La IUCN asume la defensa del patrimonio geológico
A principios de octubre tuvo lugar en Barcelona la IV Asamblea General de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), y por primera vez en sus 60 años de historia, asumió una moción referente a la Gea: “Conservación de la geodiversidad y del patrimonio geológico”. Esto supone sin duda un hito, pues marca el principio del fin de un olvido injustificable en el movimiento conservacionista, cuyo ejemplo espero que cunda en el resto de organizaciones y, tenga un impacto en la administración y la sociedad civil; y lógicamente, sobre el patrimonio objeto de esta defensa.
Esta moción ha sido auspiciada por la Comisión de Patrimonio Geológico de la Sociedad Geológica de España, que se ha incorporado como miembro de pleno derecho de la IUCN. La IUNC no cuenta para este fin todavía con un gran presupuesto y es una organización muy grande con muchas inercias, volcada exclusivamente hasta ahora, en la defensa de la biota y los ecosistemas. A cuatro años vista, la estrategia de sus impulsores es básicamente que este tema comience a hacerse un hueco en la agenda de la organización y organice seminarios, conferencias, etc., con el fin de agitar las conciencias entorno a este tema.
Observando los avances que en los último diez años se han realizado en el reconocimiento del patrimonio geológico (catalogación por parte de algunas administraciones autonómicas y locales, museización de algunos elementos destacados, divulgación de algunos temas “carismáticos” como dinosaurios o volcanes, etc)., des de un punto de vista profesional, los geólogos y paleontólogos debemos ser conscientes de que podemos abrir algunas puertas en campos como la gestión ambiental, las industrias culturales y el llamado “tercer sector” (ONG, fundaciones…), hasta ahora poco exploradas por nosotros. Eso sí: debemos superar ciertos prejuicios, hacernos visibles y asumir el riesgo de emprender iniciativas por nuestra cuenta.

