Los Nobel de las científicas: premios L’Oreal Unesco 2010
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Con el objetivo de impulsar la comprensión pública de la ciencia, la Asociación Nexociencia y la Universidad de la Rioja organizan el V Certamen "Teresa Pinillos" de ensayos de divulgación científica y humanística, Ensaya'10, del que recientemente se ha abierto su convocatoria.
El certamen "Teresa Pinillos" está abierto a todos los campos del conocimiento, desde las ciencias experimentales hasta las sociales y humanas. Los trabajos, que tendrán una extensión de entre 1500 y 2500 palabras, pueden versar sobre diversos temas científicos, desde aquellos de orientación divulgativa hasta otros centrados en el análisis crítico de la situación actual de la ciencia. Un jurado formado por profesionales reconocidos de la divulgación científica y el mundo académico evaluará los ensayos de acuerdo a su capacidad divulgativa, calidad literaria e interés social y otorgará un primer premio de 2500 euros y un segundo de 1000, así como varios premios especiales a los mejores ensayos en determinados campos del conocimiento.
Tras los atentados terroristas del 11-S y el 11-M, miles de ciudadanos se acercaron a los aledaños para mostrar su reacción mediante diferentes mensajes. Ante un mismo tipo de suceso, las respuestas fueron diferentes, como ha podido comprobar un grupo multidisciplinar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha elaborado el Archivo del Duelo sobre el 11-M.
Según la coordinadora del trabajo, Cristina Sánchez-Carretero, “los estudios sobre la respuesta en Nueva York revelan una marcada presencia de mensajes patrióticos y de unidad en torno al Estado basada en el miedo al terrorismo y al enemigo común. En cambio, en Madrid los mensajes eran mayoritariamente positivos, pidiendo paz y la construcción de un mundo mejor. La unidad del duelo se articuló en torno a la ciudad y, fundamentalmente, en torno a los trenes. No en vano, una de las consignas más repetidas fue Todos íbamos en ese tren”.
Los científicos siempre se habían preguntado por qué no encontraban dinosaurios marinos fósiles que se alimentaran de plancton. Siendo los comedores de plancton como las ballenas uno de los habitantes más destacados de los océanos, les resultaba extraño que no hubiera ningún fósil del Mesozoico (hace unos 65 a 248 millones de años) de vertebrados que aprovecharan esta fuente de alimentación. Sobre todo cuando los reptiles marinos habían evolucionado aprovechando una gran variedad de nichos ecológicos.