Toda Ciencia trascendiendo (1)
¡MALDITO ROEDOR!
No lo encontraron dieciséis becarios
dando vueltas por el laboratorio,
ni el viejo catedrático tenorio,
ni su alumna de gestos refractarios.
No lo encontré guardando en los armarios
las muestras que mandaba el sanatorio,
ni en los tubos de isótopos de torio,
ni en las placas de páncreas embrionarios.
Se debió de esconder un cuarto de hora
en un negro rincón de la impresora;
y en la página tres del documento
que esa mañana a un journal remití,
fue a caligrafiar con su excremento
la firma que halló el puto referee.
NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"



José Luis Gil de Pareja dijo
27 de Abril del 2008 a las 19:11
Frente a todo lo humano y su eminencia
un simple roedor estrafalario
trae en jaque a todo el escenario
donde se gesta la crema de la Ciencia.
Habrá que considerar por un momento
qué razón movió al estrafalario
para haber incluido en su diario
el querer cofirmar el documento.
De seguro que una vez recepcionado
los pares que le harán el visionado
darán su visto bueno sin reservas
argumentando con sesura desmedida
la conveniniencia
jesús dijo
28 de Abril del 2008 a las 08:57
Muchas gracias, José Luis… Falta un pelín.
cristian dijo
29 de Abril del 2008 a las 04:18
es curioso como produce tanta controversia un raton en una locacion del ingenio
José Luis Gil Pareja dijo
14 de Mayo del 2008 a las 23:03
Acabo de ver, por casualidad, que plasmé una versión de borrador. Lo siento. Toma la completa.
Frente a todo lo humano y su eminencia
un simple roedor estrafalario
trae en jaque a todo el escenario
donde se gesta la crema de la Ciencia.
Habrá que considerar por un momento
qué razón movió al estrafalario
para haber incluido en su diario
el querer cofirmar el documento.
De seguro que una vez recepcionado
los pares que le harán el visionado
darán su visto bueno sin reservas
argumentando con sesura desmedida
la conveniencia de tenerlo publicado
con rúbrica tan docta y consabida.
Jesús Zamora Bonilla dijo
15 de Mayo del 2008 a las 22:53
Muy bueno, José Luis.
José Luis Gil de Pareja dijo
18 de Mayo del 2008 a las 19:37
Gracias a ti, por estimular esa mierdecilla de Quevedo que todos llevamos dentro.