Dialecto murciano

Dialecto murciano
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Los rasgos dialectales murcianos son una serie de rasgos e incorrecciones lingüísticas (nunca encontrados todos a la vez, no homogéneos y enormemente variables) existentes en el castellano hablado de forma popular por algunas personas de la Región de Murcia, del sur de la provincia de Albacete y de la comarca alicantina de la Vega Baja del Segura (sureste de España), especialmente entre segmentos de población de zonas rurales con bajo nivel cultural. Tras la paulatina desaparición del analfabetismo (aún importante en la zona a mediados del siglo XX), la elevación de la edad de escolarización obligatoria y el creciente peso de los medios de comunicación, estos rasgos han ido perdiendo importancia durante el siglo XX.
El término panocho (de panocha, mazorca de maíz) es el término utilizado para designar los rasgos dialectales de zonas rurales de la huerta de Murcia. Se le considera también una modalidad pseudoliteraria utilizada para imitar y exagerar estos rasgos dialectales.
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[editar] Rasgos dialectales
Los rasgos dialectales murcianos difieren entre zonas, localidades, entre clases sociales y entre los propios individuos según la situación comunicativa en la que se encuentren. No se dan todos en los mismos hablantes, y suelen darse en mayor número a mayor edad, menor nivel cultural y menor entidad de núcleo urbano de residencia. Por otro lado, una gran parte de lo que se estudia como rasgos dialectales murcianos son en realidad simples barbarismos existentes en muchas otras zonas del dominio hispanohablante[1] .
[editar] Característica fonéticas
Muchas características fonéticas pueden ponerse en paralelo con los de las variedades andaluzas, y a menudo coinciden con características del castellano vulgar hablado por personas sin estudios o de bajo nivel educativo del resto de la Península.
- 1. Caída de las /s/, /r/ o /l/ implosivas finales: ['kæsæ] (casa por "casas"), [kç'mE] (comé por "comer"), [kæ'næ] (caná por "canal").
- 2. Caída de consonantes sonoras intervocálicas; general en el caso de /d/ ("comío" por "comido"; pare por "padre"), y más ocasional con lo que respecta a la /b/ (caeza) i /g/ (juar).
- 3. Asimilación regresiva de consonantes en grupos internos como /ds/ (pronunciado "ascribir" en vez de "adscribir"), /bs/ (sustracción por "substracción"), /ks/ (esponente), /rs/ (intesticio por "intersticio"), /ns/ (costar por "constar"), que puede provocar la geminación del segundo de los sonidos consonánticos como en /rn/ (can·ne), /rl/ (Cal·los), /kt/ (contat·to), /dk/ (ak·quirir) o /gd/ (Mad·dalena).
- 4. Aspiración de la /s/ implosiva; delante de sordas (explosivas) asimila el punto de articulación al del segundo elemento (obippo, cáccara) y puede llegar a desaparecer (Getrudis, bácula).
- 5. Neutralización de las líquidas /l/ y /r/ en posición implosiva (farta por "falta" o calpintero por "carpintero").
- 6. En algunas zonas como en la Vega Baja o el Campo de Cartagena es frecuente el seseo (sanguango por "zanguango").
[editar] Características léxicas
- El vocabulario distinto del español estándar comporta diferencias notables entre les distinas zonas de Murcia; muchas veces el uso de determinados vocablos es una marca identificadora de una determinada comarca o pueblo. Presenta arcaísmos, aragonesismos (a menudo explicados por la presencia de aragoneses, junto con castellanos, en la Repoblación cristiana), catalanismos (especialmente en la zona oriental, debido al contacto con el valenciano hablado entre los siglos XIV y XVI en la Vega Baja) y arabismos. Entre otros, se encuentran los términos: alatón, bardomera, besón, bofo, bolinche, calentor, capaza, caráiter, chamada, dica y diquia, encerrizarse, esfilusar, falsa (desván), fresquilla, guisque, mojete, pinatar, pinacho, polsaguera, rafe, raspear (en arag. "rasmear"), riso, robín, zarangollo.
- Uso habitual del diminutivo -ico. De carácter afectivo, su uso en el conjunto del territorio hispanohablante fue paralelo a la de -ito hasta el siglo XVII; a partir de esta época se ha ido retirando del castellano, salvo en un número limitado de palabras, y tan sólo sigue siendo usual en Navarra, Aragón, Murcia, Andalucía Oriental y zonas de Hispanoamérica. [2]
[editar] Características gramaticales
- Artículo determinado: el artículo determinado se omite a veces, por influencia aragonesa, en el habla del Noreste de la región, donde son muy usuales frases como "ir a escuela" por "ir a la escuela". En cambio, en el lenguaje vulgar de la ciudad de Murcia, a diferencia del resto de la región, suele ser proclítico el artículo indeterminado, diciéndose un-caballo, una-casa; en las restantes comarcas se pronuncia ún caballo, úna casa.
- Cambio en los verbos auxiliares: Habemos cinco por "somos cinco".
[editar] Extensión y variedades
No hay unanimidad sobre la distribución espacial de los rasgos dialectales murcianos. Los estudios que le dan mayor distribución incluyen toda la región de Murcia, el sur de la provincia de Albacete, municipios orientales de las provincias de Almería, Granada y Jaén (en estas zonas de Andalucía se discute sobre su adscripción a rasgos dialectales andaluces) y, dentro de la provincia de Alicante, la comarca de la Vega Baja del Segura y las localidades de Villena, Monforte del Cid y Aspe. Otros estudios disminuyen significativamente el área de presencia de los rasgos.
Los rasgos dialectales murcianos presentan una infinidad de variedades locales y comarcales, en cuya clasificación no se han puesto de acuerdo los diferentes estudios que se han hecho sobre el tema. Una clasificación esbozada, según subregiones, es:
- Huerta de Murcia. El término "panocho" se aplica, en propiedad, a los rasgos utilizados en esta zona.
- Vega Baja del Segura. Seseo.
- Campo de Cartagena. Seseo.
- Altiplano murciano
- Comarca del Guadalentín. Aspiración de la h.
- Zona noroccidental murciana
[editar] El castellano en la provincia de Alicante
En el caso de la comarca de la Vega Baja del Segura y los municipios de Aspe y Monforte del Cid, muy próximos a esta, comparte semejanzas léxicas con el dialecto murciano, por proximidad geográfica. De hecho, como sucede con dichas comarcas, presenta un amplio vocabulario procedente del catalán y el aragonés, más abundante que en la Región de Murcia. Características como el seseo, que se da también en Cartagena.
El castellano en las ciudades, como Alicante, Torrevieja o Benidorm presenta menos características del murciano y mayores semejanzas con el castellano estándar. El sustrato catalán es, paradójicamente menor, debido a las diferencias tanto temporales como causales de la sustitución lingüística del catalán por el castellano. En Orihuela se utilizan palabras como polsaguera o maere mientras que en Alicante se usan los términos "polvareda" o "madre".
[editar] La identidad del panocho
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El panocho es, según algunos, una modalidad literaria, con un lenguaje artificioso y deformante, creado por escritores murcianos sobre la base de rasgos dialectales de la Huerta de Murcia[1] . Según el poeta murciano Vicente Medina:
En mi tierra se cultivaba un lenguaje llamado panocho, lenguaje de soflamas carnavalescas, que imitando el habla regional, la ridiculizaba con acopios de deformaciones y disparates grotescos, me indignaba por eso este panocho. Tal indignación engendró mi ansia de reivindicar el lenguaje de mi tierra, que no era, ni es otra cosa que un castellano claro, flexible y musical, matizado con algunos provincialismos de carácter árabe, catalán y aragonés.
Archivo de la palabra, 1933
Según Justo García Soriano, el dialecto murciano sería una variedad del idioma castellano que constituye el lenguaje peculiar de la región murciana.
El uso de rasgos dialectales murcianos se encuentran en varias obras literarias, como forma de representar el lenguaje de personajes rústicos y de bajo nivel cultural. Entre estos, destacan José Frutos Baeza, Díaz Cassou, Vicente Medina, Miguel Hernández... A estos autores se pueden añadir José Martínez Tornel, Rafael García Velasco y Eduardo Ruiz Casado. También los bandos de la Huerta que se leen en la capital murciana en las Fiestas de Primavera de Murcia suele utilizarse.[3]
[editar] Notas
- ↑ a b El dialecto murciano y sus variedades. Francisco Gómez Ortín
- ↑ Penny, Ralph (2006), Gramática histórica del español, Barcelona: Editorial Ariel. ISBN 8434482657.
- ↑ El Bando de la Huerta. Peñas huertanas.

