Ética budista

Ética budista
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A diferencia de otras religiones, en el budismo los preceptos éticos existen no como imposición sino como guías de práctica. Su importancia es fundamental pero a la vez deben estar sometidos a la indagación personal. Por tanto, a nivel global existe siempre un debate continuo en referencia a cuestiones siempre de actualidad y en donde no hay una postura unilateral.
En estas materias la comunidad budista suele intentar dilucidar los episodios históricos que narran situaciones similares sucedidos en la vida del Buda. También se recuperan los comentarios de los más famosos maestros de las diferentes tradiciones. Por último, a menudo en toda interpretación existe cierta acomodación tanto a las circunstancias sociales y culturales, al momento histórico o ideológico que toca vivir. Un comentarista muy referenciado en todas las tradiciones a la hora de discutir este tema es el erudito indio Buddhaghosa (350 d.C.).
La comunidad budista se divide entre monjes y laicos. Los monjes están obligados a seguir más de 250 normas de disciplina, cuyo quebrantamiento es penado en diferentes grados que van desde la confesión pública hasta la expulsión de la orden monástica. Este camino estricto de reglas se llama Vinaya y es una de las tres grandes secciones del Canon budista.
Los laicos observan los cinco preceptos.
Hay que notar que las escuelas y maestros budistas a menudo obervan la ética influidos por su perspectiva cultural, su propia experiencia o su condición de monjes o laicos. Tenemos maestros y trabajos que son favorables y contrarios a la homosexualidad, al aborto, eutanasia y otros temas de interés para el mundo actual.
También de manera general, en todas estas cuestiones lo que se intenta dilucidar siempre es el establecimiento de la compasión. Siendo ésta la base moral de la ética budista, se intenta siempre buscar los últimos fundamentos de cualquier acción, y esto no siempre es tarea fácil. Estos ejemplos pueden dar una idea de que la moralidad en el budismo también es algo que necesita de la investigación personal.
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[editar] Cinco Preceptos
A diferencia de una regla impuesta por una autoridad, un precepto se usa como base para la ética personal. Todo budista, sea monje o laico, adopta los siguientes cinco preceptos básicos como guías de actuación y ayuda, los cuales son:
- Tomo el precepto de respetar la vida.
- Tomo el precepto de no tomar lo que no me es dado.
- Tomo el precepto de tener una conducta sexual correcta (que no sea dañina con otros o conmigo mismo).
- Tomo el precepto de no hablar de manera dañina (mentir, rudeza, ostentación, cotilleo, charla vana).
- Tomo el precepto de no tomar intoxicantes (que alteren la mente y me pongan en riesgo de romper los otros preceptos).
[editar] Sexualidad
Para los monjes budistas, tanto del theravada como del mahayana, la actividad sexual está totalmente prohibida por el código del Vinaya. En el mahayana encontramos la más moderna figura del sacerdote en China y especialmente en Japón. Estos pueden casarse y tener hijos normalmente. Del mismo modo, en el budismo Vajrayana de los himalayas, aquellos lamas que no han sido ordenados como monjes pueden casarse y tener hijos.
En cuanto a los laicos, Buddhaghosa aclara el tercer precepto para hacer hincapié en que se refiere al adulterio, la promiscuidad, la violación, la pedofilia, parafilias y en general cualquier conducta sexual que conlleve la experiencia de dukkha para la persona o para terceros.
Hay que destacar que el budismo, como expresión también de su procedencia asiática, no contempla el sexo como algo sucio o dañino. De manera general en Asia se ha considerado desde tiempos antiguos al sexo como una función necesaria para mantener el equilibrio entre el cuerpo y la mente, idea a menudo reforzada por las medicinas tradicionales como la india o la china. Excepto para el camino de renuncia de los monjes, las indicaciones budistas respecto al sexo están en la misma línea de otras actividades, evitando los extremos de adicción o represión.
Respecto a la homosexualidad, ésta fue aceptada por el propio Buda al permitir en vida la ordenación de monjes homosexuales excepto en el caso particular de aquellas personas llamadas entonces pandakas. Así que por tanto, no existe en las fuentes ningún comentario explícito referido al tipo de sexualidad de los laicos, con la excepción de las citas a los pandakas.
Los pandakas eran caracterizados como personas poseídas en alto grado por pasiones sexuales (ussanakilesa), por una lujuria irrefenable (avapasantaparilaha), esencialmente dominados por su libido (parilahavegabhibhuta,) por el deseo de conseguir prostitutas (vesiya) o parejas muy jóvenes (thulakumarika). Ello hacía muy difícil su pertenencia a la comunidad de monjes. Aunque el significado de pandaka no parece incluir directamente a los travestidos y transexuales, así sucedió en un episodio de la vida de Buda con un monje. Por esta asociación, en la mayoría de comunidades budistas como por ejemplo en la Tailandesa, tradicionalmente se ha vetado el acceso al monacato a transexuales y travestidos, si bien recientemente en el caso tailandés algunos abades ya han dado su consentimiento a la ordenación de éstos como monjes al hacer énfasis en subrayar la descripción de un estado mental pero no del aspecto exterior de la persona.
Hay que tener en cuenta que ninguna escuela budista anterior al siglo XVII, el siglo de la expansión europea, jamás trató a la homosexualidad como "conducta sexual incorrecta". Hay no obstante un número de comentadores y maestros que se van adecuando a su cultura, sociedad y poderes sociales. Y así encontramos posiciones en contra o a favor de la homosexualidad e incluso de determinadas prácticas sexuales. También actualmente algunos maestros varían algo su discurso, dependiendo de si lo dirigen a su comunidad de origen o si están de visita en otros países.
En las fuentes budistas no aparecen estos detalles, sino que de manera mayoritaria el sexo está referido de manera genérica como una actividad fruto del aferramiento.
[editar] Tantrismo en el budismo
La influencia de cierto tantrismo indio causó el surgir del budismo Vajrayana, desarrollado a partir del siglo VII sobre todo en los himalayas. El Tantrismo en el budismo es un conjunto de enseñanzas que intentar transmutar el impulso sexual para la realización del Nirvana. Si bien en la antigüedad el tantrismo se practicaba tanto con parejas-consortes físicos como sin ellas, actualmente el budismo tántrico utiliza principalmente la meditación y visualización.
Hay que notar también que el budismo tántrico no tiene nada que ver con rodear la vida de placer sexual, y no tiene nada que ver con otro tipo de "tantrismos" presentes en nuestra sociedad de consumo. Aunque ésta práctica budista sigue aún siendo poco comprendida e incluso rechazada por muchos budistas de otras tradiciones y escuelas, lo cierto es que contiene una larga tradición de maestros eminentes. Desafortundamente, este terreno ha sido a veces presa fácil para manipulaciones y escándalos de gente sin escrúpulos. Actualmente, todo buen centro y maestro de budismo Vajrayana enseña prácticas en donde el contacto físico no es en absoluto necesario.
[editar] Género
Al admitir que las mujeres estaban igualmente capacitadas para la iluminación y más tarde al fundar la orden de monjas (bikhsunis), Buda instauró unas normas totalmente revolucionarias para la sociedad de su tiempo. No obstante esto no debe llevar a la falsa ilusión de que el machismo no está presente en la historia del budismo. Bien al contrario, las actitudes sexistas han existido con frecuencia aunque no hubieran claras justificaciones doctrinales.
Para que las mujeres formaran la orden de monjas, las escrituras nos muestran como Buda satisface las demandas de su discípulo Ananda al respecto, si bien se aprecia cierta precaución. Hay que señalar aquí que el sistema patriarcal del hinduísmo del 2500 antes de Cristo era enormemente rígido. En el se consideraba que sólo los hombres y brahmines (religiosos) podían encarar la búsqueda de la iluminación, así que esa posición era totalmente impensable. Por lo tanto, la decisión de Buda fue totalmente arriesgada para su tiempo. Recientemente Mettanando Bikkhu ha señalado que un intento de abolición de la orden de monjas puede ser una causa crucial para entender la desaparición del budismo en la India.
Aunque la orden de monjas siempre ha sido de menor número que la de los hombres, la importancia de las mujeres en el budismo ha sido importante y también a menudo minusvalorada. Sólo recientemente existen intentos por rescatar este papel que se ha revelado de gran interés para los estudiosos. Para ejemplificar este asunto, varios trabajos nos enseñan por ejemplo la enorme influencia de maestras budistas durante y después de la dinastía china Tang, en donde vemos a menudo como ayudan a los hombres a conseguir el despertar. No obstante, luego la historia sólo nos ha transmitido las enseñanzas de maestros pero no de esas maestras.
De manera general, el Mahayana significará una revalorización del lado femenino de la religión budista. Aunque eso no haya implicado ni mucho menos la igualdad social, si que el papel de lo femenino volverá a ser importante. Especialmente con la aparición a la devoción por la prajnaparamita (la sabiduría) que adoptará una forma fememina en numerosas repsentaciones artísticas. La existencia de esta "madre de todos los Budas" se volverá un motivo constante en la enseñanza del Mahayana y contribuirá de manera decisiva al establecimiento y expansión de órdenes de monjas en el Mahayana. Posteriormente, el desarrollo del Vajrayana llenará el panteón budista del budismo de los himalayas de numerosas deidades femeninas.
Avalokiteshvara, discípulo de Buda, será también representado en el mahayana como una mujer. En China conocida como Kuan-Yin o en Japón como Kannon, es quizás la representación más popular del budismo mahayana y que más devoción suscita. Con un aspecto del todo similar a la Virgen María que aparecerá luego en el catolicismo, señalaremos la curiosa coincidencia que comenta Edward Conze de que éste culto al lado femenino de la religión aparecerá igualmente en ambas religiones justo 400 años después de la muerte de sus respectivos fundadores. Se rescata así un aspecto religioso presente miles de años antes en la humanidad, aquí desde las antiguas culturas matriarcales dravidicas antes de su desaparición por el patriarcado de los pueblos arios que luego acabarían ocupando todo el Valle del Indo.
Actualmente, podemos decir que la organización religiosa del budismo en sus comunidades sigue siendo bastante machista, si bien hay numerosos llamamientos de maestros y organizaciones para evolucionar lo más rápidamente en este sentido. Organizaciones budistas de mujeres como Sakyadhita existen desde hace ya varios años para canalizar todo tipo de iniciativas en defensa de una igualdad de género que pueda ser satisfactoria.
[editar] Aborto
El budismo no mantiente una opinión única respecto al aborto[1] En un episodio de su vida Buda desaconsejó a una mujer la interrupción de su embarazo, si bien es difícil de saber en que punto de gestación estaba esa mujer. Al no existir indicaciones más claras, algunos maestros y comentaristas hacen hincapié en la necesidad de cierta evolución de la gestación para que sea algo relevante al precepto, mientras que otros se muestran muy claros respecto a evitar el aborto en cualquier punto de la misma.
Buddhaghosa en sus comentarios establece que la gravedad de la acción de quitar la vida a otro ser vivo es proporcional al grado de evolución del ser que muere, si bien en otros textos se subraya la gravedad del hecho de acabar con un posible nacimiento, ya que en el budismo es considerado algo raro y muy valioso por la posibilidad de todo ser humano en realizar el Nirvana. Una solución frecuente y un tanto conciliadora es defender el aborto en ciertos casos (peligro para la madre, malformaciones, etc...).
El conocimiento actual de la bioética respecto al comienzo del desarrollo neurológico en el ser humano es usado por las posiciones más progresistas, y así no se habla en contra hasta el tercer o el cuarto mes de embarazo. Las posiciones más tradicionales hablan directamente de evitar el aborto a toda costa. En el budismo, buena parte de este debate .[2] descansa a menudo en interpretaciones sobre la mente y la reencarnación. Aunque en este debate a veces los monjes son parte activa para justificaciones doctrinales a favor o en contra, el código del Vinaya prohíbe a los monjes sugerir el aborto a una mujer.
En la práctica, algunas comunidades budistas como la japonesa celebran ceremonias rituales (Mizuko kuyo) de reparación para aquellas mujeres que han experimentado un aborto y así lo solicitan. En la obligada investigación de causas que expliquen cualquier acción, en general se observa la situación que puede empujar a una mujer a esta decisión, de manera que el aborto, siendo considerado una situación muy poco afortunada, que puede ser producto del aferramiento al deseo sensual, etc... no llega a tener la misma consideración de gravedad que otras acciones. Por ejemplo, encontramos numerosos ejemplos sobre la gravedad de acabar con la vida de un animal adulto como un perro, un elefante o un caballo. Pero ninguno respecto a un aborto de cinco o seis semanas. No aparece pues una norma general en el budismo que enseñe una prohibición o aprobación en cualquier situación, sino que se tiende a observar cada caso y sus circunstancias.
[editar] Métodos anticonceptivos
En el budismo no se encuentran voces que se opongan al uso de anticonceptivos. El uso de los mismos es tan antiguo como difundido en las sociedades en donde históricamente ha sido religión mayoritaria.
[editar] Suicidio
En el caso del suicidio, Buddha permitió el suicidio a uno de sus discípulos quien ya era un Arhant, es decir alguien que había experimentado el Nirvana. Pero lo desaconsejó con toda claridad para el resto de personas. En una ocasión expulsó para siempre de la orden a varios monjes que decidieron animar a unos compañeros suyos a acabar con su vida.
[editar] Eutanasia
Respecto a la eutanasia o a ayudar a ocasionar la muerte a algún enfermo terminal, hay algunos episodios de la vida de Buda así como otros comentarios que siguen siendo discutidos actualmente. Hay artículos, maestros y personalidades tanto a favor como en contra dependiendo de los tipos de eutanasia, etc... En el caso de enfermedades terminales, generalmente no se recomienda acelerar el proceso de muerte más de lo que la propia enfermedad lo haría. Si bien alargar este tiempo tampoco es comentado de manera favorable.
[editar] Pena de muerte
El budismo realiza una gran defensa filósofica y doctrinal de todos los seres que llama "sintientes", así como del entorno que existe de manera interdependiente con ellos. Con "sintiente" se quiere denominar aquellas formas de vida capaces de tener un objeto de conocimiento.
El primer precepto de los laicos se dirige directamente a abstenerse de acabar con la vida de otro ser, así que la pena de muerte contra personas se contempla como un grave error. El budismo ha sido un fuerza muy importante en Asia para la abolición de la pena de muerte en muchos países.
[editar] Animales
Respecto a matar a otros seres, Buda rechazó incluir el vegetarianismo estricto para los monjes aunque prohibió matar ningún animal o comer de un animal muerto explícitamente para uno mismo.
Cuando la educación en Asia no ha tenido buenos niveles en todas partes, el budismo es un baluarte tradicional en la conciencia social por el respeto a la vida animal y a la ecología en general. Muchas organizaciones y especialmente comunidades monásticas en contancto con la naturaleza se han integrado en programas internacionales para ayudar a la conservación del medio ambiente. Actualmente, muchos budistas optan personalmente por el vegetarianismo para contribuir al respeto a la vida animal.
En el esquema filosófico budista, los animales también tienen mente según entiende el budismo este concepto, y forman parte del mismo proceso dinámico por el que los seres humanos acaban experimentando el conocimiento racional. Esto quiere decir que para el budismo, los animales sienten y padecen. La diferencia entre su existencia y la nuestra es finalmente producto del karma, por lo que tienen la misma esencia sagrada que tenemos los seres humanos y que nos lleva a respetarnos la vida los unos a los otros. La literatura budista da innumerables historias de seres humanos que en vidas previas fueron animales, relacionándonos así con ellos de una manera mucho más directa de lo que culturalmente conocemos en occidente.
En el budismo, los animales pueden recibir el refugio en el Buda y pueden tener funerales como tenemos los seres humanos.
[editar] Referencias
- ↑ 'Buddhist approaches to abortion, R. E. Florida. Asian Philosophy, Vol. 1 No. 1.1991 http://ccbs.ntu.edu.tw/FULLTEXT/JR-ADM/florida.htm
- ↑ Buddhism and the Morality of Abortion. Michael G. Barnhart. Journal of Buddhist Ethics. http://www.buddhistethics.org/5/barnh981.html
[editar] Véase también
[editar] Enlaces externos
- Journal of Buddhist Ethics (en inglés)

