Macedonia histórica

Reino de Macedonia

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Macedonia
Reino de Macedonia
Mapa del reino de Macedonia
Mapa del reino de Macedonia

Macedonia (en griego, Μακεδονία) era el nombre de un antiguo reino al norte de la actual Grecia, bordeada por el reino de Epiro en el oeste y la región de Tracia en el este. Por un breve periodo de tiempo se convirtió en el estado más poderoso de la Antigüedad, después de que Alejandro Magno conquistara la mayor parte del mundo conocido, inaugurando el Período Helenístico de la historia griega.

Tabla de contenidos

[editar] Situación geográfica

En el norte de Grecia se encuentra la región de Tesalia. Al norte de esta región se extienden dos llanuras rodeadas de montañas abruptas. Esta región, formaba en la Antigüedad el reino de Macedonia. Entre las dos llanuras se encuentra la península Calcídica que avanza en el Mar Egeo formando tres puntas. Actualmente, la mayor parte de su territorio se encuentra en el territorio de Macedonia en Grecia y en algunas partes de Bulgaria y la República de Macedonia.

Era un país de trigo y pastos, de aldeanos y jinetes (como Tesalia) con una costa marítima muy reducida. Los historiadores creen que sus habitantes eran griegos de dialecto dórico al igual que los de la región de Epiro, Rodas o el Peloponeso, y que hablaban un dialecto griego muy cercano a la de estas regiones (véase Antiguo idioma macedonio).

[editar] Regiones

En el siglo V adC, el reino se dividía en tres grandes regiones:[1]

  • La Alta Macedonia o Macedónide, que se extendía al este del monte Pindo, desde el lago Ocrida, hasta las fuentes del río Haliacmón. Comprendía una serie de «comarcas» que se identificaban con determinados ethne:
    • La Elimea, en el sureste, en el bucle del río Haliacmón y los confines de la Perrebea (habitada por periecos telalios).
    • La Oréstide, en el oeste, hacia el nacimiento del Haliacmón y el sur del lago Ocrida, fronteriza con las tribus ilirias.
    • La Eordea, que se extendía al norte del Haliacmón hasta el lago Vegorítida.
    • La Lincéstide o Lincestis, que estaba situada al noroeste del lago Ocrida y que limitaba la norte con Peonia.
  • La Baja Macedonia se extendía desde las laderas meridionales del Olimpo hasta el río Axio. Era el área más rica y urbanizada y constituía el verdadero corazón del reino. La Baja Macedonia incluía a:
    • Pieria, que se comprendía el área desde el sur del Haliacmón, en la costa, hasta Tesalia.
    • La llanura de Ematia.
    • Botiea (o Botia), situada al sur de Ematia, llegaba hasta el Golfo Termaico.
  • Migdonia era una región que ocupaba el territorio entre el Axio y el Estrimón.

[editar] Costumbres

  • Los jóvenes tenían una obligación iniciática que era la de matar un jabalí. Aquel que no lo hubiera hecho no merecía sentarse con los demás en los banquetes.
  • Cuando, por las circunstancias que fueran, un hombre no había matado aún a un enemigo, tenía la obligación de llevar una cuerda atada al cuerpo.

[editar] Historia

[editar] Orígenes

Según los investigadores e historiadores es muy complejo el llegar a saber con toda exactitud el origen de estos pueblos asentados en esta zona geográfica. Los antiguos les llamaban bárbaros, usando como en tantas ocasiones un criterio cultural. Su procedencia es incierta y de gran complejidad. Se sabe que se agrupaban en tribus y cada una tenía su propio rey. Eran gentes sencillas e ignorantes que a penas habían fundado ciudades ni tenían la tradición de constituir Asamblea del pueblo. El grueso de la población eran pastores que cuidaban el ganado de los nobles. Éstos últimos eran además grandes cazadores y buenos guerreros.

El historiador griego Tucídides (c. 460-400 adC), describe a estos pobladores como gente que constituía un conjunto de pueblos dispersos en cada uno de los cuales se había implantado una monarquía y que desarrollaban un intenso movimiento de masas. Luchaban y competían entre sí, de manera que el informe de su consolidación está lleno de alianzas y conflictos entre los diversos grupos y reyes aspirantes a la hegemonía.

En algún momento de la Historia se elabora una leyenda según la cual, los macedonios proceden de un hijo del dios Eolo llamado Macedón. De esta manera, el gran Alejandro sería descendiente de los Eácidas y de Heracles, orígenes plenamente helénicos.

La arqueología también tiene su palabra sobre este pueblo macedonio. Han salido a la luz tumbas reales que datan de finales del siglo VI adC, llenas de ricos ajuares y valiosas obras de arte de tradición griega.

Según Tucídides, el solar de los macedonios sería las zonas más montuosas al oeste de la Alta Macedonia, Elimea, Oréstide y Lincestis, donde se establecieron en el siglo VIII adC.

[editar] Expansión

Comenzaron a expandirse, a partir del 730 adC, hacia las llanuras costeras, quizás debido a la presión demográfica que afectó a todo el norte de los Balcanes, ejercida por los cimerios sobre los tracios al este, y por los ilirios al oeste.

En su avance, ocuparon primero Pieria y ganaron una salida al mar por el Golfo Termaico. Seguidamente avanzaron hacia Ematia y desplazaron a los botieos. La conquista de la llanura de Ematia convirtió a parte de la etnia macedonia de ganadera en agricultora. Allí fundaron su capital, Egas y, a partir del siglo V adC, Pella.

Después conquistaron las regiones de Almopia[2] y Eordea. Más tarde cruzaron el Axio y sometieron la región entre este río y el Estrimón (Migdonia) y la ciudad de Antemunte, y las regiones de Crestonia y Bisaltia.

La expansión de los macedonios había concluido a finales del siglo VI adC y el reino emergió a principios del siglo V adC ya plenamente constituido, aunque con una estructura arcaica y laxa.

[editar] Consolidación

Macedonia dispuso, entonces, de un territorio que casi duplicaba al de Tesalia, unos 30.000 km² frente a 15.000; la densidad de población no era muy alta y tampoco era muy elevado el número de habitantes.

Parte de los pueblos conquistados por los macedonios fueron expulsados o exterminados, pero otra parte permaneció y se asimiló a los macedonios.

La comunidad de los pueblos macedonios reunía a todos los territorios que reconocía la autoridad del rey. Macedonia era un reino dotado de una estructura muy poco centralizada y se componía de dos partes esenciales:

  • por un lado, la arché del rey de Macedonia de la dinastía argéada, es decir, la Baja Macedonia y la Migdonia, que estaban sometidas al control directo del soberano.
  • por otro, los pueblos de la Alta Macedonia que conservaban cada uno su propio rey o dinasta; como los lincestas..[3] Aliados y sometidos al rey, no formaban parte de su arché y el rey no ejercía una autoridad directa sobre ellos. Cuando la autoridad real era débil, los príncipes de la Alta Macedonia tendían a convertirse prácticamente en monarcas independientes, a desarrollar una política propia y contraria a los Argéadas, y establecer vínculos de solidaridad con sus vecinos ilirios al oeste del Pindo.

Los objetivos básicos del rey de Macedonia eran asegurar, en primer lugar, la estabilidad dinástica, en segundo lugar, controlar a los dinastas dependientes de la Alta Macedonia, y por último, consolidar las fronteras del reino ante ilirios, tracios y calcídicos y, en menor medida, epirotas y peonios.

[editar] Culminación

Durante el siglo V adC, los reyes de Macedonia completaron la conquista de Pieria con la ciudad de Pidna, que nunca había sido dominada totalmente y se hicieron con el control de las minas de plata del monte Disoro, al norte de Bisaltia, en el Estrimón, que rendían un talento diario.

Fue entonces cuando se creó la leyenda que vinculaba a los reyes de macedonia con Heracles y Argos. Se difundió asimismo la cultura griega con la presencia de Heródoto y Helánico de Lesbos en Macedonia, la participación en los Juegos Olímpicos, la vinculación con los santuarios de Olimpia y Delfos, etc.

A pesar de todos los conflictos dinásticos, los reyes consiguieron controlar las tendencias separatistas de la Alta Macedonia (Lincestis), y mantener la independencia frente a las amenazas bárbaras (persas, ilirias), las apetencias atenienses y calcídicas y las presiones espartanas.

[editar] El Imperio

Gran estatua ecuestre de Alejandro Magno en Tesalónica, capital de la provincia de Macedonia.
Gran estatua ecuestre de Alejandro Magno en Tesalónica, capital de la provincia de Macedonia.

Durante muchos años Macedonia fue una zona inestable, cuyos reyes se asesinaban unos a otros para conseguir el poder sobre todas las tribus. Hasta que llegó un nuevo rey, un joven de veintidós años llamado Filipo II, y con él el comienzo de una gran Historia y de un gran Imperio. Filipo II impuso el poder sobre los demás y consiguió que su pueblo sacara partido de su ventajosa posición geográfica. Las hazañas de Filipo son grandiosas pero en realidad no son sino la apertura de un camino de gloria que recorrería su hijo Alejandro Magno.

Por otra parte, el mundo helénico se encontraba en constantes rencillas y guerras entre las ciudades-estado, situación que favoreció en gran manera a Filipo para llevar a cabo su plan de expansión y conquista. Hay que tener en cuenta que Grecia no existía como la unidad política que ahora conocemos; no existía la idea de nación, por eso no es de extrañar que pelearan entre sí las grandes ciudades de Atenas, Esparta Tebas y demás. Casi todas ellas tenían un enemigo común: los persas. Éste fue el punto de arranque de Filipo para realizar su expansión con la ayuda y cooperación de los griegos. Las conquistas de este rey fueron importantes y consiguió la hegemonía macedonia sobre los griegos. Hubiera continuado agrandando el imperio pero la muerte le sorprendió tempranamente en forma de asesinato.

Su hijo Alejandro Magno continuó la labor en mayor medida haciendo ya verdaderamente de Macedonia un extenso Imperio que llegó a abarcar desde el Danubio al Indo, desde el mar de Aral al desierto del Sahara. Comprendía:

La gran campaña contra los persas, antiguos rivales, culminó con la batalla de Isos en que fue derrotado Darío III rey de Persia. Este triunfo le abrió además la fácil conquista de Egipto.

La capital de este imperio, Pella, se convirtió en una ciudad próspera donde se daban cita los más famosos científicos, filósofos y artistas del mundo conocido.

Diez años duraron las campañas de Alejandro. Se disponía a invadir la Península Arábiga cuando le llegó la muerte (en 323 adC). Cuando Alejandro murió, Macedonia se quedó sin sucesor y comenzaron las luchas internas que liquidaron el vasto imperio.

Los generales del ejército macedonio los llamados diádocos (διαδοχος) o sucesores o herederos, eran treinta y cuatro en total; cinco de ellos se repartieron los territorios conquistados por Alejandro que se fueron convirtiendo en pequeños reinos y no dejaron nunca de luchar entre ellos. Se sabe que Alejandro había dicho en una ocasión: Mis generales me harán funerales sangrientos.

Después de estos antiguos generales gobernaron los llamados epígonos (επιγονος), los nacidos después o sucesores. La lucha entre ellos para obtener el poder y la hegemonía duró casi cincuenta años, hasta el 281 adC en que murió el último de los diádocos, Seleuco.

Los protagonistas de los primeros tiempos fueron los comandantes Pérdicas y Meleagro, con sus intrigas y maniobras. También el gran general Antígono Monoftalmos, Antípatros (o Antípater) el último general que quedaba de la época de Filipo II, y más tarde los hijos de ambos Demetrio y Casandro.

[editar] Decadencia

Mapa de Macedonia a la muerte de Filipo II (336 adC)
Mapa de Macedonia a la muerte de Filipo II (336 adC)

Durante los siguientes veinte años no hubo más que peleas entre ellos. En un principio se contentaron con llamarse gobernadores, esto fue en espera de la mayoría de edad del hijo de Alejandro, pero ya en el 306 adC tomaron el título de rey. Se repartieron el imperio de la siguiente manera:

Antígono pretendió desde un principio ser el único y soñó con la gran unidad del imperio de Alejandro. Pero los generales Ptolomeo, Lisímaco y Seleuco no se lo consintieron y le declararon la guerra. Antígono fue vencido y muerto en la Batalla de Ipso, (en Frigia, centro de Asia Menor) en el 301 adC.

Los epígonos ( o nacidos después, o sucesores de los generales) continuaron con las luchas internas y externas por conseguir el poder.

En el año 281 adC el gran imperio estaba dividido en tres grandes estados:

  • Macedonia (dinastía Antigónida)
  • Asia (dinastía Seleúcida)
  • Egipto (dinastía Ptolemaica)

[editar] Los romanos

Pero en el año 215 adC hasta el 168 adC, otro pueblo poderoso guerreó contra los macedonios. Eran los romanos que vencieron y convirtieron Macedonia en provincia romana. A partir de este momento la Historia de Macedonia estará ligada a la Historia de Roma. Por eso mismo pasa también por la etapa histórica del Imperio Bizantino y en el año 395 forma parte de la mitad oriental del Imperio Romano.

Un personaje importante en estas tierras durante los primeros años del cristianismo fue el apóstol San Pablo que predicó la nueva religión principalmente en las ciudades de Filipos y Tesalonia.

[editar] Instituciones

La organización política del Reino de Macedonia formaba una pirámide de tres estratos: arriba estaban el rey y la nación, abajo, las organizaciones cívicas (ciudades y éthnē), y entre ambos, los distritos. El estudio de las diferentes instituciones se ha renovado considerablemente gracias a la epigrafía, que nos ha dado la posibilidad de releer las indicaciones que nos dieron los autores clásicos, como Livio y Polibio. Éstos nos muestran que las instituciones macedonias se parecían a las de las ciudades-estado griegas, como por ejemplo la Liga Etolia o la Liga Aquea, cuya unidad era reforzada por la presencia del rey.

[editar] El rey

El rey (Βασιλεύς) llevaba la administración central del reino. Gobernaba desde la capital del reino (que fue primero Egas, y luego, desde el reinado de Arquelao I en adelante, Pella) y en su palacio real se conservaba el archivo del estado. El secretario real (βασιλικὸς γραμματεύς) le ayudaba a desempeñar su trabajo, por lo que era de vital importancia, así como el Consejo.

El rey era el comandante del ejército, el líder de la religión macedonia y el encargado de las relaciones diplomáticas con otros reinos. Por ello, sólo él podía establecer tratados y, hasta el reinado de Filipo V, ordenar la acuñación de monedas.

El número de sirvientes civiles era limitado: el rey dirigía su reino de una forma casi indirecta, apoyándose en los magistrados locales con los que mantenía frecuente contacto.

[editar] La sucesión

La sucesión real en Macedonia era hereditaria y patrilineal, y generalmente respetaba el principio de primogenitura, pasando la corona al primer hijo varón del rey. También había un elemento electivo: cuando el rey moría, su heredero, que sería generalmente pero no siempre su hijo mayor, tenía que ser aceptado primero por el Consejo y posteriormente presentado ante la Asamblea general para ser aclamado rey y obtener el juramento de fidelidad.

Como puede verse, la sucesión estaba lejos de ser automática, considerando que muchos reyes macedonios murieron de forma violenta, sin haber decido quién les sucedería, o sin haber asegurado que sus sucesores serían respetados. Es el caso de Pérdicas III, asesinado cruelmente por los ilirios, Filipo II, asesinado por Pausanias de Orestis, Alejandro Magno, que murió de una repentina enfermedad, etc. Las crisis por la sucesión eran frecuentes, especialmente a partir del siglo IV adC, en el que las familias magnates del norte de Macedonia aún tenían la ambición de derrocar a la dinastía argéada y ascender al trono.

[editar] La economía

El rey era simplemente el guardián y administrador del tesoro de Macedonia y del suyo propio (βασιλικά), pues realmente éste pertenecía a los macedonios, y los tributos que pagaban los pueblos derrotados también iban para el pueblo macedonio. Incluso si el rey no llevaba la administración de las sumas del reino, se sentía responsable de defenderlas: Arriano nos cuenta que durante el motín de los soldados de Alejandro en Opis (324 adC), éste detalló las posesiones que su padre tenía cuando murió para probar que no había hecho un uso abusivo de las mismas.

Se sabe por Livio y Polibio que el basiliká tenía ingresos de las siguientes actividades económicas:

  • Las minas de oro y plata (por ejemplo, las del Pangeo), que pertenecían exclusivamente al rey, y que le permitían acuñar monedas, un privilegio también único del rey hasta el reinado de Filipo V, quien concedió a las ciudades y distritos el derecho a acuñar monedas de menor valor, por ejemplo, de bronce.
  • Los bosques, cuya madera fue muy apreciada por las poleis griegas que la usaban para construir sus barcos. De hecho, se sabe que Atenas hizo tratados comerciales con Macedonia en el siglo V adC para importar la madera necesaria para la construcción y el mantenimiento de su flota de guerra.
  • Las tierras conquistadas, que se anexionaban al reino y que el rey explotaba directamente, en particular a través de esclavos que obtenían de los prisioneros de guerra, o indirectamente a través de un sistema de arrendamiento.
  • Aduanas en el comercio (impuestos de importación y exportación)

La forma más común de explotar estas fuentes de riqueza era por arrendamiento: Aristóteles, en su "Económica", nos cuenta que Amintas III (o quizá Filipo II) dobló las aduanas con la ayuda de Calístrato, que se había refugiado en Macedonia, trayéndoles de 20 a 40 talentos cada año. Para conseguir esto, todos los años se daba como oferta privada para la explotación de las aduanas la oferta más alta. También se sabe por Livio que las minas y los bosques se arrendaban por una suma acordada durante el reinado de Filipo V, y parece ser que lo mismo ocurrió bajo la dinastía argéada: puede que el sistema de arrendamiento del Egipto ptolemaico tenga aquí su origen.

Excepto las propiedades del rey, la tierra de Macedonia era libre: los macedonios eran hombres libres y no pagaban impuestos por terrenos privados. Incluso los tributos extraordinarios que pagaron los atenienses en tiempos de guerra no existían. Hasta en épocas de crisis económica, como la de Alejandro en el 334 adC o la Perseo en el 168 adC, la monarquía no mandaba pagar impuestos a sus súbditos sino que recaudaba fondos a través de préstamos, que sus Compañeros reales tenían que dar, o aumentaban el coste de los arrendamientos.

El rey podía conceder el atelíē (ἀτελίη), cuyo poseedor se veía exento de pagar impuestos. Alejandro se lo concedió a aquellas familias que tuvieron pérdidas materiales durante la batalla del Gránico en mayo del 334 adC, por lo que no tuvieron que pagar tributos ni tasas comerciales.

Se obtenían bienes extraordinarios a través del pillaje, y el botín de guerra se repartía entre el rey y sus hombres. En tiempos de Filipo II y Alejandro el pillaje proporcionaba grandes sumas de dinero. Una parte considerable de los objetos de oro y plata obtenidos en las campañas de Europa y Asia se fundieron para hacer monedas en Pella y Anfípolis, el reino más activo de aquella época: se estima que durante el reinado de Alejandro Anfípolis acuñó cerca de 13 millones de tetradracmas de plata.

[editar] La asamblea

Todos los ciudadanos/soldados se reunían en una asamblea popular al menos dos veces al año, en primavera y en otoño, al principio y al final de la temporada militar.

Esta asamblea (koinê ekklesia o koinon makedonôn), en la que acudía el ejército en tiempos de guerra, y el pueblo en tiempos de paz, la convocaba el rey y tenía un importante papel en el nombramiento de nuevos monarcas y en juicios importantes; podía ser consultada (sin ningún tipo de obligación) para asuntos exteriores (declaraciones de guerra, tratados) y para ascender a altos oficiales del estado. En la mayoría de estas ocasiones, la Asamblea no hacía más que ratificar las propuestas de un órgano menor, el Consejo. Fue abolida por los romanos cuando reorganizaron Macedonia en el 167 adC, para prevenir, según Livio, que un demagogo hiciera uso de ella para rebelarse contra su autoridad.

[editar] El consejo (synedrion)

El Consejo era un grupo restringido de personalidades importantes del reino, elegidas y reunidas por el rey para secundarle en el gobierno. No era un asamblea representativa, sino que era ampliado en ciertas ocasiones con representantes de las ciudades y unidades cívicas del reino.

Los miembros del Consejo (synedroi) pertenecían a tres categorías:

  • Los sômatophylaques (en griego antiguo, literalmente «los guardias de corps») eran los nobles macedonios elegidos por el rey, que eran siete en el reinado de Alejandro Magno, y le servían como guardia de corps honorífica, pero sobre todo como consejeros. Era un título, aunque honorífico, particularmente prestigioso.
  • Los Amigos (philoi) o los Compañeros reales (basilikoi hétairoi) eran nombrados en vida por el rey entre la alta nobleza macedonia.
  • Los principales generales del ejército (hégémones tôn taxéôn) también nombrados por el rey.

El rey tenía menos libertad de lo que podríamos pensar para elegir la composición del Consejo, puesto que muchos miembros de la alta aristocracia del reino eran miembros de derechos ex officio.

El Consejo ejercía esencialmente una función probouléutica con respecto a la Asamblea: elaboraba y proponía las decisiones que ésta debía luego debatir y votar, en numerosos dominios, tales como la designación de los reyes y regentes, pero también de los grandes administradores, y las declaraciones de guerra. El Consejo estaba encargado de la instrucción judicial de los procesos capitales. Era también la primera y la última instancia para todos los casos que no entrañaban la pena capital.

El Consejo se reunía a menudo y constituía el principal órgano de gobierno. Cualquier decisión importante del rey era primero objeto de una deliberación.

En el interior del Consejo reinaban los principios democráticos de isegoria (igualdad de palabra) y de parresia (libertad de uso de la palabra), a los cuales el rey se sometía como los otros miembros.

Después de la destrucción de la monarquía antigónida por los romanos en 167 adC, es posible que el synedrion subsistiera, al contrario que la asamblea, y quedara como la única instancia federal de Macedonia dividida en cuatro mérides.

[editar] Distritos regionales (merides)

La creación de un escalón administrativo territorial intermediario entre el poder central y las ciudades debe probablemente ser atribuida a Filipo II: esta reforma corresponde a la necesidad de adaptar las instituciones políticas a la considerable extensión del reino bajo su reinado. No era posible entonces reunir fácilmente al conjunto de los macedonios en una sola asamblea primaria, y la creación de cuatro distritos regionales, cada uno provisto de una asamblea era la respuesta aportada a este problema. No se trataba de divisiones territoriales que recortaran los grupos tribales, sino de un recorte administrativo artificial. Sin embargo, hace falta subrayar que la existencia de estos distritos no está en realidad atestiguada realmente (por la numismática) más que a partir del comienzo del siglo II adC.

Los distritos eran los siguientes en la época antigónida, donde su número de orden es suministrado por la numismática :

  • Primera méris: Anfípolis o la Parastrimonia y Paroria. El distrito debe su nombre a la única ciudad en hacer una contribución al levantamiento nacional macedonio a finales del siglo V adC. Sus habitantes no helenizados eran reclutados en unidades distintas, llamadas bisaltias, mientras que los reclutados de Anfípolis, Filipos y Oesymé integraban la falange. La política de los reyes macedonios era no mezclar a los soldados heleno hablantes con los macedonios en el seno de las unidades.
  • Segunda méris: Anfajítida. Su frontera era el río Axio el oeste y el Estrimón al este; la capital era Tesalónica.
  • Tercera méris : 'Botiea .' Correspondía a Piera y Ematia, en el corazón del histórico reino macedonio histórico, así como la región litoral comprendida entre el Axios y el Peneo; la capital era Pella.
  • Cuarta méris: Alta Macedonia.' Reunía a Lincestis, Tinfea y Atintania. La Oréstida salió muy pronto del reino propiamente dicho. En la época romana, la capital estaba en Pelagonia.

La primera función de estos distritos era la de servir de base territorial de reclutamiento para el ejército.

La existencia de una moneda propia en estos distritos suponía una autonomía financiera e instituciones políticas propias (mal conocidas). Según las inscripciones, puede pensarse que cada méris disponía de una asamblea primaria que reunía a todos los macedonios de la región, y elegía anualmente un strategos, magistrado epónimo, cuya doble función era representar a la asamblea y al poder central, especialmente en materia militar.

Estas asambleas continuaron existiendo en época romana, y se convirtieron en las principales asambleas primarias de Macedonia, después de la supresión de la Asamblea común.

[editar] Referencias

  1. Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso ii,99.
  2. Región al oeste del río AXio y al norte de Eordia.
  3. Tucídides,iv,83,1.

[editar] Véase también

[editar] Bibliografía

  • Borza, E.N., In the shadow of Olympus. The emergence of Macedon, Princeton/N.J., 1990.
  • Barr-Sharrar, B. & Borza, E.N. (Edd.), Macedonia and Greece in Late Classical and Early Hellenistic Times, Washington D.C., 1982.
  • Hammond, N.G.L., The Macedonian State. The Origins, Institutions and History, Oxford, 1989.
  • Seignobos, Ch. Historia Universal Oriente y Grecia, Editorial Daniel Jorro, Madrid, 1930.
  • Levi, Peter, Grecia cuna de Occidente, Ediciones Folio S.A., ISBN 84-226-2616-0
  • Hatzopoulos, M.B.:
    • Macedonian institutions under the kings I. A historical and epigraphic study, Atenas, 1996.
    • Macedonian institutions under the kings II. Epigraphic appendix, Atenas, 1996.
  • Wirth, G., Philipp II (Geschichte Makedoniens 1), Stuttgart, 1985.

[editar] Enlaces externos


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