Comunismo libertario

Comunismo libertario
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El comunismo libertario, también conocido como anarcocomunismo, comunismo anarquista o comunismo libre es una teoría económica y una tendencia dentro del movimiento anarquista. Promueve una sociedad de libre adhesión e igualitaria a través de la propiedad comunitaria o colectiva de los bienes y servicios que son distribuidos por medio de una economía planificada participativamente según las necesidades de cada persona en conjunto con los demás integrantes de un grupo social, lo que se entiende por comunidad de bienes (y es llamado comunismo).
Si bien está relacionado con el socialismo libertario, no debería confundirse como un sinónimo de éste, puesto que el comunismo libertario es una rama concreta dentro del socialismo libertario, de las varias que éste tiene. Asimismo es un error confundir el concepto de comunismo libertario con el comunismo de Estado o los estados socialistas que promueven los marxistas-leninistas, ya que ambas perspectivas son diametralmente opuestas y no coinciden en casi ninguna propuesta.
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[editar] Historia
La teoría anarcocomunista, económica y social, surge por un lado de las ideas filosóficas y biológicas de Piotr Kropotkin a inicios del siglo XX y por otro en Italia durante la Primera Internacional, por Carlo Cafiero, Errico Malatesta, Andrea Costa y otros ex-republicanos de Mazzini. Sus ideas no diferían del anarquismo individualista y mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon hasta después de la muerte de Mijaíl Bakunin. Donde Proudhon apoyó la propiedad individual del producto del trabajo, salarios, y un mercado de intercambio, los anarcocomunistas rompieron con esa idea en oposición a la propiedad individual, la eliminación de salarios y la abolición del valor de intercambio. Cafeiro explica en Amarchi et Communisme que la propiedad privada del producto de trabajo revertiría en una desigual acumulación del capital y, por lo tanto, en una indeseable distinción de clases. Joseph Dejacque criticaba a Proudhon directamente, afirmando que "No es sobre el producto de su trabajo sobre lo que un trabajador o trabajadora tiene derecho, sino sobre la satisfacciones de sus necesidades, independientemente de cual pueda ser su naturaleza". En 1876, en la Conferencia de Florencia de la Federación Italiana de la Internacional (que de hecho tuvo lugar en un bosque a las afueras de Florencia debido a la actividad policial), declararon los principios del anarcocomunismo, comenzando con:
La Federación Italiana considera la propiedad colectiva del producto del trabajo como el complemento necesario para el programa colectivista, el apoyo de todos para la satisfacción de las necesidades de cada individuo la única regla de producción y consumo la cual corresponde al principio de solidaridad. El congreso federal en Florencia ha demostrado elocuentemente la opinión de la Internacional Italiana en este punto...
Este mismo informe fue realizado en un artículo por Malatesta y Cafiero en la el boletín de la Federación Jura (Suiza) más tarde ese mismo año.
El anarcocomunismo defiende el igualitarismo, la abolición del dinero, y la introducción de la economía del regalo para facilitar el compartimiento de bienes. En el anarcocomunismo el beneficio no existe. No sólo eso, sino que los bienes son dados como regalos en la certeza de que los otros también lo harán (en un contexto industrial esto podría ocurrir entre sindicatos de trabajadores como entre individuos). Si un sindicato no comparte sus productos, no recibirá recursos de otros sindicatos, lo que conlleva que le interese más compartir.
El anarcocomunismo también aboga por la abolición del trabajo en el sentido de esclavitud del salario, y recomienda al trabajador su autogestión para mejorar las condiciones laborales, incrementar la eficiencia y hacer el trabajo
[editar] Argumentos filosóficos
El anarcocomunismo enfatiza la experiencia colectiva como distinta e importante en la búsqueda de la libertad. Todas las formas de anarquismo reconocen la identidad colectiva en cierto grado, pero el anarcocomunismo, comenzando con Pedro Kropotkin y extendiéndose a través de Alexander Berkman, Errico Malatesta y muchos otros, amplifican el sentido de la experiencia colectivista por encima de la individualista.
Cada descubrimiento, cada progreso, cada aumento de la riqueza humana es el resultado del trabajo intelectual y físico hecho en el pasado y el presente. Así que, ¿por qué alguien puede tener derecho a la propiedad de la más pequeña parte de este enorme todo, y decir esto es mío, no tuyo?
Pedro Kropotkin, La conquista del pan
El comunismo -que debemos tener cuidado de no confundirlo con el "Partido Comunista"- es una doctrina social que, sobre la base de la abolición de la propiedad privada y la puesta en común de todos los medios de producción y de todos los productos, tiende a sustituir el presente sistema capitalista por una forma de sociedad igualitaria y fraterna. Hay dos tipos de comunismo: el comunismo autoritario que exige el mantenimiento del Estado y de las instituciones que conlleva y el comunismo libertario que implica su desaparición.
Sébastien Faure, art. "Comunismo", Enciclopedia anarquista
Implícitamente, el anarcocomunismo siguió el modelo kantiano de clasificación: al igual que Kant, dividieron la vida en sus partes individuales, las cuales tienen un paralelo en la Razón Pura, y las partes menos obvias de la vida, que caracterizan nuestras relaciones con los otros, que tienen un paralelo en la razón práctica. No importa cuan autónomos podamos ser cuando estamos solos. Una vez que comenzamos a interactuar recíprocamente con el mundo y con los demás, el cambio de circunstancias pide un cambio de perspectiva.
Esto continúa con nuestra biología. Las partes de la vida que Kant identificó en su trabajo sobre la razón práctica no son bien entendidas generalmente. ¿Cómo se siente la experiencia del trabajo realmente? ¿Qué pensamos cuando trabajamos? Debido a algún tipo de limitación biológica, cuando las personas tratan sobre estos aspectos de la vida tienden a usar oscuras y abstractas metáforas y analogías para explicar de lo que están hablando.
Es aquí cuando la diferencia al anarquismo del anarcocomunismo se muestra más claramente: El anarcocomunismo ha tomado esos difíciles aspectos de la vida, ha buscado comprenderlos y ha integrado estrategias libertarias que implicaban dichos aspectos.
Lo que todo esto implica es que la liberación mental podría ser asombrosa, puesto que al ser uno consciente de la subestructura colectiva de la vida y de la sociedad, esto conduce a una liberación más profunda de lo que comúnmente se piensa que es posible. Por eso, algunos consideran que los anarcocomunistas persiguen una definición de libertad más completa que la de otros anarquistas.
[editar] Críticas
Algunos de los primeros anarquistas individualistas pensaban que los elementos del anarcocomunismo eran inconsistentes con los principios anarquistas. Benjamin Tucker llamó al comunismo anarquista pseudo-anarquismo. Sin embargo, muchos de los anarcoindividualistas de aquella época, como el propio Tucker y Émile Armand, sentían que tenían mucho en común con los anarcocomunistas o trabajaban juntos para difundir sus ideas.
Proudhon, cuyas ideas fueron rechazadas por los anarcocomunistas en el desarrollo de su filosofía, dijo:
El comunismo, como a menudo he criticado, es la auténtica negación de la sociedad en su base, la cual es la progresiva equivalencia de funciones y capacidades. Los comunistas, hacia los cuales tienden todos los socialismos, no creen en la igualdad por naturaleza y educación. La suplen por decretos soberanos que no pueden soportar, sin importar lo que hagan. En lugar de buscar justicia en la armonía de los hechos, la toman de sus sentimientos, llamando justicia a cualquier cosa que les pareciese amor por el vecino e incesantemente confundiendo hechos de la razón con hechos emocionales.
Cita del texto: Si un sindicato no comparte sus productos, no recibirá recursos de otros sindicatos, haciendo su mejor interés el compartir. Esta premisa es el principio del capitalismo, ya que desequilibra toda la balanza. Y establece un método de intercambio, el dinero es solo una forma de agilizar los trueques de forma universal.
[editar] Anarcocomunismo en España
En la década de 1930, hubo en España insurrecciones anarquistas en varias localidades, como Casas Viejas (Cádiz, 1933). Una vez depuestas las autoridades convencionales, los rebeldes procedían a proclamar el comunismo libertario.
[editar] Véase también
[editar] Libertarios comunistas
[editar] Libros
- Piotr Kropotkin: La conquista del pan, El apoyo mutuo, La moral anarquista.
- Emma Goldman: Anarquismo y otros ensayos.
- Nestor Makhno: Plataforma organizacional de los comunistas libertarios
- Isaac Puente: El comunismo libertario y otras proclamas insurreccionales y naturistas
[editar] Enlaces externos
- Comunismo libertario, Tierra y Libertad parte 1 Fragmento de la película de Ken Loach
- Comunismo libertario, Tierra y Libertad parte 2 Fragmento de la película de Ken Loach
- Comunismo libertario, Tierra y Libertad parte 3 Fragmento de la película de Ken Loach
- ABC del comunismo libertario, por Alexander Berkman
- Noticias y teoría anarquista
- Crítica del anarcocomunismo por Ken Knudson desde la perspectiva de un anarcoindividualista (en inglés)
- Anarcocomunismo, por Murray Rothbard (publicado en Libertarian Forum)
- Críticas económicas al comunismo libertario, por Horacio Langlois

