), es decir, al tercio más meridional de Escocia, y comenzaron la construcción del Muro de Adriano para controlar a las tribus de la zona. Esta línea marcó durante casi todo el periodo de ocupación romana el límite septentrional del Imperio Romano, pese a la construcción, más al norte aún, del Muro de Antonino. Esta frontera sólo pudo ser defendida durante breves periodos de tiempo, de los cuales el más tardío tuvo lugar entre los años 208 y 210, durante el mandato del emperador Septimio Severo. En total, la ocupación de estas zonas de Escocia por parte de los romanos se extendió durante no más de 40 años, aunque la influencia latina en la parte más meridional, sobre todo entre las tribus de origen bretón, fue más duradera.
[editar] Historia medieval
El reino de los pictos (con sede en Fortriu hacia el siglo VI) experimentó un importante desarrollo durante la Edad Media, quizás como respuesta al propio imperialismo romano.[10] Un hito importante en esta lucha por la supervivencia y la ampliación fue la batalla de Dunnichen (685), en la que los pictos derrotaron a las tribus de Northumbria durante el reinado de Bridei III (671–693). El reinado de Óengus I (732–761) fue igualmente un periodo de consolidación para el reino picto.[11] El reino de los pictos ocupaba en esta época, según la descripción de Beda el Venerable, una extensión similar a la que después ocuparía el reino de los escotos durante el reinado de Alejandro I (1107–1124). Sin embargo, ya en el siglo X, el reino picto fue dominado por una cultura de origen gaélico, estableciendo el mito de la ascendencia irlandesa de la dinastía real de Cináed mac Ailpín (Kenneth MacAlpin o Kenneth I).[12] En los siglos siguientes, partiendo desde su territorio original en el este de Escocia, al norte del fiordo de Forth y al sur del río Oykel, el reino picto logró controlar las tierras del norte y del sur. Hacia finales del siglo XII, los reyes de Alba habían añadido a su territorio el área angloparlante del sureste de Escocia y dominaban también las zonas de Galloway y Caithness; al final del siglo XIII, este reino se había extendido hasta alcanzar la extensión aproximada de la Escocia actual.
Sin embargo, ciertos procesos culturales y económicos iniciados en el siglo XII iban a hacer que durante la Baja Edad Media Escocia adquiriera rasgos bien diferentes. El principal impulso a esta transformación se produjo durante el reinado de David I de Escocia, que inició lo que se conoce como la Revolución davidiana. Esta es la época en la que se introduce el feudalismo en Escocia, se reorganizan las formas de gobierno y se fundan las primeras ciudades y pueblos con fueros propios (los llamados burghs). Estas instituciones, así como la inmigración de caballeros y clérigos franceses y anglo-franceses, facilitaron un proceso de "ósmosis cultural", durante el cual los territorios meridionales y costeros del reino de Alba se convirtieron en angloparlantes, como ya lo eran muchas de las tierras recién conquistadas en el sur; el resto del reino, en cambio, siguió conservando la lengua gaélica.[13]
La muerte de Alejandro III en 1286, seguida por la de su nieta Margarita I, rompió la línea sucesoria de la dinastía reinante. Esto llevó a la intervención de Eduardo I de Inglaterra, quien puso en el trono a su protegido Juan de Balliol. Cuando su relación se deterioró, se produjo un intento de conquista por parte de Inglaterra, que fue rechazado por William Wallace (Braveheart) en la Guerras de independencia de Escocia. Por su parte, Robert the Bruce, conde de Carrick, se proclamó Rey de Escocia con el nombre de Roberto I de Escocia. La guerra con Inglaterra duró varias décadas, y la guerra civil entre los partidarios de la dinastía de Robert the Bruce (quien aseguraba ser descendiente de David I) y los partidarios de los Balliol, apoyados por Inglaterra, duró hasta mediados del siglo XIV. Pese a que la dinastía Bruce fue la vencedora, la ausencia de descendientes de David II permitió a su sobrino, Roberto II, ascender al trono y situar en él a la dinastía Estuardo.[14] Los Estuardo gobernaron Escocia durante el resto de la Edad Media, un periodo de prosperidad que va desde el final del siglo XIV hasta la Reforma, pasando por el Renacimiento. Pese a ello, las luchas con Inglaterra continuaron, así como la división interna entre las Highlands o "Tierras Altas" y los Lowlands o "Tierras Bajas".[15]
[editar] Historia moderna
La Edad Moderna se abrió en la historia escocesa con el Rough Wooing o "cortejo violento" (1544 - 1551), una serie de ofensivas militares intermitentes mediante la cuales Inglaterra pretendía forzar un casamiento entre María I Estuardo y Eduardo VI de Inglaterra, objetivo que finalmente no logró. Además, el siglo XVI es el siglo de la Reforma Protestante, encabezada en Escocia por figuras como John Knox y apoyada desde Inglaterra.
En 1603, Jaime VI de Escocia heredó el trono de Inglaterra y se convirtió en Jaime I de Inglaterra. Sin embargo, con la excepción de un breve periodo conocido como "Protectorado", Escocia continuó siendo un estado independiente, aunque sacudido por constantes enfrentamientos entre la corona y los Convenanters, sobre la forma de gobierno de la Iglesia. Tras la Revolución Gloriosa y el derrocamiento del católico Jaime VII de Escocia por Guillermo III de Inglaterra y su esposa María II (1688), Escocia amenazó con elegir a un rey protestante distinto al de Inglaterra.[16] En 1707, sin embargo, tras las amenazas inglesas de cerrar el comercio con Escocia, se firmó el Acta de Unión, que certificaba la creación del Reino de Gran Bretaña.
Pese a esta unificación de los dos reinos, los defensores de la Casa de Estuardo, conocidos como jacobitas, seguían teniendo influencia en las Highlands y en la zona noreste del país, especialmente entre los no presbiterianos. Sin embargo, los levantamientos jacobitas producidos en 1715 y 1745 no lograron apartar del trono británico a la Casa de Hannover. Dichos levantamientos sirvieron además como excusa para el desplazamiento masivo de los habitantes de las Highlands, en lo que se conoce como Highland Clearances.
Tras la Ilustración y la Revolución Industrial, Escocia se transformó en uno de los centros comerciales, intelectuales y culturales de Europa. Glasgow y Edimburgo, sobre todo, se desarrollaron rápidamente a finales del siglo XVIII, y durante el siglo XIX el surgimiento de la industria pesada en las riveras del río Clyde transformó a Glasgow en la "Segunda ciudad del Imperio Británico" después de Londres. La situación empeoró tras la Primera Guerra Mundial, en la que murieron un gran número de escoceses, provenientes sobre todo de las Highlands, pero en especial después de la Segunda Guerra Mundial, tras la cual la situación económica de Escocia empeoró rápidamente, con la desaparición de un gran número de industrias que ya no eran competitivas en el mercado internacional.[17] Sólo en las últimas décadas del siglo XX logró el país apuntar una recuperación económica y cultural, gracias al surgimiento de nuevos servicios financieros y del sector electrónico (en lo que se conoce como Silicon Glen), así como a los beneficios del petróleo y gas del Mar del Norte.[18] En 1998 el Gobierno del Reino Unido concedió mayores niveles de soberanía a Escocia, restableciendo el Parlamento Escocés y devolviendo a Edimburgo, simbólicamente, la Piedra del Destino.
[editar] Política
Dado que Escocia es uno de los países constituyentes del Reino Unido, el jefe de estado escocés es el monarca británico, es decir, la reina Isabel II del Reino Unido desde su coronación en 1952. En Escocia, la reina utiliza el título de Queen Elizabeth ("Reina Isabel") en vez del de "Isabel II", dado que nunca ha habido una reina "Isabel I de Escocia".
Constitucionalmente, el Reino Unido es un estado unitario con un Parlamento y un gobierno soberanos. Tras la devolución de poderes producida en 1997, Escocia goza de un auto-gobierno limitado: el Parlamento Británico sigue conservando la capacidad de reformar, cambiar, ampliar o abolir el sistema de gobierno escocés a voluntad, por lo que puede considerarse que el Parlamento escocés no es realmente soberano.
El poder ejecutivo del Reino Unido recae en lo que jurídicamente se denomina Queen-in-Council ("La reina y sus consejeros"), mientras que el poder legislativo lo ostenta el Queen-in Parliament ("La reina y el Parlamento"). En la práctica política, el poder ejecutivo lo ostenta el Gobierno del Reino Unido, con el Primer Ministro a la cabeza, y el legislativo, el Parlamento del Reino Unido. Bajo el régimen de la devolución de poderes, ciertas áreas del legislativo y el ejecutivo han sido transferidas al Gobierno de Escocia[19] [20] y al Parlamento de Escocia,[21] en Holyrood (Edimburgo). El Parlamento del Reino Unido, por su parte, mantiene su poder sobre los impuestos, seguridad social, ejército, relaciones internacionales, medios de comunicación y otras áreas explícitamente indicadas en la Scotland Act de 1998 como "materias reservadas".
El Parlamento Escocés tiene autoridad legislativa para todas aquellas áreas relacionadas con Escocia, incluso para variar levemente los impuestos, aunque nunca ha ejercido dicho poder. También puede remitir asuntos relacionados con las competencias devueltas al Parlamento Británico, para ser consideradas en el conjunto de la legislación del Reino Unido. En determinados asuntos, la legislación escocesa ha optado por soluciones distintas a las adoptadas en el conjunto del estado: por ejemplo, la educación universitaria y los cuidados para ancianos son gratuitos para los escoceses, mientras que en el resto de Reino Unido se deben pagar unas tasas por los mismos servicios. Escocia fue también el primer país del Reino Unido en prohibir el tabaco en espacios públicos.
El Parlamento Escocés es unicameral, y está compuesto por 129 miembros, 73 de los cuales representan a un distrito electoral o constituency, y son elegidos por el sistema de escrutinio uninominal mayoritario, los restantes 56 miembros son elegidos en sólo ocho distritos electorales, mediante el sistema de representación proporcional; los cargos electos tienen una duración de cuatro años. Tras la elección del Parlamento, éste propone a uno de sus miembros para ser nombrado Primer Ministro de Escocia (First Minister of Scotland o Prìomh Mhinistear na h-Alba) por la Reina. El resto de los ministros también son propuestos por el Parlamento y aprobados por la Reina, y forman, junto con el Primer Ministro, el Gobierno de Escocia, es decir, el poder ejecutivo escocés.
En las elecciones al Parlamento escocés de 2007, el Partido Nacional Escocés (Scottish National Party o SNP) obtuvo la mayoría simple. El líder del partido, Alex Salmond, fue elegido como First Minister de un gobierno en minoría el 6 de mayo de 2007. Otros partidos con representación en la cámara son el Partido Laborista, dirigido por Wendy Alexander; el Partido Conservador Escocés, encabezado por Annabelle Goldie; el Partido Liberal-demócrata de Nicol Stephen y el Partido Verde Escocés, codirigido por Robin Harper. Margo MacDonald es además la única independiente en haber obtenido un asiento como miembro del Parlamento Escocés.
Escocia tiene además representación en la Cámara de los Comunes del Reino Unido, con 59 representantes elegidos en función de los distritos electorales escoceses. La Scotland Office u "Oficina de Escocia", dirigida por el Secretario de Estado de Escocia, es el departamento del Gobierno Británico dedicado a tratar los asuntos relacionados con Escocia. Desde junio de 2007, el cargo de Secretario de Estado para Escocia lo ocupa Des Browne.
[editar] Divisiones administrativas
Las divisiones históricas de Escocia son muy variadas, e incluyen los condados, ducados, burghs (ciudades independientes con representación en el Parlamento de Escocia) y parroquias. En 1975 se puso en funcionamiento una división en regiones y distritos que sin embargo fue abolida en 1996. Desde entonces, a efectos administrativos Escocia está dividida en 32 council areas o "concejos",[22] administradas por una autoridad unitaria responsable de todos los servicios locales. Los Community councils ("concejos comunitarios"), por su parte, son organizaciones informales que representan a determinadas subdivisiones dentro del concejo.
Existen otras subdivisiones distintas de Escocia para distintos fines. Así, los sistemas de bomberos y de policía todavía se basan en la división en regiones introducida en 1975. Para el sistema sanitario, para los distritos postales así como para otras organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, se mantienen subdivisiones geográficas diversas de larga tradición.
El estatus de "ciudad" en Reino Unido viene determinado por una patente real.[23] Hay seis ciudades en Escocia: Aberdeen, Dundee, Edimburgo, Glasgow y, más recientemente, Inverness y Stirling.[24]
[editar] Derecho
Las leyes escocesas se basan en el Derecho romano,[25] combinando elementos tanto del Derecho civil (que puede rastrearse hasta el Corpus Iuris Civilis latino), y del Derecho anglosajón, con origen en la Edad Media. El tratado de unión con Inglaterra de 1707 garantizaba la continuidad de dos sistemas legales distintos en Escocia, y en Inglaterra y Gales.[26] Antes de 1611, existía una gran diversidad de leyes regionales en Escocia, entre las que destacaba la "Ley Udal", vigente en las Orcadas y en las Islas Shetland, y que se derivaba del antiguo sistema legal noruego. Otros sistemas legales se derivaban, en cambio, de las leyes celtas o de las leyes de Brehon, y permanecieron vigentes hasta el siglo XIX.[27] [28] El Derecho escocés tiene, por otra parte, una peculiaridad que lo hace único, al incluir un tercer veredicto posible además de "inocente" o "culpable": el de "no probado".[29] [30]
La ley escocesa establece tres tipos de tribunales responsables de administrar justicia: tribunales civiles, criminales y heráldicos. El máximo ámbito de administración de justicia civil es el Court of Session, aunque pueden realizarse apelaciones civiles a la Cámara de los Lores del Reino Unido. El High Court of Justiciary, por su parte, es el máximo tribunal penal. Ambos se encuentran situados en la Parliament House, antigua ubicación del Parlamento de Escocia. La principal instancia civil y penal sin embargo son los sheriff courts: hay 49 sheriff courts activos en Escocia.[31] Los Tribunales de Distrito fueron creados en 1975 para ofensas menores. Por último, el Court of the Lord Lyon regula el derecho heráldico.
[editar] Geografía e historia natural
Escocia ocupa aproximadamente el tercio superior de la isla de Gran Bretaña, al noroeste del continente europeo. En total, su territorio abarca 78.772 km².[32] La única frontera de Escocia en tierra firme es la que le une por el sur con Inglaterra, y que mide alrededor de 96 km, entre el río Tweed en la costa este y el fiordo de Solway en la oeste. El Océano Atlántico rodea el norte y oeste de Escocia, mientras que al este se encuentra el Mar del Norte. Irlanda se encuentra a sólo 30 km desde la península de Kintyre, mientras que Noruega queda a 400 km al noreste, las Islas Feroe a 310 km e Islandia a 798 km al noroeste. El centro geográfico de Escocia, tradicionalmente, se sitúa a pocos kilómetros de Newtonmore, en Badenoch, al norte de las zonas más pobladas, aunque existen diversas opiniones al respecto, dependiendo del modo empleado para las mediciones, o de si se toman en consideración o no las islas escocesas.
La extensión territorial actual de Escocia es muy similar a la establecida en el Tratado de York de 1237 entre Inglaterra y Escocia[33] y en el Tratado de Perth de 1266 entre Escocia y Noruega.[34] Existen algunas excepciones: la Isla de Man, que antes era territorio escocés, es ahora una Dependencia de la Corona británica; las islas Orcadas y Shetland fueron adquiridas a Noruega en el siglo XV;[35] mientras que Rockall, un pequeño islote rocoso en el Atlántico, fue anexionado al Reino Unido primero y a Escocia después por el Acta de la Isla de Rockall de 1972.[36] [37] Sin embargo, la legalidad de esta anexión ha sido puesta en tela de juicio por Irlanda, Dinamarca e Islandia, y probablemente no tiene efectos en el derecho internacional.[38] [39]
[editar] Geología y geomorfología
Todo el territorio escocés estaba cubierto por el hielo durante las glaciaciones del Pleistoceno, lo que tiene importantes consecuencias en su paisaje. Desde el punto de vista geológico, Escocia está subdividida en tres zonas: las Highlands y las islas se sitúan al noroeste de la Falla de las Highlands, que va desde la Isla de Arran hasta Stonehaven. Esta parte de Escocia está compuesta fundamentalmente de rocas antiguas procedentes de los periodos Cámbrico y Precámbrico, que fueron elevadas durante la posterior Orogenia caledonia. Esta base rocosa está entrecruzada por múltiples intrusiones ígneas de épocas más recientes, cuyos vestigios han formado macizos montañosos como los Cairngorms o los Cuillins, en Skye. Una excepción significativa a lo anterior la constituyen los estratos de arenisca conocidos como Old Red Sandstone, en los que se han encontrado fósiles, sobre todo alrededor del fiordo de Moray. Las Highlands o Tierras Altas son generalmente montañosas y están divididas por el Great Glen o "Gran Valle". Las mayores elevaciones de las Islas Británicas se encuentran aquí, incluido el Ben Nevis, el pico más alto, con una altitud de 1.344 metros. Escocia consta de más de 790 islas, divididas en cuatro grupos principales: Shetland, Orcadas, y Hébridas, las cuales a su vez se dividen en Hébridas Interiores y Hébridas Exteriores. Además, en esta zona se encuentran numerosas fuentes de agua dulce, incluyendo el Lago Ness o el Lago Lomond. Algunas partes de la costa consisten en machair, un tipo de terreno consistente en dunas cubiertas de pasto.
El terreno conocido como Central Lowlands o también Central Belt es una fosa tectónica compuesta fundamentalmente por formaciones del Paleozoico. Algunos de los estratos sedimentarios de esta zona han resultado de gran importancia económica, ya que en ellos se encuentran el carbón y el hierro en los que se basó la Revolución Industrial escocesa. Esta área ha experimentado una intensa actividad volcánica, como demuestra Arthur's Seat, una cima cercana a Edimburgo que es el resto de un cono volcánico más elevado que estuvo activo durante el periodo Carbonífero hace unos 300 millones de años. Conocida también como Midland Valley, esta área es relativamente llana, aunque existen abundantes colinas como Ochil Hills o Campsie Fells.
Las llanuras meridionales o Lowlands están compuestas por una serie de colinas de unos 200 km de longitud, alternados con anchos valles. Se encuentran al sur de una segunda falla que va desde Stranraer hasta Dunbar. Esta zona está compuesta fundamentalmente por depósitos del silúrico, hace 400 o 500 millones de años.[40] [41] [42]
Las fallas, valles o glens que cruzan Escocia de este a oeste albergan frecuentemente lagos o lochs, tales como el Lago Ness, que se sitúa en el Gran Glen, o el Loch Lomond (el mayor lago de agua dulce del Reino Unido), en la Falla de las Highlands. Además, Escocia también está cruzada por ríos que fluyen hacia el Océano Atlántico o hacia el Mar del Norte, y que a menudo dan lugar a fiordos en su desembocadura, tales como el fiordo de Clyde, el fiordo de Forth o el fiordo de Tay. Los ríos más largos de Escocia son el río Tay (193 km), el Spey (172 km), el Clyde (171 km) y el Tweed (156 km).
[editar] Clima
El clima de Escocia es templado y oceánico, y tiende a ser muy variable. Está atemperado por la Corriente del Golfo proveniente del Océano Atlántico, y por ello tiene inviernos mucho más suaves (aunque también veranos más templados y húmedos) que otras áreas de latitud similar, como Oslo o Moscú. Sin embargo, las temperaturas son generalmente más bajas que en el resto del Reino Unido: la températura histórica más baja registrada en el país son los -27,2 °C (-16,96 °F) registrados en Braemar, en los Montes Grampianos, el 11 de febrero de 1895 y el 10 de enero de 1982, así como en Altnaharra, en las Highlands, el 30 de diciembre de 1995.[43] Las máximas en invierno rondan los 6 °C (42,8 °F) en las Tierras Bajas, y las máximas en verano promedian 18 °C (64,4 °F). La temperatura más alta registrada alcanzó los 32,9 °C (91,22 °F) en Greycrook, en los Scottish Borders, un 9 de agosto de 2003.[44]
En general, el oeste de Escocia es generalmente más cálido que el este, debido a la influencia de las corrientes marinas, y a las temperaturas más bajas del Mar del Norte. Tiree, en las Hébridas Interiores, es uno de los lugares más soleados del planeta: tuvo 300 días de sol en 1975. Las precipitaciones varían enormemente a través de Escocia. El oeste de las Highlands es la zona más lluviosa, con más 3.000 milímetros anuales.[44] En cambio, gran parte de Escocia recibe menos de 800 mm.[44] Las nevadas no son habituales en los Lowlands, pero sí en zonas de mayor altitud. Braemar experimenta una media de 59 días de nieve al año,[45] mientras que las zonas de la costa tienen una media de menos de 10 días.[44]
[editar] Fauna y flora
La fauna y flora de Escocia es la típica del noroeste de Europa, aunque varios grandes mamíferos, como el oso pardo, el lobo, el lince, el castor, el reno, el alce o la morsa fueron cazados hasta la extinción en la época histórica. Existen todavía importantes poblaciones de focas y zonas de anidación de aves marinas, como el alcatraz común.[46] El águila real es casi un símbolo nacional, junto con el águila de cola blanca, el águila pescadora o el milano real, que han sido recientemente reintroducidos en Escocia después de haber sido perseguidos hasta la extinción.
Una población de Plectrophenax nivalis acude en verano a las cumbres montañosas de Escocia, en las que durante el invierno también pueden observarse perdices, liebres y armiños en su pelaje invernal.[47] Todavía se conservan ciertos bosques de pinos[48] en los que habita el Loxia scotica, la única ave endémica de Gran Bretaña; el mismo hábitat es también propicio para el urogallo y el gallo lira,[49] el gato montés, la ardilla roja y la marta.[50] Ya en el campo de la criptozoología, el animal más famoso de Escocia es sin duda el Monstruo del Lago Ness, que sigue atrayendo a investigadores y turistas con la esperanza de verlo.
La flora del país es muy variada, con abundancia de árboles caducifolios y coníferas y especies propias del páramo y la tundra. Sin embargo, la plantación comercial a gran escala de especies no nativas de coníferas, y la utilización de los páramos septentrionales para la cría de ganado y las actividades deportivas (principalmente la caza de ciervos y urogallos),[51] han tenido un importante impacto en la distribución de las especies autóctonas de plantas y animales. Un árbol situado en Perthshire, el Tejo de Fortingall, un ejemplar de tejo europeo de quizás más de 5.000 años de antigüedad, es probablemente el ser vivo más viejo de Europa.[52] La flor nacional es el cardo, que aparece en el Escudo del Reino Unido y que también puede relacionarse simbólicamente con el lema de Escocia, Nemo me impune lacessit.
[editar] Cultura
A lo largo de los siglos, la cultura de Escocia se ha moldeado con la amalgama de distintos elementos. Existe una importante actividad artística, tanto musical como dramática y literaria, influida poderosamente por fuentes tradicionales escocesas, aunque también abierta a influencias externas, en especial europeas. La música ocupa un importante lugar en la cultura escocesa. El instrumento tradicional escocés más destacable es
