Asociación voluntaria

Asociación voluntaria
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Se conoce como asociación voluntaria, a la asociación humana cuya existencia es continuamente el resultado de las voluntades libres de quienes la forman, por la cual una persona se une y colabora por iniciativa propia, en libertad y sin ser presionada por nadie, en una sociedad, organización, comunidad, etc.
Se denomina de la misma forma, en ciertos ordenamientos jurídicos, a las organizaciones con personalidad jurídica y sin fines de lucro de base comunitaria (véase asociación civil).
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[editar] Generalidades
Se dice que un sistema político o económico se basa en las asociaciones voluntarias cuando no se obliga a nadie a formar parte de él ni se obliga a aceptar decisiones inconsultas dentro de él, permitiendo así un ejercicio constante de la voluntad durante la pertenencia a determinada asociación, la que en todo momento depende primordialmente de tales voluntades.[1]
La voluntariedad continua es considerada por sus adherentes como una condición primoridal para el acceso a una genuina libertad de elección (autonomía), y no tan sólo formalidades, que pemitan a las personas y grupos asociarse y desasociarse libremente según lo requieran. Es un principio libertario, donde son las asociaciones libres y democráticas con o sin fines de lucro las que deben hacerse cargo de la administración de las actividades sociales.
[editar] Cosmovisión e implicaciones
Sostiene una visión del ser humano somo ser asociativo, así, no hay un conflicto básico entre la libertad individual y la sociedad, por el contrario, es en este entorno social donde la personalidad y la libertad del individuo se expanden, enriqueciendo así la vida social. Para los anarquistas, la sociedad es realmente una interacción de asociaciones de personas cooperando en una variedad infinita de organizaciones para el cumplimiento y satisfacción de las innumerables necesidades individuales y sociales de la humanidad.[2] Las asociaciones voluntarias son voluntarias no sólo en su adhesión sino durante su misma existencia, es decir dentro de ellas no existe coerción o subordinación y se mantiene en todo momento por las voluntades libres (véase horizontalidad),[3] al ser su misma existencia un hecho de acuerdos de voluntades constante, toda decisión sobre su funcionamiento o dirección debe aprobarse por medio de los acuerdos libres y consensuados entre las partes.
Así las asociaciones voluntarias funcionan de una dinámica diferente a organizaciones centralizantes, burocráticas y coercitivas como lo son el Estado o el funcionamiento interno de la empresa dentro del capitalismo o los monopolios corporativos privados. Por ejemplo una de las diferencias entre la asociación voluntaria y el Estado es que un miembro de una asociación voluntaria es libre de retirarse siempre que elija hacerlo, mientras que la pertenencia al Estado es obligatoria y el ciudadano sólo puede renunciar a ser miembro expatriándose (en cuyo caso caería bajo la jurisdicción de otro Estado), o en caso un empleado común de una sociedad anónima capitalista al retirarse de una, las condiciones lo obligarán a subordinarse a otra, por lo que si bien en ambos casos podría decidir libremente apartarse (en sentido teórico), en la práctica la condición se podría considerar más similar a un chantaje. Así en estas instituciones descritas su funcionamiento distaría de ser un ejercicio permanente y genuino de la voluntad libre.
[editar] Estatus legal
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[editar] Notas
- ↑ En Socialismo de Estado y anarquismo, Benjamin Tucker expresa:
Esto nos lleva al anarquismo, al que podemos definir como la doctrina según la cual todos los asuntos del hombre deben ser manejados por los individuos o las asociaciones voluntarias, y que el Estado debe ser abolido.
- ↑ Manifiesta Piotr Kropotkin, en su artículo para la Enciclopedia Británica[1] que:
La sociedad anarquista es: [...] el más alto desarrollo de la libre asociación en todos sus aspectos, en todos los grados posibles y para todos los propósitos concebibles; una asociación eternamente cambiante portadora de los elementos de su propia duración y tomando las formas que en cualquier momento mejor se corresponda a los múltiples empeños de todos [...] Concebimos la estructura de la sociedad como algo que nunca está completamente terminado [...]
- ↑ En Autonomía y federalismo, Sam Dolgoff cita la siguiente frase:
[...] las asociaciones voluntarias carecen de poder legal de coerción, el supremo poder de ordenar e imponer la obediencia. Las asociaciones voluntarias no pueden ordenar el imponer la obediencia, en el mejor de los casos puede emplear la presión de la desaprobación pública o la expulsión [...] no pueden arrestar, multar ni encarcelar, mientras que el Estado puede hacer todo esto y más en caso de que sus órdenes sean desobedecidas y su autoridad desafiada.

