Castilla y León

Castilla y León

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Castilla y León
Bandera de Castilla y León Escudo de Castilla y León
Bandera Escudo
Localización de Castilla y León.
País Bandera de España España
Capital Valladolid[1]
Lengua(s) oficial(es) Castellano
Superficie
 - total
 - % de España
Lugar nº 1
94.223 km²
18,6%
Población
 - Total (2007)
 - % de España
 - Densidad
Lugar nº 6
2.528.417
5,69%
26,57 hab./km²
Gentilicio castellano-leonés, castellanoleonés y castellano y leonés.
Estatuto de autonomía 30 de noviembre de 2007
ISO 3166-2 CL
Fiesta oficial 23 de abril (Día de Castilla y León)
Representación
parlamentaria
 - Congreso
 - Senado
 - Cortes
 
 
32 escaños
39 escaños
83 escaños
Presidente Juan Vicente Herrera Campo (PP)
Junta de Castilla y León

Castilla y León es una comunidad autónoma española constituida en 1983, cuyo territorio se sitúa en la parte norte de la meseta de la península Ibérica, y se corresponde mayoritariamente con la parte española de la cuenca del Duero. Está compuesta por las provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Es la comunidad autónoma con mayor extensión de España. Tal y como el Estatuto de Autonomía de Castilla y León declara en su preámbulo (2007):

«La Comunidad Autónoma de Castilla y León surge de la moderna unión de los territorios históricos que componían y dieron nombre a las antiguas coronas de León y Castilla.»

Estatuto de Autonomía de Castilla y León[2]

El estatuto de autonomía no establece explícitamente una capital. Inicialmente las Cortes se instalaron de forma provisional en Burgos; también se discutió la posibilidad de fijar una capitalidad en Tordesillas, aunque la decisión final fue instalar las Cortes de manera provisional en el castillo de Fuensaldaña. Finalmente, mediante una Ley Orgánica aprobada en 1987, se decidió establecer que la Junta de Castilla y León —el gobierno de la Comunidad— y las Cortes —el órgano legislativo— tuvieran su sede definitiva en la ciudad de Valladolid. Al igual que otras comunidades autónomas españolas, como el País Vasco, se considera la capital a la ciudad en la que se establecen las instituciones básicas de la comunidad.

El Estatuto de Autonomía define una serie de valores esenciales y símbolos de los habitantes de Castilla y León, como su patrimonio lingüístico (aludiendo a la lengua castellana y al resto de lenguas habladas en la comunidad: el leonés y el gallego) o su patrimonio histórico, artístico y natural. Entre los símbolos se encuentran el blasón, la bandera, el pendón, el himno (pese a que no existe), al tiempo que el 23 de abril queda definido como Día de Castilla y León, en conmemoración de la derrota sufrida por los ejércitos de las Comunidades de Villa y Tierra castellanas en la batalla de Villalar durante la Guerra de las Comunidades, en 1521.

Tabla de contenidos

[editar] Organización territorial

Provincias de Castilla y León
Provincias de Castilla y León

Limita al norte con el Principado de Asturias, Cantabria y el País Vasco, al este con La Rioja y Aragón, al sur con Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura, y al oeste con Galicia y Portugal, y consta de nueve provincias: Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.

[editar] Patrimonio lingüístico

En Castilla y León se hablan tres idiomas: el castellano, el leonés, en algunas áreas reducidas del oeste de la comunidad, que "será objeto de protección específica [...] por su particular valor dentro del patrimonio lingüístico de la Comunidad", y el gallego, el cual, según recoge el estatuto de autonomía, "gozará de respeto y protección en los lugares en que habitualmente se utilice" (fundamentalmente, en las zonas limítrofes con Galicia de las comarcas de El Bierzo y Sanabria).

[editar] Evolucion geológica y relieve

[editar] Relieve

Artículo principal: Relieve de Castilla y León

La morfología de Castilla y León está formada, en su mayor parte, por la Meseta y un cinturón de relieves montañosos. La Meseta es una altiplanicie, que tiene una altitud media cercana a los 800 m, está cubierta por materiales arcillosos depositados que han dado lugar a un paisaje seco y árido.

Siguiendo la morfología de la zona se pueden observar: al norte, se encuentran las montañas de las provincias de Palencia y de León, con cumbres altas y espigadas, y las montañas de la provincia de Burgos, dividas en dos partes por el desfiladero de Pancorbo, vía de unión entre el País Vasco y Castilla: la parte norte, perteneciente a la cordillera Cantábrica, y que llegan hasta la ciudad de Burgos, y la zona este-sureste, perteneciente al sistema Ibérico. En la parte nordeste se extienden las montañas de Zamora, con picos amesetados por la erosión. Al este, en las montañas sorianas, se puede apreciar el sistema Ibérico, presidido por el Moncayo, su cumbre más alta. Separando la Meseta septentrional de la meridional, al sur, se levanta el Sistema Central donde se encuentran las sierras de de Gata y la de Gredos en la mitad oeste, y la de Guadarrama y la de Ayllón en la mitad este.

[editar] Evolución geológica

La Meseta septentrional está constituida por zócalos paleozoicos. Al principio de la era Secundaria, una vez finalizado el plegamiento herciniano que elevó la actual Centroeuropa y la zona galaica de España, los materiales depositados fueron arrastrados por la acción erosiva de los ríos.

Durante el plegamiento alpino, los materiales que formaban la meseta se rompieron por múltiples puntos. De esta fractura se elevaron los montes de León, con montañas de no mucha altura y, constituyendo la espina dorsal de la Meseta, la cordillera Cantábrica y el sistema Central, formado de materiales como el granito o las pizarras metamórficas.

[editar] Hidrografía

[editar] Ríos

El Duero

La principal red hidrográfica de Castilla y León está constituida por el río Duero y sus afluentes. Desde su nacimiento en los Picos de Urbión, en Soria, hasta su desembocadura en la ciudad portuguesa de Oporto, el Duero recorre 897 km. Del norte descienden el Pisuerga, el Valderaduey y el Esla, sus afluentes más caudalosos, y por el este, con menor agua en sus caudales, destacan el Adaja y el Duratón.

Después de pasar la ciudad de Zamora, el Duero se encajona entre las montañas de los Arribes, en Portugal, de donde le llegan importantes afluentes como el Tormes, el Huebra, el Águeda, el Coa y el Paiva, todos procedentes del sistema Central. Por la derecha le llegan el Sabor, el Tua y el Támega, nacidos en el macizo Galaico. Pasados los Arribes, el Duero gira hacia el oeste desembocando en el Atlántico.

Sin embargo, la Cuenca del Duero no es la única, ya que también están la del Ebro, en Burgos y Soria (río Jalón), la del Miño en León, la del Tajo en Salamanca (río Alagón), y la Cantábrica en algunas provincias por las que pasa la Cordillera Cantábrica.

[editar] Ríos y capitales de provincia por donde pasan

Capital por donde pasa Río Desembocadura Otras localidades por donde pasa
AVILA Adaja Duero Tordesillas y Arévalo
BURGOS Arlanzón Pisuerga Pampliega
LEÓN Bernesga Esla La Robla
LEÓN Torío Bernesga
PALENCIA Carrión Pisuerga en Dueñas Guardo, Carrión de los Condes, Palencia y Dueñas.
SALAMANCA Tormes Duero Guijuelo y El Barco de Ávila
SEGOVIA Eresma Adaja Tordesillas
SORIA y ZAMORA Duero Océano Atlántico en Oporto Almazán, Aranda de Duero, Toro y Tordesillas
VALLADOLID Pisuerga Duero Aguilar de Campoo, Cervera de Pisuerga, Venta de Baños, Dueñas, Tariego de Cerrato, Simancas y desemboca con el Duero en Geria.
VALLADOLID Esgueva Pisuerga en Valladolid Bahabón de Esgueva, Villatuelda, Torresandino, Fombellida y Encinas de Esgueva, donde hay un embalse

[editar] Lagos y embalses

Además de los ríos, la cuenca del Duero también alberga gran cantidad de lagos y lagunas como la Laguna Negra, en los Picos de Urbión, la Laguna Grande, en Gredos, el Lago de Sanabria, en Zamora o la Laguna de la Nava en Palencia. También destacan una gran cantidad de embalses, alimentados por el agua proveniente de las lluvias y el deshielo de las cumbres nevadas. Así pues Castilla y León a pesar de no tener unas precipitaciones lluviosas abundantes es una de las comunidades de España con más nivel de agua embalsada.

[editar] Economía

Artículo principal: Economía de Castilla y León

[editar] Sector primario

El campo
Pueblo de Villarejo de Órbigo, León, típica población rural de la Meseta
Pueblo de Villarejo de Órbigo, León, típica población rural de la Meseta

Los campos de Castilla y León son áridos y secos aunque muy fértiles, predominando en ellos el cultivo de secano. Pese a eso, el regadío ha ido ganando importancia en las zonas de los valles del Duero, el Pisuerga y el Tormes. Cabe destacar las nuevas tecnologías que tiene el campo de Castilla y León sobre todo en áreas como la Provincia de Valladolid o la Provincia de Burgos donde la producción por hectárea es de las más elevadas de España. El área más fértil castellano-leonesa coincide con el valle del Esla, en León, en los campos de Valladolid, y en Tierra de Campos, una comarca que se extiende entre Zamora, Valladolid, Palencia y León.

Uso del suelo cultivable

Castilla y León dispone de una superficie agrícola cercana a los 5.783.831 hectáreas, lo cual supone más de la mitad del total de la superficie de su territorio total. La mayor parte de las tierras de labor son de secano, debido al clima y a las escasas lluvias. Sólo un 10 % de la superficie se explota en régimen de regadío, con parcelas de producción intensiva, mucho más rentables que los cultivos de secano.

Pese al descenso de la población en las zonas rurales, la producción agrícola castellano-leonesa todavía representa un 15 % del sector primario español, y su media de ocupación es inferior a la de otras comunidades autónomas, lo que supone un auge en la tecnología agraria.

Tipos de cultivo

Castilla y León constituye una de las principales zonas cerealísticas españolas. Como el dicho popular dice: «Castilla, granero de España». Aunque el cultivo por tradición más extendido era el trigo, desde la década de 1960 ha ido ganado terreno la producción de cebada. A estos dos cereales les siguen, en número de hectáreas cultivadas y volumen de producción, el centeno y la avena. Además de las leguminosas, como las algarrobas y los garbanzos, se ha extendido el cultivo del girasol en las campiñas meridionales.

Vinos con Denominación de Origen de Castilla y León
Vinos con Denominación de Origen de Castilla y León

El viñedo (56.337 ha) vio cómo decrecía considerablemente el número de sus hectáreas cultivadas durante las tres últimas décadas del siglo XX; sin embargo, la aplicación de las más modernas técnicas de crianza ha mejorado de modo notable los vinos castellano-leoneses, que rivalizan en calidad con los de La Rioja y comienzan a ser conocidos fuera de las fronteras españolas. Las principales zonas vitivinícolas de la región son D.O. Ribera del Duero, D.O. Rueda, D.O. Toro, D.O. Bierzo, D.O. Arribes y D.O. Tierras de León. En las tierras de regadío se cultiva remolacha azucarera, un producto que ha estado subvencionado por las autoridades autonómicas, la patata, la alfalfa y las hortalizas. En la provincia de León también se siembran maíz, lúpulo y leguminosas.

Activos agrarios

Castilla y León tiene unos 92.600 activos agrarios (alrededor del 10 % de la población activa), de los cuales 88.000 están ocupados y un 5 % del total se encuentra en paro, según datos de 2001.

Por provincias, la población ocupada agraria en Ávila es de 9.400 personas, en Burgos y en Palencia es de 8.100, en León trabajan en el sector unas 18.300 personas, en Salamanca unas 9.200, en Segovia unas 6.400, en Soria 5.600, en Valladolid 8.300 y en Zamora unas 14.600 personas. El sector agrícola y ganadero de la región representa el 7,6 % del total en España.

Ganadería

La ganadería representa una parte importante de la producción final agraria. Al lado de las pequeñas unidades pecuarias, que proliferan en las comarcas de preeminente dedicación agrícola o en los espacios de montaña, aparece ahora una moderna actividad ganadera, con granjas de vacunos, porcinos y ovinos, de desarrollo. Dichas granjas están orientadas tanto a la producción de carne como al suministro de leche a las cooperativas que canalizan su posterior comercialización, ya que la producción lechera castellano-leonesa es superior al millón y medio de litros anual, siendo la segunda del Estado español, sólo superada en volumen por la de Galicia.

Así pues, las pequeñas explotaciones pecuarias tienden a desaparecer, en buena medida por efecto de la despoblación rural y la consiguiente pérdida de mano de obra. El pastoreo trashumante se conserva en algunas zonas; grandes rebaños, principalmente de ovejas, recorren cada año cientos de kilómetros desde las tierras llanas hasta los terrenos con pastos de las montañas como en el Bierzo, los valles cantábricos de León, la sierra de Gredos o los Picos de Urbión. Se trata de trabajo duro que cada vez cuenta con menor mano de obra, habiendo constituido con anterioridad un testimonio de primera importancia sobre la historia y las raíces culturales del pueblo castellano-leonés.

La cabaña ovina es la más numerosa, con 5.425.000 cabezas, seguida por la porcina (2.800.000) y la bovina (1.200.000). A mucha distancia está la ganadería caprina (166.200 cabezas) y equina (71.700 entre caballos, mulas y asnos). La mayor producción de carne corresponde a la de porcino (241.700 t), seguida de la bovina (89.400 t) y la de aves (66.000 t); en la producción de lana Castilla y León encabeza el balance nacional con 7.500 t.

Explotación forestal

En Castilla y León existen unas 1.900.000 ha desarboladas, que representan el 40 % de la superficie forestal total. Esta deforestación se debe principalmente a la mano del hombre que, a lo largo de los siglos, ha hecho desaparecer bosques dejando paso a terrenos de vegetación no arbórea. Poco a poco, con el abandono de las zonas rurales y la política de repoblación forestal del gobierno castellano-leonés, esta situación ha ido invirtiéndose.

[editar] Sector secundario

Industria

Durante 2000, la industria de Castilla y León ocupaba el 18 % de la población activa y aportaba el 25 % del PIB. Tanto en Burgos como en Valladolid, donde hay una importante industria automovilística, papelera y química, se concentra la mayoría de la actividad industrial del territorio castellano-leonés alimentaria derivada de la explotación agraria y ganadera, con harina, aceite de girasol y vinos, entre otras.

Valladolid es el principal centro industrial de la comunidad teniendo un peso relevante en el PIB de Castilla y León llegando a suponer el 44% del PIB proveniente de la industria[cita requerida].

Otras industrias son la del textil en Béjar, la de las tejas y los ladrillos en Palencia, la azucarera en León, Valladolid, Toro, Miranda y Benavente, la farmacéutica en León y Valladolid, la metalúrgica y siderúrgica en Ponferrada y la química en Miranda de Ebro y Valladolid, la aeronáutica en Valladolid. En las capitales restantes hay una industria alimentaria derivada de la explotación agraria y ganadera, con harina, aceite de girasol y vinos, entre otras.

Explotación minera

En Castilla y León, la actividad minera adquirió gran importancia en la época romana, cuando se trazó una calzada, la vía de la Plata, para trasladar el oro extraído en los yacimientos de las Médulas, en la comarca leonesa del Bierzo,la ruta partía de Asturica Augusta (Astorga) hasta Emerita Augusta (Mérida) e Hispalis (Sevilla).

Siglos después, tras la guerra civil española, la minería fue uno de los factores que contribuyeron al desarrollo económico de la región. Sin embargo, la producción de hierro, estaño y wolframio decayó notablemente a partir de la década de 1970, mientras que las minas de hulla y antracita se mantenían gracias a la demanda interior de carbón para las centrales térmicas. La reconversión económica que afectó a las zonas mineras leonesas durante las décadas de 1980 y 1990 supuso el cierre de numerosas minas, el empobrecimiento social, con un brusco incremento del desempleo, y el inicio de un nuevo movimiento migratorio hacia otras regiones españolas. Pese a las inversiones del Plan de Actuación Minera de la Junta de Castilla y León, las tradicionales explotaciones carboníferas han entrado en una dura crisis.

Fuentes de energía

Además de la cuenca norte, en las de los ríos Duero y Ebro hay numerosas centrales hidroeléctricas que permiten a Castilla y León ser una de las primeras comunidades autónomas productoras de energía eléctrica. Entre otras están las de Burguillo, Rioscuro, Las Ondinas, Cornatel, Bárcena, Aldeadávila I y II, Saucelle I y II, Castro I y II, Villalcampo I y II, Valparaíso y Ricobayo I y II.

La potencia hidráulica instalada totaliza 3.992 MW y la producción anual es de 5.417 GWh. La producción de energía nuclear es de 3.483 GWh y la térmica de carbón de 16.956 GWh, totalizando así una producción global de 25.856 GWh. La central nuclear es la de Santa María de Garoña (Burgos), y las de carbón son las de Anllares, Compostilla II y La Robla, en León, y la de Guardo en Palencia.

En esta comunidad también se produce energía de origen eólico, con más de 15 parques en funcionamiento y un total de 69 MW de potencia. Entre las energías no renovables también está el gas natural (194 MW de potencia instalada) y el fuel-gasoil (69 MW).

Las provincias de Valladolid y de Burgos son las regiones más avanzadas económicamente, teniendo un PIB per cápita superior a la media nacional. Aún así, el PIB per cápita medio de la comunidad de Castilla y León se encuentra levemente por debajo de dicha media, en 21.244 euros por habitante.

[editar] Sector terciario

Turismo

A lo largo de la década de 1990 creció la afluencia turística a Castilla y León, propiciada sobre todo por el valor histórico y cultural de sus ciudades, y también por el atractivo natural y paisajístico de sus distintas comarcas. En 2001, Castilla y León recibió unos 315.000 visitantes, 42.000 de los cuales eran extranjeros.

ERmita de San Saturio, Soria
ERmita de San Saturio, Soria
Comercio

El comercio interior de Castilla y León se concentra en el sector de la alimentación, la automoción, el tejido y el calzado. Para el comercio exterior, según la región, se exportan principalmente vehículos y chasis de automóviles en Ávila, Palencia y Valladolid, neumáticos en Burgos y Valladolid, barras de acero y manufacturas de pizarra en León, carne de bovino en Salamanca, cerdos en Segovia, manufacturas de caucho en Soria y carne de cabra y oveja, junto con vino, en Zamora.


Castilla y León también exporta mucho vino, siendo Valladolid la que más botellas vende al extranjero. Por lo que se refiere a la importación, van a la cabeza los vehículos y sus accesorios, como los motores o los neumáticos. La Región también importa principalmente productos de Francia, Italia, Reino Unido, Alemania, Portugal y los EE.UU., y exporta mayoritariamente hacia los países de la Comunidad Europea y a Turquía, Israel y EE.UU..

[editar] Comunicaciones y transportes

Centro de Adif, Miranda de Ebro
Centro de Adif, Miranda de Ebro

Por esta región pasan las principales vías de comunicación que unen las regiones del norte de España con la capital, Madrid, y el sur peninsular, así como las redes que aseguran una rápida circulación entre la Europa continental y el continente africano. Por otro lado, la vía de transporte más corta, rápida y cómoda que enlaza Portugal con Europa es la que atraviesa esta región. En consecuencia, Castilla y León se encuentra en el centro en el que se conectan los flujos comerciales entre el norte y el sur de la Península, y entre Portugal y el resto de Europa. Además, su proximidad a Madrid es otro factor adicional que impulsa el tráfico que transcurre por las tierras castellano-leonesas.

Los principales ejes viarios del tráfico de mercancías y viajeros son las carreteras radiales A-1, autovía de Burgos, y A-6, autovía del Noroeste. También tiene importancia destacada la A-62, que enlaza las ciudades de Salamanca, Valladolid, Palencia y Burgos. En estas tres vías se insertan localidades tan importantes como Medina del Campo, Aranda de Duero y Miranda de Ebro.

[editar] Aeropuertos

Hay aeropuertos en Villanubla, en Valladolid, con vuelos nacionales e internacionales regulares, en la Virgen del Camino, en León con vuelos nacionales y proyectos de internacionales, y en Matacán, Salamanca, hasta hace poco exclusivo para vuelos chárter y hoy ya con vuelos nacionales regulares. Además, se esta preparando un nuevo Aeropuerto en Burgos, que se sumará a la red de la Región. En Castilla y León, los aeropuertos gozan de magnífica salud, ya que dos de ellos permanecen desde hace unos años en los primeros puestos de crecimiento de España, el de Matacán y el de la Virgen del Camino, que han demostrado recientemente tras los últimos datos de Aena, seguir en cabeza. Sin embargo, en el principal aeropuerto de la Comunidad, el Villanubla, los datos confirman la estabilidad de las cifras del Aeropuerto, con crecimientos cercanos al 3%.[3]

[editar] Ferrocarriles

La red de ferrocarril es muy amplia, y sus principales líneas van desde Madrid hasta la cornisa cantábrica y Galicia, con paradas en Astorga, Burgos, León, Miranda de Ebro, Palencia, Ponferrada y Valladolid todas ellas importantes nudos ferroviarios.

Estación de trenes Campo Grande, Valladolid
Estación de trenes Campo Grande, Valladolid

Además está la línea entre Irún y la frontera portuguesa (Fuentes de Oñoro, en Salamanca) que es parte de la línea París-Lisboa.

[editar] Carreteras

[editar] Autovías que pasan por Castilla y León

Nombre Desde – Hasta Ciudades importantes de Castilla y León por donde pasa
Autovía y Autopista del Norte MadridBurgosSan Sebastián Sepúlveda, Aranda de Duero, Lerma, Burgos, Briviesca y Miranda de Ebro
Autovía del Nordeste MadridBarcelona Medinaceli
Autovía del Noroeste y Autopista del Noroeste MadridLa Coruña San Rafael, Villacastín, Arévalo, Medina del Campo, Tordesillas, Villalpando, Benavente, La Bañeza, Astorga, Bembibre y Ponferrada
Autovía del Duero ZamoraTudela de Duero (Se ampliará) Zamora, Toro, Tordesillas, Valladolid y Tudela de Duero
Conexión Ávila VillacastínÁvila Villacastín y Ávila
Autovía de las Rías Bajas BenaventeVigo Benavente y Puebla de Sanabria
Conexión Segovia San RafaelSegovia San Rafael y Segovia
Autovía de Castilla BurgosCiudad Rodrigo Burgos, Palencia, Valladolid, Tordesillas, Salamanca y Ciudad Rodrigo
Autovía y autopista de la Plata GijónSevilla (Incompleta) Benavente y León
Autopista León-Astorga LeónAstorga León y Astorga
Autovía del Camino de Santiago LeónBurgos León, Sahagún, Carrión de los Condes y Burgos
Autovía Cantabria-Meseta PalenciaSantander (Incompleta) Palencia, Frómista, Osorno la Mayor, Aguilar de Campoo

[editar] Abono de Transportes de la Comunidad de Madrid en Castilla y Leon

El 1 de mayo de 2007 entra en vigor en las ciudades de Segovia y Avila, y en algunos municipios de ambas provincias, el Abono de Transportes de la Comunidad de Madrid.

Dicho abono esta formado por un título concertado con las líneas de autobús y tren que enlazan Segovia y Avila con la capital madrileña, mas el titulo C2 que permite la movilidad por toda la red de transportes de toda la Comunidad de Madrid.

[editar] Clima

Castilla y León tiene un clima mediterráneo continentalizado, con inviernos largos y fríos, con temperaturas medias de 4 °C en enero, y veranos cortos y calurosos, llegando a máximas de 40 °C, pero con los tres o cuatro meses de aridez estival característicos del clima mediterráneo. La pluviosidad, con una media de 375 mm anuales, es escasa, acentuándose en las tierras más bajas.

Factores climáticos

Debido a la barrera montañosa de Castilla y León, los vientos marítimos quedan frenados, deteniendo de ese modo las precipitaciones. Debido a eso, las lluvias caen de una manera muy desigual en el territorio castellano-leonés. Mientras que en el centro de la cuenca del Duero se registra una media anual de 400 mm, en las comarcas occidentales de los montes de León y la cordillera cantábrica las precipitaciones llegan a los 1.500 mm al año.

La elevada altitud de la Meseta y sus montañas acentúa el contraste entre las temperaturas del invierno y el verano, así como las del día y la noche.

Regiones climáticas

Aunque Castilla y León está encuadrada dentro del clima continental, en sus tierras se distinguen distintos dominios climáticos:

  • Al norte, en la parte más elevada de la cordillera Cantábrica, se aprecia un clima atlántico, de suaves inviernos y veranos templados, mientras que en las zonas menos elevadas de la misma sierra, el terreno muestra las características típicas de las regiones atlánticas de montaña, con inviernos muy fríos.
  • La parte central de la Meseta está dominada por el clima mediterráneo continental, con veranos muy calurosos e inviernos especialmente severos, menos la parte este de Zamora, dominada por un clima todavía mucho más seco.
  • En las zonas montañosas del nordeste, el este y el sur, el clima es típicamente mediterráneo de montaña, con lluvias poco abundantes, veranos muy calurosos e inviernos fríos.

[editar] Demografía

Artículo principal: Demografía de Castilla y León
Palacio Episcopal, Astorga
Palacio Episcopal, Astorga

Con 2.528.417 habitantes (1 de enero de 2007), 1.251.082 varones y 1.277.335 mujeres, la población de Castilla y León representa el 5,69% de la población de España, pese a que su vasto territorio abarca casi una quinta parte de la superficie total del país. En enero de 2005 la población de Castilla y León se repartía, por provincias, de la siguiente manera: Ávila, 168.638 habitantes; Burgos, 365.972; León, 497.387; Palencia, 173.281; Salamanca, 351.326; Segovia, 159.322; Soria, 93.593; Valladolid, 521.661; y Zamora, 197.237.

La comunidad autónoma tiene una densidad demográfica muy baja, en torno a los 26,57 hab/km², registro que es más de tres veces inferior a la media nacional, lo cual indica que se trata de una región escasamente poblada y demográficamente en declive, sobre todo en las áreas rurales e incluso en las pequeñas ciudades tradicionales. Las características demográficas del territorio muestran una población envejecida, con una baja natalidad y una mortalidad que se aproxima a la media estatal.

En el año 2000 la población de Castilla y León totalizó 2.479.118 personas, es decir el 6,12 % del total español. Su crecimiento vegetativo fue uno de los más bajos de España: -7.223 (-2,92 de tasa bruta), como resultado de la diferencia entre las 25.080 defunciones (10,12 de tasa bruta) y los 17.857 nacimientos (7,20 de tasa bruta). El número de habitantes en 1999 fue ligeramente superior (2.488.062), de modo que, a pesar del crecimiento negativo, la relativa estabilidad numérica se debe en parte al aumento de la inmigración: de 22.910 inmigrantes en 1999 se pasó a 24.340 en 2000. En dicho año fallecieron 59 niños menores de un año.

Plaza Mayor de Valladolid
Plaza Mayor de Valladolid

La esperanza de vida es superior a la media española: 83,24 para las mujeres y 78,30 para los varones, superioridad que en 1999 se repitió en el padrón, ya que las mujeres sumaron 1.260.906 y los varones 1.227.156.

En 1999 la distribución por edades dio los siguientes resultados: 317.783 personas de 0 a 14 años; 913.618 de entre 15 y 39 años; 576.183 de 40 a 59 años, y 677.020 de más de 60 años.

La población activa en 2001 fue de 1.005.200 y la ocupada de 884.200 personas, con lo que el paro fue del 12,1% de la población activa. Por sectores de población ocupada, el 10,9% trabajó en la agricultura, el 20,6% en la industria, el 12,7% en la construcción y el 63,1% en el sector servicios.

[editar] Evolución histórica

El Duero a su paso por Zamora
El Duero a su paso por Zamora

Muchas de las gentes del territorio, que se dedicaron mayoritariamente a la agricultura y la ganadería, fueron abandonando paulatinamente la zona, dirigiéndose hacia las zonas urbanas, mucho más prósperas. Esta situación se vio todavía más agravada a finales de la guerra civil, con una progresiva emigración rural. Durante las décadas de 1960 y 1980, los grandes núcleos urbanos y las capitales de provincia sufrieron un leve aumento demográfico debido a un exhaustivo proceso de urbanización, aunque, pese a ello, la zona castellano-leonesa continúa sufriendo una grave despoblación. Solo las provincias de Valladolid y Segovia están ganando población, en el caso de la provincia vallisoletana por ser la más dinámica de Castilla y Leon al tener la capital autonómica. En el caso de la provincia segoviana, que esta creciendo en los últimos años, se debe a la influencia económica y urbanística de estar cerca de la Comunidad de Madrid.

[editar] Distribución actual de la población

En 1960 la población urbana significaba el 20,6% de la población total de Castilla y León; en 1991 ese porcentaje había subido al 42,3%, y en 1998 se acercaba ya al 43%, lo que indica el progresivo estado de despoblamiento rural.

El fenómeno se refleja también en la cifra de municipios con menos de 100 habitantes, que se multiplicó por siete entre los años 1960 y 1986. Fuera de las capitales provinciales, destacan por su población ciudades como Miranda de Ebro y Aranda de Duero en Burgos, Ponferrada y San Andrés del Rabanedo en León, Béjar en Salamanca y Medina del Campo y Laguna de Duero en Valladolid.

De los 2.247 municipios de esta comunidad, el padrón de 2000 registró 1.970 con menos de 1.000 habitantes; 234 de 1.001 a 5.000; 20 de 5.001 a 10.000; 10 de 10.001 a 20.000; 6 de 20.001 a 50.000; 3 de 50.001 a 100.000, y 4 municipios con más de 100.000 habitantes. Estos últimos son: Valladolid (319.943 hab. en 2007), Burgos (173.676 hab.), Salamanca (159.754 hab.) y León (135.059 hab.) Entre los menos poblados están, entre otros: Blasconuño de Matacabras (Ávila), con 18 habitantes, Reinoso (Burgos), con 24, Villarmentero de Campos (Palencia), con 14 y Gormaz (Soria), con 17.

Población de las ciudades con más de 20.000 habitantes (Fuente: INE, 1 de enero de 2007):
Ciudad Población Ciudad Población Ciudad Población
Valladolid 319.943 Ponferrada 66.824 Soria 38.205
Burgos 173.676 Zamora 66.138 Aranda de Duero 31.940
Salamanca 159.754 Segovia 56.047 San Andrés del Rabanedo 30.557
León 135.059 Ávila 53.272 Laguna de Duero 21.214
Palencia 82.263 Miranda de Ebro 38.417 Medina del Campo 20.832

[editar] Historia

La comunidad autónoma de Castilla y León es el resultado de la unión en 1983 de nueve provincias: las tres que, tras la división territorial de 1833, por la que se crearon las provincias, se adscribieron a la Región de León y seis adscritas a Castilla la Vieja, exceptuando en este último caso las provincias de Santander (actual Comunidad Autónoma de Cantabria) y Logroño (actual Comunidad Autónoma de La Rioja).

En el caso de Cantabria se defendió la creación de una comunidad autónoma por motivos históricos, culturales y geográficos, mientras que en La Rioja el proceso resultó más complejo debido a la existencia de tres vías, fundamentadas tanto en motivos históricos como socio-económicos: unión a Castilla y León (UCD), unión a una comunidad vasco-navarra (PSOE, PCE)[cita requerida] o creación de una autonomía uniprovincial, opción tomada ante el apoyo mayoritario de su población.

[editar] Castilla y León en la Historia

La unión dinástica de la monarquía de los reinos históricos de León y de Castilla, que junto a otros reinos (Galicia, en un primer momento, y luego otros conquistados al Islam como Reino de Toledo, Badajoz, Sevilla y otros) generó lo que se hubo venido en llamar Corona de Castilla, se produjo, por primera vez cuando Fernando I hereda el Reino de Castilla, en 1037, y se casa con Sancha I reina de León: así en una sola pareja se establece una unión nominal que se romperá al morir el Rey. Tal y como venía ocurriendo en la tradición leonesa medieval, el concepto patrimonial del reino y la ausencia de una vía hereditaria definida dejó en manos del mayor de los hijos Castilla y del segundo, León.

La segunda unión dinástica de León y Castilla se producirá durante el reinado de Alfonso VI de León, a la muerte de su hermano Sancho de Castilla, quien previamente había desposeído a Alfonso de su reino de León; y la tercera y definitiva unión de ambos reinos se produce bajo el reinado de Fernando III el Santo que en 1230, siendo ya rey de Castilla, tras el Pacto de las Damas que deja fuera a Sancha II y a Dulce —hijas de Alfonso IX y herederas del reino— se corona rey de León con gran oposición del clero y la nobleza media leonesa. Con el infante don Juan sigue habiendo conatos de separación durante más de un siglo. Sin embargo hasta siglo y medio después las cortes no se reúnen juntas, en León, que en 1188 había sido sede de las primeras Cortes de la Historia de Europa con participación del Tercer Estado.

Las bases de la unificación dinástica de los reinos de Castilla y León, separados tan solo siete décadas, se habían puesto en 1194. Alfonso VIII y Alfonso IX firmaron en Tordehumos el tratado por el que se pacificaba la zona de Tierra de Campos y se ponían las bases de una futura reunificación de los reinos[cita requerida], consolidada en 1230 con Fernando III, el Santo. Este acuerdo ha pasado a la historia como Tratado de Tordehumos.

Casa Botines, León
Casa Botines, León

Las Cortes del Reino de León, cuyos orígenes más remotos se sitúan a principios del siglo XII, pueden enorgullecerse de ser una de las instituciones de representación en sede parlamentaria más antiguas de Europa.

Antes que en ningún otro lugar del viejo continente[cita requerida], en las Cortes aparecen representantes de las ciudades y de las villas, al lado de los estamentos tradicionales del Clero y la Nobleza, como consejeros naturales del rey.

Con estas características, la primera convocatoria de Cortes de las que se tiene constancia escrita es la efectuada por Alfonso IX de León en 1188, a la que más tarde se sumarían nuevas asambleas en 1202 en Benavente y 1208 en León.

Por lo que se refiere al reino de Castilla, la primera curia, que es el término con el que se designan las asambleas numerosas o extraordinarias para tratar de los asuntos del reino, es probable que se celebrara a convocatoria de Alfonso VIII en el año de 1187, en la localidad de San Esteban de Gormaz, y con la asistencia de los hombres principales de cincuenta ciudades.

Pueden citarse la asamblea celebrada en Valladolid en 1217 para rendir homenaje a Fernando III como rey de Castilla y la curia convocada dos años más tarde en Burgos por el mismo Rey.

Todas estas asambleas que tienen lugar a lo largo del siglo XII y principios del XIII, y que tendrían su continuidad en los siglos siguientes, constituyen, por tanto, el antecedente más remoto de las actuales Cortes de Castilla y León e incluso de la tradición parlamentaria del continente europeo.

Ese carácter pionero fue el resultado directo de la temprana autonomía de las villas y ciudades de la Corona de Castilla (que en ese momento era una zona repoblada en plena reconquista), junto con la aplicación del Derecho Romano, que permitió con sus aportaciones teóricas la convocatoria de los municipios y su participación.

Vista de la Iglesia de Santa Maria del Azogue
Vista de la Iglesia de Santa Maria del Azogue

Evidentemente, las Cortes medievales guardan poco parecido con las actuales Asambleas Parlamentarias. A diferencia de éstas, no fueron democráticas (en el sentido moderno del término) porque no ostentaron una representación directa de la población. La Revolución Francesa, y con ella, las categorías fundamentales del parlamentarismo moderno, tardaría aún muchos siglos en llegar.

Sin embargo, hay que reconocerles haber constituido el precedente inmediato, el germen primero de los actuales Parlamentos europeos, y más concretamente de las Cortes de Castilla y León, unas instituciones llamadas a sentar las reglas de convivencia de los pueblos y articular su régimen de libertades.

Como Día de Castilla y León se ha escogido el la fecha histórica del 23 de abril, día en el que, en 1521, los comuneros castellanos fueron derrotados. Desde finales de la década, varias decenas de miles de castellanoleoneses acuden a Villalar de los Comuneros (Valladolid), a celebrar el Día. Como precursor y antecedente más remoto se cita el homenaje que El Empecinado realizó a los comuneros en Villalar en 1821.

Cristo de Otero, Palencia
Cristo de Otero, Palencia

Tras la posguerra que siguió a la Guerra Civil Española (1936-1939), el medio rural de la actual Castilla y León experimentó una pérdida de habitantes como consecuencia de la emigración a las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Bilbao, etc.) o extranjero (Alemania, Francia, Suiza, entre otros). El surgimiento de un potente núcleo industrial en Valladolid, de la mano la planta de automóviles Renault y del ingeniero Manuel Jiménez Alfaro, empujó industrialmente la región y mitigó la pérdida poblacional. No obstante, la dinámica actual sigue mostrándose preocupante en el conjunto de la comunidad, puesto que las tendencias generales continúan siendo a la despoblación, con la práctica excepción de Valladolid.

[editar] Antecedentes de la autonomía

Muralla de Ávila
Muralla de Ávila

En junio de 1978, Castilla y León obtuvo el régimen preautonómico (a finales de 1977 lo había obtenido Cataluña) por el Real Decreto Ley 20/1978, de 13 de junio.

En tiempos de la Primera República (1873–1874), los republicanos federales concibieron el proyecto de crear un único estado federado de once provincias en el valle del Duero español, que además hubiera comprendido las provincias de Santander y Logroño.[4] Muy pocos años antes, en 1869, republicanos de las provincias que forman parte de la comunidad autónoma firmaron el Pacto Federal Castellano, en el que ya proyectaban la creación del estado federado de Castilla la Vieja, pero con las provincias de la actual comunidad castellano-leonesa y las de Cantabria y La Rioja. El fin de la República, a principios de 1874, dio al traste la iniciativa.[5]

En 1921, con motivo del cuarto centenario de la batalla de Villalar, el ayuntamiento de Santander abogó por la creación de una mancomunidad castellano-leonesa de once provincias. Idea que se mantendría en años posteriores.

A finales de 1931 y principios de 1932, desde León, Eugenio Merino elaboró un texto en las que ponía las bases de un regionalismo castellano-leonés. El texto se publicó en Diario de León.[6]

Durante la II República, sobre todo en 1936, hubo una gran actividad regionalista favorable a una región de once provincias, e incluso se llegaron a elaborar unas bases de estatuto de autonomía. El Diario de León abogó por la formalización de esta iniciativa y la constitución de una región autónoma con estas palabras: «unir en una personalidad a León y Castilla la Vieja en torno a la gran cuenca del Duero, sin caer ahora en rivalidades pueblerinas».[7] Al final la guerra civil acabó con las aspiraciones de la autonomía para la región.

Tras la muerte del dictador Franco, surgieron organizaciones regionalistas, autonomistas y nacionalistas castellanoleonesas como