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Entonces, es posible que la teoría del Universo eléctrico o ambiplasma, es solo una teoría alternativa, que caerá en el olvido, en un futuro?

Por que surgen entonces, teorías alternativas a la Relatividad? Por que fallan todas ellas?


Que diferencias hay entre la Relatividad especial, y la Relatividad general?
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Astronomía y Astrofísica / Re:Arcoíris Fractal: Los Paisajes escalares del Universo
« Último mensaje por darthyoda en Julio 20, 2017, 08:31:39 »
Desde la filosofía de la ciencia y la metafísica no se van a resolver las cuestiones actuales de la Física, ya que esta disciplina se fundamenta en el Método Científico. Sin observación y datos experimentales no hay nada que hacer.
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¿Por qué a todos los magufos les da por proponer una alternativa a la Relatividad General cuando ésta está bien sustentada? Si fuera para buscar una solución al problema de la Constante Cosmológica o algo así vale, pero es que no solucionáis nada.


Antes de decir que se malinterpreta la gravedad, estaría bien comprender qué es lo que la comunidad científica entiende exactamente por gravedad, en vez de quedarse con lo de la masa. El campo gravitatorio también lo produce cualquier forma de energía, momento lineal o presión, por ejemplo.
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La teoría de la Relatividad Especial funciona perfectamente en todas las escalas que conocemos. No hay ninguna necesidad de buscar una teoría alternativa (alternativa de qué?)

La teoría de la Relatividad General funciona perfectamente entre el mm (no se ha podido comprobar para distancias menores) y distancias de miles de millones de km. Para distancias mayores hemos de recurrir a la materia oscura, y para mucho mayores a la energía oscura. Con estos conceptos se explican muy bien todos los datos observacionales.

La teoría del Big Bang se desarrolla, como es lógico, en el contexto de la Relatividad General, ya que ésta aporta el marco teórico para trabajar a estas escalas en las que la gravedad es relevante. Explica algunos datos observacionales, y junto con la teoría de la Inflación se explican muchos otros. De momento, ningún otro modelo cosmológico ha logrado llegar a explicar lo mismo o más.

Y respecto al primer enlace que has puesto (la mentira de Einstein y su teoría), es una sarta de tonterías enorme. Trabajo cada día con aparatos que aceleran electrones a más del 99% de la velocidad de la luz, por lo que es estrictamente necesario considerar los efectos relativistas si quieres que funcionen. Y lo de que no se lanzaron bombas atómicas... que se lo diga a todos los que sufrieron los efectos de la radiación de Hiroshima y Nagasaki durante décadas después de los bombardeos. De hecho, la mayor muestra de los efectos de la radiación por los que se fundamentan los modelos que describen estos efectos está basada en los datos que se fueron recogiendo de la población superviviente.
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Física Clásica / Re:Molino de agua autosustentable
« Último mensaje por ITS LATE en Julio 17, 2017, 19:45:46 »
Tu sistema pierde mas energia de la que gana, no es posible que lo que mencionas pueda mantenerse funcionando de manera perpetua (lo cual intuyo es tu intencion); no necesitas calculos, solo un poco de logica.
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Arqueología y antropología / El Carambolo III El Tesoro
« Último mensaje por Juan Pistón en Julio 16, 2017, 18:59:19 »
Lo más alucinante, sin embargo, serían las manifestaciones hacia el futuro  -desde el lugar cronológico del Carambolo-  de aquellas primitivas gentes (Turdetanos, íberos), en relación con ese posible uso de nosocomio u hospital comarcal en el Carambolo. Habría que fijarse aquí en un cierto carácter elitista del emplazamiento, es decir, no todo el mundo tendría la posibilidad de ser atendido en el Carambolo o lugares parecidos,  algo que -el hecho concreto de elitismo- conduciría y en forma de poderoso contraste social a la popularización de las prácticas y costumbres salutíferas y a la rica manifestación íbera de una especie de "religión salutífera". Esta especie de costumbre o religión de uso común en la mayoría de pueblos y ciudades quedaría demostrada por la aparición de unos lugares singulares dedicados a la función de "santuario" a donde cada cual podía llevar su ídolo o exvoto con las precisas propuestas a los dioses o fuerzas sincréticas de la naturaleza y en relación de cuál debería ser el miembro o la zona corporal que debería ser curada, objeto de sanación,  si una pierna o un pie, una mano o la cabeza..., pero también promover razones para algún negocio..., o preservar la salud y la suerte del propio grupo o familia, algo de simples trazas, en realidad el máximo intermediario entre cada cual y esos dioses y fuerzas naturales debió ser el artista del taller de bronce a quien se mostraban las dolencias o pretensiones.
En cuanto a los pequeños objetos de arte mueble encontrados en el Carambolo o relacionados con él hay que traer a cuento dos de ellos, acaso los más importantes  -aparte del tesoro, por supuesto-  como son el pequeño barco de barro cocido  -una parte del mismo-  con la quilla en forma de cabeza de caballo, algo característico de las embarcaciones en tiempo de los Fenicios y en las costas de la península y la pequeña estatuilla de la diosa Astarté de típica confección fenicia. Pero acaso estos dos objetos también podrían servir para demostrar el uso singular de nosocomio para El Carambolo. Así el pequeño barco de cerámica podría pertenecer a alguien que, llegado desde lejos, lo habría donado por haber sido curado de alguna enfermedad y la estatuilla de Astarté y la leyenda en fenicio también hablaría de lo mismo, una ofrenda o regalo para la institución allí desplegada y en agradecimiento por algo en concreto, el haber sido  -su dueño o familia-  librados de algún mal o dolencia. Es de suponer que ya en aquel tiempo y en ese lugar El Carambolo, con el estuario del río a sus pies y las ricas brisas marinas, debieron atenderse una cierta gama de enfermedades infecciosas, tuberculosis y neumonía, síndromes de la piel y las mucosas, lepra, incluso unas simples almorranas.
Existe un edificio también estudiado en la actualidad que puede aportarnos luz en nuestro intento de catalogar lugares como El Carambolo. El yacimiento se sitúa en el pueblo de Garcinarro dentro del término de Valle de Atormira en la provincia de Cuenca, lugar, La Celtiberia.
Casi en su totalidad excavado en la roca  ¡ciclópeo trabajo!, el edifico en cuestión tiene tres estancias, tres especie de salones rectangulares, paralelos y relacionados ente sí en el exterior y está orientado de Este a Oeste y con la entrada principal hacia el poniente. La datación cronológica para este yacimiento conquense es la Edad de Hierro o la última fase de la Edad de Bronce, hacia los años 400 antes de n.e.
La interpretación que se concediera para estos edificios se refiere a un templo o templos vinculados a las religiones ibéricas. De cierto en una de las naves, acaso la principal, aparece en la pared del fondo una preciosa hornacina de avanzado diseño en la cual podría haber habido alguna clase de figura o ídolo. Estas tres naves  -esto es algo muy importante-  aparecen dentro del considerado recinto de "la acrópolis", de un viejo poblado íbero.
Pero de cierto también en este caso sería posible deslindar la interpretación de los escabrosos caminos de la religión y pensar para ello una finalidad práctica, como si ese inmenso trabajo llevado a cabo en su construcción hubiera de servir para asuntos de real importancia, alguna utilidad pública, incluso esa misma de pequeño nosocomio de la comunidad y la posible hornacina también relacionarla con lo mismo, la postura allí de un ídolo  -¿oculado?-  relacionado con las costumbres salutíferas.



El Tesoro del Carambolo

También es que todos esos edificios con una finalidad más o menos pública o social debieron contar ya hacia el año 1.000 y los siglos posteriores antes de n.e. con una cierta infraestructura económica, un cierto personal especializado, un cierto equipo de recipientes y utensilios y sobre todo alguien que los financiara, que respondiera con su dinero y riqueza de su funcionamiento y pervivencia.
Lugares como El Carambolo, además, por sus especiales características no servirían para la gente de base, para la multitud de las gentes, sino para alguna especie de gente de élite. Es decir, algo parecido a que no todo el mundo que lo pretendiese podría haber sido enterrado en las instalaciones funerarias de Malta, sino tan solo alguna clase de lo mismo, la yet-set, digamos, de hace 4.500 años.
Sería por razones como esta por lo que su fin, su desaparición, "el acabose", quedaría decretado de antemano y la mayoría de las gentes buscarían su expresión de salud en los exvotos y santuarios naturales.
En este especial apartado de la financiación o sobre quienes serían los dueños concretos de todo el complejo y acaso desde antiguo, desde su primera fundación y de generación en generación, sería la manera más adecuada para intentar una correcta interpretación para el "tesoro del Carambolo". Precisar aquí que sería a raíz del rescate de algunas piezas de ese tesoro en la superficie cuando se descubriera e investigara el resto del yacimiento, así que lo más antiguo del tema es el Tesoro. Bien.

1958 es el año del siglo pasado cuando aparecen las primeras piezas que, más tarde, y después de la correspondiente investigación se asocian a otras piezas descubiertas en un estrato de de arqueología y dentro de un recipiente cerámico. En la actualidad todas esas piezas  -pues puede ser que la panoplia no se encuentre completa-  están depositadas en el Museo Arqueológico de Sevilla.
La potencia de estratos del Carambolo, es decir, hasta donde se encuentran restos en la excavación, no es mucha, se reduce a nivel general a un estrato de medio metro, acaso por la existencia de rocas hacia el interior.

En su totalidad el tesoro consta de 21 piezas fabricadas en oro de primera calidad y huecas en su interior. Su peso aproximado de de 3 kilos y se cree obra de un taller de joyería local, aunque de claro estilo orientalizante tartésico. Consta de un collar formado por una primorosa cadena con delicado broche posterior; ésta cadena sujeta una pieza de aspecto romboidal y cilíndrico muy característica de la orfebrería de esos lugares que, a su vez, sujeta por medio de sendas cadenas, otras 8 piezas de un raro aspecto de sellos o flores y decoración diversa (falta una de estas últimas piezas); 2 brazaletes, es decir, dos piezas cilíndricas para colocar en los brazos; 2 piezas planas de forma rectangular en forma de piel de toro con unas dobles terminales tubulares en sus esquinas, la anterior que serviría de pectoral con un enganche horizontal en su parte inferior para enganchar otras piezas y la posterior que iría a la espalda. Ambas piezas estas que debieron estar relacionadas, unidas por cordones de cuero desde sus pequeñas terminales tubulares. 8 placas rectangulares muy decoradas con diminutas rosetas y otras 8 de menor tamaño con decoración de semiesferas. Estas 8 y 8 piezas también debieron estar unidas entre sí por cadenitas de oro u otros materiales como seda o cuero y crearían el resto  de la armadura en el centro del cuerpo.

El tesoro en sí, a simple vista, ofrece un poderoso aspecto y se trata sin duda de un conjunto de representación y su uso debió estar sujeto a cierto boato y ceremonia.

Son diversas las teorías que conjeturan sobre el uso de este conjunto ornamental. La hipótesis más común es que todos esos aderezos de oro eran portados por una persona, acaso un hombre, una personalidad importante, rey o jefe de los clanes. Otras teorías lo hacen de uso y propiedad de los druidas o sacerdotes encargados de las ceremonias sacrificiales, que lo usarían en la práctica del rito. Modernas teorías aseguran que se esas piezas habría que asociarlas al rito del sacrificio, pero usadas no por el personal humano, sino en uso y adorno de las víctimas sacrificiales, aderezo del cuerpo de grandes animales, vacas, bueyes y caballos, dispuestos para el sacrificio. Por último existen también teorías que buscan nuevas formas para la interpretación   -en mi opinión un uso más normal de esas piezas-  que lo relacionan con el culto  de la "diosa madre" y de uso y propiedad de alguna importante mujer o mujeres de aquel tiempo.

Son estas últimas teorías, muy minoritarias, lo que ahora nos interesa, aunque deslindadas con descaro de cualquier significado o apelación de dioses, diosas o religión, sino dentro de esa función práctica y pública del edificio y en busca de razones económicas y de organización para lo mismo.
Si se concede un uso femenino para ese aderezo o panoplia por su aspecto, diseño o intención, se podría relacionar  -la existencia de ese tesoro-  con la certera existencia de aquella clase de mujeres y señoras procedentes del Neolítico-Edad de los Metales que habrían conseguido hacerse  -debido a un avatar de historia-prehistoria anterior-  con un sinnúmero de títulos y riqueza, manejo del comercio, fábricas y aparatos, también en esos lugares localizados del Sur de la Península, cuencas del Guadiana y Guadalquivir.

En efecto, en aquellas eras neolíticas cada lugar del mundo habría propuesto así, habría presentado diferentes recetarios de la presencia de esas mujeres. Aquí en las riberas de esos ríos la receta se llamaría Tartesos y la realidad de lo mismo una propuesta que puede alejarse un poco o de manera radical de los diferentes modelos en la actualidad para su interpretación.
El avatar concreto prehistórico al que nos referimos es aquel mismamente del "reparto de trabajos" entre los miembros del grupo en las últimas fases del Paleolítico y en concreto al reparto de trabajos entre las mujeres y los hombres y la aportación particular de cada cual a la economía del grupo.

El uso y manipulación de semillas sería algo muy antiguo en los lugares del Sur peninsular, algo que se llegaría a los 20.000 años hace. Sin embargo, sería también aquí, en la cuenca de los grandes ríos que la llegada de los nuevos productos de explotación neolítica a partir del año 5.000 años antes de n.e., cereales, trigo, cebada, legumbres y las nuevas criaturas a domesticar, cabras, ovejas y cerdos, la causa que habría condicionado el reparto de trabajos entre la mujer y el hombre y el baremo de riqueza que cada cual aportaría al grupo. Asegurar de nuevo, que desde el principio del Neolítico, los hombres, también en estos lugares ribereños habría seguido siendo cazadores, pescadores y recolectores estacionales mientras que las mujeres habrían ido adquiriendo y acaparando la mayoría de los nuevos quehaceres, las fábricas derivadas de ellos, y el comercio de los excedentes, con lo cual no solo su aportación de riqueza y alimentos al grupo habría sido mayor que el de los varones sino que las habría permitido sustraer y retener para ellas mismas y sus hijas "en herencia" una proporción de esos beneficios. Pero los hombres, al igual que en otras partes del mundo, y en observación y previsión de la jugada y seguimiento de su avatar histórico habrían ido abandonando sus ancestrales costumbres paleolíticas y se habrían organizado en los edificios destinados al gobierno, control de los trabajos ciudadanos y manejo y administración de los dineros y riqueza de la comunidad y la explotación de una diversidad de quehaceres artesanales, herreros, alfareros, curtidores, etc.

Serían, entonces, todas estas condiciones sorprendentes algo a tener muy en cuenta para crear un ambiente de comprensión para el yacimiento del Carambolo y el significado preciso de las piezas de esa panoplia que se expone en el Museo de Sevilla.
Para el pertinente comentario de las piezas del tesoro se puede comenzar por la más llamativa y emblemática de ellas como es el collar de extrañas piezas muy decoradas. Al observar estos colgantes nos preguntamos por la simbología precisa, sobre si son representaciones de flores, de objetos como sellos de comercio o si se refieren a sucesos cosmológicos. En este caso si son flores y desestimando cualquier otra propuesta se puede pensar en una flor singular como las amapolas, símbolo representado en esos colgantes. Amapolas como símbolo paradigmático representado, acaso recuerdo sutil de aquellas mujeres  -sus dueñas y quienes lo habrían encargado al joyero-  de cuando cuidaran los campos de cebada y trigo, la impertinencia de esas plantas y esas flores en los sembrados. O quizás por el fuerte color rojo en los pétalos de esas flores silvestres.
Sería por este objeto en concreto, el "collar de las amapolas" y su precisa simbología por lo que en una ciertas lógica y estética ese conjunto de piezas del tesoro tendría que ser propiedad y de uso de las mujeres, nunca de los varones ni de animales sacrificiales.
En su totalidad el aderezo o panoplia iría sobre un vestido talar y sus piezas se usarían de un manera simple en torno al cuerpo y sería una sola persona quién lo portase y tan solo en una cierta ceremonia o importante momento de representación o toma de decisiones. De cualquier forma sus tres kilos de peso ya dicen algo de su decisiva importancia.
El descubrimiento de ese conjunto dentro del medio arqueológico del yacimiento del Carambolo supone una infinidad de cosas. En primer lugar la existencia de una relación entre ambas cosas, el tesoro y los edificios interpretados como "nosocomio". Así esa panoplia o aderezo pertenecería a la dueña o presidenta de honor, persona que subvencionaría la función realizada en el mismo. En segundo lugar la evidencia de una organización, una especie de cofradía o reunión de mujeres en sus labores filantrópicas o de función social o política. Esta cofradía podría residir en el propio edificio o en los edificios cercanos al mismo  -acrópolis-  o en la cercana ciudad Spal. En tercer lugar que el perentorio hecho de esconder el tesoro supondría en sí mismo una especie de "fin de época", la liquidación de unas antiguas formas para la instauración de un nuevo orden como lo demuestran el mismo hecho de "esconder", la evidencia de fuerza por parte de quienes protagonizaron ese cambio y la instalación en el propio lugar de una especie de factoría metalúrgica.

A esto es, entonces, a lo que podría referirse un auténtico "cambio de paradigma" en el entorno y la interpretación de la Cultura Tartesos y sin duda de muchos otros lugares en la Península y a este lado del año 1.000. La comprensión, auténtica propuesta de pensamiento,  de la clase de sociedad singular que existiera de matriarcado-patriarcado en todos esos lugares y resto del mundo y procedente, sin duda, de un avatar anterior prehistórico y neolítico.
En este sentido se podrían mentar  de pasada otros lugares de reciente o actual investigación como Cancho Roano y el yacimiento del Turuñuelo, los dos en la provincia de Cáceres en el entorno Guadiana. Cancho Roano sería un palacio de demostración harto típica de una sociedad de matriarcado-patriarcado en cuya realización tanto la mujer como el hombre tendrían sus funciones designadas de antemano sin poder saberse cual de los dos prevalecería sobre el otro, el hombre funciones de seguridad, importancia y representación oficial, algo que sería suyo de"per se" y la mujer las meras funciones económicas, algo que, así mismo, habría sido suyo desde siempre. Tan solo en su demostración habría que cambiar el significado del salón posterior de la vivienda, no como un santuario, lugar de sacrificios rituales, sino como un salón de negocios en el cual mandaría la mujer y dueña de la casa y adonde recibiría, en compañía de su marido, a los importantes personajes que se llegasen al palacio para tratar y hablar de negocios. algo que terminaría  -costumbre singular fenicia-  con un sacrificio, no ritual, sino para refrendar los acuerdos. El Turuñuelo, sin embargo,y a medida que se descubren nuevas estructuras parece un lugar y palacio donde mandaba una escueta mujer descendiente de mujeres, reina o señora de alguna especie de condado o región. Por cierto un lugar El Turuñuelo donde la historia terminaría mal al igual que en El Carambolo y otros egregios lugares como Creta, en el cual la gente de los pueblos vecinos, hartos de la fiesta y el despotismo comercial y social instaurado desde el palacio, acabarían por anegar todo él  -en especial las dependencias de los almacenes-  en barro del río y procurarse  el gran banquete a su costa, sacrificios incluidos.
Todos ellos lugares en los que se insiste en términos de "monarquías sacras", pero no se conoce ni mucho menos quienes serían los reyes si las mujeres o los hombres. Quizás ambos a un tiempo. Es pues sin duda esta cuestión simple  genérica uno de los pilares que una vez dilucidado sustentará la verdad para una gran parte del Primer Milenio en la Península Ibérica antes de nuestra era.
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Arqueología y antropología / El Carambol II
« Último mensaje por Juan Pistón en Julio 14, 2017, 20:40:34 »
Una descripción más detallada del lugar El Carambolo y con un interés especial en su comprensión haría situar en las faldas y accesos del mismo a la población, antiguos habitantes del lugar, sus casas y negocios  -relación de vecindad-  y acaso quienes harían funcionar y serían los responsables del edificio magnífico en lo alto   y aquí situar no una construcción con fines religiosos, un templo o varios de ellos, fuera esto de las religiones autóctonas o alguna llegada con los extranjeros, sino un edificio funcional con una fuerte personalidad propia y con un peso específico en la función social de su entorno y por supuesto relacionado de manera crucial con las costumbres, las leyes, incluso las manías de las gentes paisanas de esos lugares.
También sería posible pensar que el gran edificio de lo alto estuviese atendido o supeditado por gentes del pueblo cercano Camas o de la propia ciudad grande Sevilla (Spal en fenicio y después Hispalis).
Si uno caminase hacia el gran edificio en lo alto del cerro lo primero que se encontraría  -según la investigación arqueológica-  sería una franja de terreno que rodeaba todo el edificio y de un sorprendente color rojo, tierra batida de color como aviso o prevención para las labores que dentro se realizasen.
A continuación hallaría una valla o pared seguida que acogería en su interior los edificios de habitación y con diversas entradas. Una vez cruzado este umbral aparecería una especie de patio o atrio antes de los edificios en sí. Éstos, según las referencias arqueológicas, describen hacia el pretérito más antiguo, poco después del año 1.000 antes de nuestra era, un único edificio central de forma rectangular hacia el fondo que sería el objeto y objetivo  de toda la construcción. Este primigenio edificio, más tarde habría sido derribado a propósito con el fin de realizar una ampliación acaso por necesidades prácticas porque el negocio  que se llevaba a cabo en su interior hubiese progresado. Sobre este mismo edificio, entonces, se construyen otros dos de parecidas características rectangulares hacia el fondo, paralelos entre sí y acaso con pasillos y dependencias intermedias.
La orientación de los edificios es hacia el Este, pues lógicamente si el complejo Carambolo está localizado al Oeste de la capital Spal su construcción debía quedar mirando hacia el importante núcleo urbano por meras cuestiones prácticas. Los muros del edificio fueron fabricados de ladrillos de adobe y debieron sujetar un techo de entramado de madera y una cubierta de tierra y materiales duros para la lluvia. Paredes y suelos en parte, debieron estar cubiertos por la típica industria de materiales blancos, yeso y jalbegue para evitar humedades y mantener una higiene  de brillo y limpieza. Pero la fábrica de los suelos sería algo más complicada pues en algunos lugares aparecen pavimentadas con primorosos trabajos de conchas marinas alineadas o cantos de sílice pegados a la base tal como en algunos sitios en la actualidad y existían una especie de gradas pintadas o enlucidas unas en damero rojo y negro y otras con franjas alternas de color rojo y blanco.
El edifico en sí tenía dos accesos, acaso en la valla que rodea el complejo, uno orientado hacia el Este, hacia al salida de los astros y otro hacia el Oeste hacia la puesta del sol.
A mediados del siglo VI antes de n.e., los edificios son destruidos casi por completo y se reutilizan para otros fines concretos y muy diferentes a la utilización anterior, un uso extravagante y casi en contradicción con la labor que habían estado ejerciendo durante siglos, un uso artesanal e industrial fuera de toda lógica pues se hallaron unos 14 hornos en uno de los laterales para producción metalúrgica.
Habría que suponer que este simple hecho de al destrucción del complejo habitacional del Carambolo debió ser todo "un suceso" en el ambiente social y gregario de aquellos lugares y de otros vecinos debido a su fama extendida. También habría que pensar que los habitantes del lugar ya estarían avisados, por amenazas anteriores, suspicacias vecinales, incluso planes previstos desde las esferas de poder en los municipios, de que esa destrucción iba a pasar, pues les habría dado tiempo de recoger el ajuar y los aparatos, muebles, instrumentos, vajilla y recipientes, tejidos y vestidos, lencería, erc., ya que los restos encontrados en los rescates arqueológicos desdicen sobremanera de la gran función que debió disfrutar el complejo.
Los rescates arqueológicos hablan de restos de cerámica de formas diversas, intenciones y decoración, una pieza también de barro de manera de una barca con una forma equina en la proa, una cadena de apliques de oro, un escarabeo (escarabajo) de color azul y otro de pasta blanca con escritura egipcia, un exvoto-estatuilla de la diosa Astarté que puede proceder o o no de este mismo complejo o puede venir de los pueblos o ciudades vecinas, pero que debido a la leyenda en fenicio que hay a sus pies se relaciona de manera admirable con la función en el cerro del Carambolo. ¡Ah! y por supuesto el famoso y llamado "Tesoro del Carambolo", una especie de atuendo o armadura de representación compuesto por diversas piezas de oro decoradas y del que se hablará al final.
En el complejo habitacional se encontraron también dos mesas, una de forma circular y otra en forma de "piel de toro", restos de hogueras y un enterramiento infantil. De la Edad de Cobre se hallaron 14 fosas-silos de reserva de productos y alimentos y del Bronce Final se citan diversas fosas rellenas de detritus de carácter sacrificial y restos de animales domésticos.
Después de esta somera descripción de los restos arqueológicos lo que se puede hacer es una ubicación histórica, o mejor prehistórica del yacimiento en el marco de gentes y pueblos de aquel lugar, cuencas del Guadiana y Guadalquivir y los otros lugares avanzados del Sur.
El cerro del Carambolo a la vera del Guadalquivir, aunque ello no parece estar comprobado, debió estar hace casi 30 siglos en el propio límite de las tierras firmes y que el mar y la desembocadura del río estarían muy cerca de la ciudad Sevilla.
Se trataría, entonces, El Carambolo de un lugar de referencia de lo que en la actualidad se conoce como Cultura Tartésica y en relación con otros lugares más próximos o lejanos de caracteres y afinidades comunes. Hay que tener en cuenta aquí que sería en 1958 cuando el arqueólogo e historiador Juan de la Mata Carriazo habría asociado e identificado esas ruinas  y el Tesoro encontrado en ellas con el nombre y la civilización Tartesos.
Acaso la primera vez que apareciera Tartesos en crónicas y textos antiguos fuera en escritura griega en torno a los siglos VII antes de n.e., pero existen una diversidad de menciones en textos griegos y latinos y siempre relacionado con relatos de tradición y mitológicos. Tartesos aparece como una buena tierra junto a unos ríos y más allá de las Columnas de Hércule entre las actuales provincias de Cádiz, Sevilla y Huelva. Se presupone ahí una población indígena relacionada con el vocablo "Turte" o "Tarte" de donde provendría el nombre de Tartesos.
Las características más importantes de las gentes y sociedad engendrados en Tartesos tendrían que ver con el desarrollo agrícola y ganadero como vórtice del crecimiento  económico, explotación de minas y comercio por vías fluviales y marítimas y un tipo de sociedad compleja en base a un esquema de matriarcado-patriarcado  según el despliegue de grandes familias y clanes en pueblos y ciudades (existen evidencias de que ya hacia el año 1.000 antes de n.e. esos clanes dominaban o supervisaban de manera pacífica o con gentes de armas los caminos y carreteras, los importantes vados de los ríos, el paso de los rebaños. algunas zonas agrícolas y los lugares de minas). Más tarde con la llegada de las gentes extranjeras, fenicios, griegos, semitas, gentes del norte de África se conservan las importantes razones anteriores, es decir, la agricultura y la ganadería como esenciales en la economía de los lugares, pero el progreso es más espectacular con el aumento de las superficies para la agricultura, el número de rebaños y la adquisición de nuevas técnicas y productos como la metalurgia del hierro, el torno de alfarero, cultivo de la vid y el olivo, nuevas variedades de cereales y la cría de gallinas y de asnos.Con el paso de los años se produce una evidente mezcla de gentes entre los indígenas y los extranjeros que van llegando, las costumbres se refinan y aparece el comercio de objetos delicados desde el extranjero tanto de representación (cascos, corazas, armas), como de utensilios y orfebrería.
Es hacia el siglo VI cuando los historiadores consideran en llamar Turdetanos a la gente de aquellos lugares, algo que viene a coincidir con una época de máxima densidad de población en la zona y acaso de desarrollo.
La mayoría de los historiadores coinciden en afirmar que El Carambolo es un conjunto crucial en la historiografía de Tartesos. Existe una banda de historiadores que concibe esta cultura y los yacimientos en su relación como un producto nacional de las gentes autóctonas de esos lugares cercanos al Guadalquivir. Y por los restos arqueológicos encontrados, restos sacrificiales, objetos litúrgicos y elementos de decoración se formula la hipótesis de que El Carambolo sería el santuario  en relación  con la ciudad grande cercana Spal, siendo El Carambolo el santuario de Spal. También se asegura la existencia de un culto y sacrificios en relación con la vida económica de las colonias.
Otra clase de historiadores se deslindan de esta "forma clásica", digamos, de entender el problema y pretenden un "cambio de paradigma" en el sentido de que Carambolo y acaso el resto de la civilización Tartesos no serían sino ejemplos de la colonización fenicia en el Sur de la Península Ibérica. Es a finales de los años 90 cuando se produce una "relectura" de los materiales del Carambolo que conduce a ese cambio interpretativo sobre el fenómeno tartésico. Estas segundas teorías preconizan la existencia de un Santuario (el edificio más antiguo) construido por los fenicios hacia el siglo VIII antes de n.e., y que sobre él se habrían construido otros dos santuarios así mismo de hechura fenicia (los dos edificios superpuestos) que mantienen su carácter sagrado por 200 años más. La nueva propuesta se basa en aspectos estructurales del yacimiento, sus relaciones históricas y una serie de detalles como la presencia de cerámica fabricada con el Torno de Alfarero  -técnica desconocida por los paisanos-,  la estatuilla de la diosa Astarté y su escritura fenicia y otros. Pero esta hipótesis con el tiempo sigue siendo minoritaria entre los historiadores.
De cualquier forma, actuales estudios que tratan de compaginar ambas teorías se refieren al Carambolo como un yacimiento mucho más complejo que un simple santuario fenicio.
Para acceder a lo alto del yacimiento hay que subir por una cuesta llamada "del caracol", una vez arriba y dando alas a nuestra imaginación interpretativa lo que nos encontraríamos  -como ya explicamos-   sería un área o círculo de un llamativo color rojo, tierra batida de ese color, acaso por arcillas o el uso de otras sustancias (Cinabrio) que parece avisar de manera precisa sobre la superior función del edificio del interior, algo que se podría comparar con las explanadas de hierba y los carteles de "silencio hospital" que rodean esta clase de edificios en la actualidad.
En el mundo antiguo paleolítico fue paradigmático el uso del color rojo en relación con las costumbres salutíferas, En efecto, ya entre los neandertales se habría usado ese color, acaso procedente del uso del ocre y algunos pigmentos y los usaron para tintar los sudarios de los cadáveres, también ese color rojo amarillento sería usado en el cuidado de los enfermos y lisiados y para teñir alguna clase de pieles.
Esa asociación de objetos, funciones y colores, habría continuado hacia tiempos más modernos, en concreto esa conjunción y uso del ocre y el color rojo con fines de salud en objetos, prendas y edificios. También ese mismo color y sus variantes, el púrpura, ocre, o carmesí, habría sido síntoma de riqueza, poder y posición, incluso los mismos fenicios que ahora llegaron a la península eran conocidos en ambientes comerciales y políticos como "los púrpuras", los rojos, por el color de sus ropas, incluso los romanos en la corte de Roma y otros lugares europeos más modernos, ese color y las ropas teñidas con él eran reservados a los príncipes y emperadores.
Pues bien eso es lo que había en El Carambolo, un círculo o rectángulo de tierra roja batida alrededor de los edificios del que aún no se conoce su amplitud pues siguen apareciendo muestras en los alrededores.
A continuación aparece una valla y una entrada de diseño propio, acaso muy parecida a esas vallas o muros que rodean las propiedades en Andalucía de hoy, todo se construye en cada lugar en base a modelos anteriores.
En cuanto al pequeño atrio y los edificios construidos en el interior se les ofrece una interpretación práctica, de uso cotidiano correspondiente, lejos del encasille académico del templo o santuario fuese esto en el marco de las religiones extranjeras (cultos fenicios) o de las posibles religiones o dioses autóctonos, como una especie de nosocomio u "hospital comarcal" de atención y sufragio de enfermos y convalecientes.
Ello podría apreciarse, sin más, en la decoración y disposición del interior de los edificios, el cuidado de algunas superficies, canto rodado y conchas marinas y la presencia de unas gradas de diferentes colores. ¿Por qué unas gradas pintadas en damero rojo y negro y otras en bandas rojas y blancas alternas? Pues acaso por una preselección de las personas allí atendidas, o quizás más simple aún, por una separación genérica, en unas gradas  -o en uno de los edificios-  se atenderían mujeres y en otro hombres.
Se encontraron dos mesas, una de ellas en forma de piel de toro, interpretadas como mesas rituales de sacrificios, pero esos objetos rituales en la antigüedad tenían forma escueta de columna cuadrangular con una decoración precisa como los altares  -o el altar-  que aparece en uno de los edificios funerarios en Malta o mismamente el encontrado   -o restos de lo mismo-  en el salón del palacio de Cancho Roano. Por eso es que esas dos mesas de regulares proporciones podrían haber servido para otras cosas, quema de detritus, mesas multifunción para dejar trastos, recipientes e instrumentos, incluso mesas de disección. Y en cuanto al carácter de los sacrificios no puede saberse si aquí en El Carambolo guardaban relación con la existencia de dioses o religión o eran "sacrificios en sí mismos"  al estilo de los realizados en Malta en honor de los muertos, que aquí se realizarían por una mera cuestión pragmática, el conseguir la salud, de sanar en la enfermedad.
Las referencias hacia el pasado o el futuro con punto de referencia en la cronología del Carambolo, que podrían avalar ese uso de nosocomio para ese yacimiento habría que ir a buscarlas en la evidencia de símbolos, objetos o edificios con ese mismo carácter e interpretación en las diferentes culturas del Sur y en la Península Ibérica. Edificios como el que aparece en Garcinarro, Cuenca, y del que se hablará, pero sobre todo la existencia  en esos lugares del Sur de una tanda de objetos e ídolos que podrían ser interpretados como "objetos sanadores". Me refiero en concreto a la primera aparición de "Idolos Oculados".
Antes de seguir, sin embargo, sería necesario referirse a la existencia en el Mundo Antiguo de una figura secular y popular como es la figura del brujo, druida o chamán; curandero o médico hacia tiempos más modernos. Esta personalidad resultaría ser, de cualquier forma, de una proyección social algo más importante que la advertida en la investigación arqueológica, antropológica o histórica de nuestros días. Alguien que hacia nuestros tiempos, comienzo de la historia,  se habría hecho a su alrededor de una serie de colegas y ayudantes, enfermeras y colaboradores y personas importantes que habría hecho posibles y financiado sus actividades. En el museo de La Valetta, en Malta, existen unas increíbles estelas, auténticas razones de identidad, "carnet de colegiado", una especie de composiciones a modo de escudos heráldicos de formas pedunculadas de alguien -un señor o mujer-  que presidirían la acción sobre los muertos y la función funeraria en los edificios megalíticos malteses.
Los Idolos Oculados más antiguos que se conocen en la Península Ibérica son los datados a mediados del III milenio, 2.500 años antes de n.e., pero se podrían conseguir cronologías anteriores hacia el neolítico. Se trata de unos objetos con aspecto de cilindro vertical y fabricados en diversos materiales  -hueso, alabastro, marfil, arcillas, pizarras-  que aparecen decorados con dos grandes ojos y otros motivos antropomorfos y técnicas de incisión. Este motivo de los dos grandes ojos es algo muy usado, aparece además de en los ídolos, en recipientes de barro  -Los Millares-  y se refiere a esa característica humana predominante en los luminosos espacios del Sur.
Habría que preguntarse sobre "el porqué" de la presencia  de esos ídolos en las precisas culturas del sur peninsular y su uso consuetudinario. Su razón explicativa más lógica sería felizmente dada por su propia definición "ídolo oculado", como un objeto, algo que se puede usar con una intención determinada. Es de suponer que si esos ídolos se hubiesen compuesto y fabricado en el norte se habrían hecho de otra manera.
En la región valenciana la aparcición de esos ídolos sucede en cuevas y una proporción en chozas como ídolo doméstico, en otros lugares se asocia a enterramientos colectivos en dólmenes y en otros aparece en pequeñas colecciones sin un entorno preciso.
 Pero acaso se podría conjeturar la novísima presencia de esos ídolos como objetos de un especial aspecto e impregnados de un afán de conseguir condiciones de las fuerzas manifiestas de la naturaleza, humana y del medio ambiente, algo relacionado con los enterramientos, pero también con la suerte y la salud, el progreso de la familia, el grupo o clan y la resolución de algunos asuntos fuesen de corte social o comercial si se tiene muy presente la asimilación ancestral entre ídolos y sacrificios. Ídolos Oculados que serían objetos de ubicación inmediata, prácticos, de tenerlos ahí en la hornacina de la vivienda, más tarde el propietario o propietaria de los mismos se enterrarían con ellos.
Bien, es cierto que en El Carambolo no se encontraron "ídolos oculados", aunque sí aparecen en lugares cercanos y dentro del ambiente Tartesos, pero a lo que vamos, se trata de mostrar esos ídolos con el fin de conseguir información sobre algún rasgo de carácter de aquellos ancestros antepasados de las gentes del Sur y Levante, sus afinidades y costumbres, el enfoque y el valor de sus vidas. Esta clase de ídolos, de "dioses en objetos", acaso con un nombre específico en su misma época, acaso sin él, acaso de aspecto femenino, acaso de aspecto masculino, son anteriores, incluso muy anteriores a la cultura más típica en Tartesos  -Guadalquivir-   de la que se habla. Conseguir información sobre la forma de ser, las costumbres, las intenciones y manías salutíferas de aquellos antiguos que lo relacionen de manera decisiva con el uso propuesto para el yacimiento de El Carambolo.
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Geología / Re:Sitio web para comprar minerales?
« Último mensaje por potonyo en Julio 14, 2017, 09:01:34 »
Hola, yo he comprado varias veces en https://tiendademineralesypiedras.com/tienda/ , tienen precios muy buenos y de momento todo perfecto.

Saludos.
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Pensamiento escéptico y ciencia / Psiquiatra Eminente cree en la Posesión Diabólica
« Último mensaje por flammarion en Julio 14, 2017, 02:51:48 »
Richard E. Gallagher, profesor asociado de psiquiatría clínica en el New York Medical College, miembro del Comité de Medios de la Sociedad para la Educación Pública y la Ciencia de la Psicología Clínica (SSCP) es un convencido en la realidad de la posesión diabólica.
http://www.newoxfordreview.org/article.jsp?print=1&did=0308-gallagher

También pertenece a las facultades del Instituto Psicoanalítico de la Universidad de Columbia y a un seminario Católico en Roma. Es un Phi Beta Kappa graduado de la Universidad de Princeton, magna cum laude en Clásicos, y entrenado en Psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale.

El Dr. Gallagher es el único psiquiatra estadounidense que ha sido un consistente delegado de Estados Unidos en la Asociación Internacional de Exorcistas, y ha dirigido su sesión plenaria.

Cuando se le preguntó por qué él y otros han sido incapaces de producir pruebas más convincentes de levitación, Gallagher ofrece una respuesta que tiene un signo común de pseudociencia, a saber, la evasión de la revisión por pares: "No se puede obligar a estas criaturas a someterse a estudios de laboratorio o someterse a la manipulación científica; también difícilmente se permitirán ser fácilmente grabados por equipos de vídeo, como demandan a veces los escépticos"
http://www.csicop.org/si/show/superstition_masquerading_as_science

Gallagher manifiesta: ''Julia (pseudónimo de su paciente) podía decirle a algunas personas sus debilidades secretas, como el orgullo indebido. Sabía cómo habían fallecido personas que ella nunca había conocido, incluida mi madre y su caso mortal de cáncer de ovario. Seis personas más tarde me avalaron que, durante sus exorcismos, la oyeron hablar múltiples idiomas, incluyendo el latín, completamente desconocido para ella fuera de sus trances. No se trataba de psicosis; era lo que sólo puedo describir como capacidad paranormal''.

El padre Raffele Talmelli, psiquiatra y exorcista, autor del libro “Ecco io vedo i cieli aperti” manifiesta lo siguiente:

Conocí a una persona anciana, pero con una enorme vitalidad, poseída por el demonio de los 75 a los 90 años. Era una clarividente, y en quince años escribió cientos de páginas sin ningún error ortográfico, todas seguidas, durmiendo sólo una hora al día. Una persona que manifestaba dentro de sí una maldad increíble. Buscaba teorizar el mal, a pesar de tener una cultura de base muy limitada y se sentía movida por una fuerza que le garantizaba una energía sin fin.
https://es.aleteia.org/2014/08/04/el-psiquiatra-cree-en-el-diablo/

No existe tanto escepticismo con las profecías de los tres pastorcillos de Fátima, el documento es conocido, se dice que allí está pronosticada la segunda guerra mundial, el ascenso del comunismo, etc; no se si al documento se le ha realizado datación por radiocarbono u otras pruebas anti-scammer.

La posibilidad de que se puedan documentar y probar la existencia de fenómenos paranormales idiopáticos tales como: la glosolalia (hablar en idiomas ya desaparecidos, ó desconocidos por el paciente), la clarividencia, la precognición, la retrocognición, la psicometría (capacidad de conocer eventos recónditos de la vida de una persona desconocida), de por sí implicaría la existencia de ''poderes diabólicos'' aún si los demonios no existieran.

El peligro radicaría en la existencia de aquella capacidad de volverse un poco ''omnisciente'' en sí misma, la cual unida a una personalidad psicopática podría causar tanto daño a otras personas como si de un verdadero demonio se tratara...
:alucinado:

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Medicina / Re:La dieta vegana: la única que prevendría un ataque al corazón
« Último mensaje por flammarion en Julio 14, 2017, 00:25:14 »
El libro completo del Dr. Campbell sobre proteína animal y cáncer (en español):
https://semillasysalud.files.wordpress.com/2014/11/el-estudio-de-china_-efectos-asombrosos-campbell-ii.pdf

(Falló el primer link)
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