Más sobre ¿¡Y tú qué sabes!?


Poster pel�culaEn este mismo blog de e-ciencia, el pasado 6 de junio Toni Hernández publicó unas reflexiones en torno a ¿¡Y tú qué sabes!?, película que parece haber tenido bastante éxito en algunos ámbitos. El 2007, esta película y el libro con el mismo título animaron la lista de distribución de la Asociación Catalana de Comunicación Científica durante el mes de agosto, un mes que otros años suele ser muy aburrido en aquella lista, con pocos mensajes y falto de debate. Vino todo por un correo que envíe en relación a una entrevista a Joe Dispenza, que es uno de los “científicos” que intervienen en la película mencionada, y que fue publicada en “La Contra” de La Vanguardia el 14 de agosto de 2007.

En dicha entrevista se definía a Dispenza como “bioquímico y doctor quiropráctico” y en un recuadro decía que “se dedica al desarrollo del cerebro y la autoconciencia”, añadiendo que eso lo había explicado en el libro y en la película ¿¡Y tú qué sabes!?, y también en “una charla impartida en el Colegio Mayor Sant Jordi de la Universidad de Barcelona, organizado por Ambar y el Cineforum Spiritual Vision”.

No he visto la película en que participa Joe Dispenza, pero unos meses antes de leer aquella entrevista de La Vanguardia tuve en mis manos y examiné el libro ¿¡Y tú qué sabes!?, que alguien había regalado a una persona que conozco. No entendí nada de su contenido, pero noté un cierto tufillo a cosa poco clara, tipo más bien sectario, con un lenguaje incomprensible, que es lo que va bien para que la gente crea que no lo entiende porque el tema tratado supera el límite de sus conocimientos. Hay muchas cosas que superan el límite de mis conocimientos, pero tengo una especie de ojo clínico para distinguir el grano de la paja. Y aquel libro me pareció que era todo pura paja. Busqué información sobre la película y el libro y lo que hallé –tanto en sentido positivo como negativo– me confirmó que mi ojo clínico no había fallado.

Lo tenía ya medio olvidado cuando aquella entrevista me lo recordó. Y aprovechando la tranquilidad del mes de agosto busqué información sobre Dispenza por Internet. Tiene un web con imágenes muy espectaculares y con música y en unas nota biográfica menciona sus varios títulos. Indica que estudió bioquímica en Rutgers University en New Brunswick (Nueva Jersey), que es una universidad de prestigio, pero no menciona que obtuviese allí ningún título. Sus títulos se los concedió el Evergreen State College, en Olympia (estado de Washington) y la Life University, en Atlanta (Georgia), donde obtuvo el título de quiropráctico. Amplió su formación como postgraduado en neurología, neurofisiología y función cerebral. Luego indicaba que había sido alumno de la Escuela Ramtha de Iluminación durante 18 años, en los que aprendió y experimentó personalmente cómo el cerebro, la conciencia y el propósito actúan conjuntamente para crear la realidad.

La Life University, de Atlanta, no es un centro superior y en un cierto momento se le revocaron los títulos que daba, pero luego se revocó la revocación y todos sus títulos volvieron a ser válidos. En cuanto a la Escuela Ramtha, actualmente la nota biográfica no menciona esos 18 años que en 2007 decía que había pasado en ella. ¿Por qué será? En agosto me entretuve en ver qué se estudiaba en esa escuela y comprobé que se trataba de un gran negocio en manos de una mujer muy lista.

Como agosto da para mucho, también me entretuve en buscar información sobre las entidades que organizaron la conferencia que Dispenza impartió en un colegio mayor de la Universidad de Barcelona, que es una universidad pública. Ambar parece ser una rama de algo que se llama Sinapsis. Y escribo “algo”, porque no me quedó claro si era una asociación, una empresa, un club… Ahora ya no debe de ser casi nada por que en su web se lee: “el dominio ambar-sinapsis.org está en construcción. Regrese pronto…”

El web de Spiritual Vision está definido como un “portal de cine espiritual” y se indica que sirve “de puente de divulgación del nuevo cine espiritual, activador de la conciencia, que está surgiendo hoy por todo el mundo; una realidad muy poco conocida en este momento por la sociedad y con muy escasa presencia en los medios de comunicación.” Entre las listas de películas que han promocionado, organizando proyecciones, se encuentran además de la mencionada ¿¡Y tú qué sabes!? y su secuela (¡Y tú qué sabes!? Dentro de la madriguera), Baraka, la famosa Una verdad incómoda de Al Gore y La vida de los otros (una de las mejores películas que vi en 2007). Me pregunto qué tienen de cine espiritual estas dos últimas películas.

Ha habido más cambios en estos webs porque escribía yo en agosto que ambas entidades (Ambar y Spiritual Vision) estaban relacionadas con Secretia, que como su nombre indica, parece un secreto. Tan secreto, que parece que Spiritual Visual ahora oculte la relación que mantiene con ella y Ambar ni se sabe. En mi búsqueda por Internet también encontré una crítica de ¿¡Y tú qué sabes!? que publicó Erick Stengler en “elescepticodigital” en agosto de 2006. Además de la crítica, muy acertada, describe la película, lo que es útil para que quien no la haya visto se ahorrre unos cuantos euros.

Buena parte de lo que he escrito hasta aquí está basado en aquel correo que escribí en agosto de 2007 en un foro de comunciación científica. Como entonces, ahora vuelvo a hacerme la misma reflexión. Conozco el trabajo del autor de la entrevista a Joe Dispenza para La Vanguardia y le considero un buen profesional. Supongo que impartir una conferencia en el colegio mayor de una universidad pública da credibilidad al conferenciante ante el periodista y seguramente ante muchas de las personas que acudieron a escucharle. Me gustaría saber si, además de la conferencia, hubo algún debate posterior y también si la gente se creyó lo que les contó ese señor –suponiendo que lo entendiesen. También me gustaría saber si los organizadores de las actividades culturales del colegio mayor sabían quién era exactamente la persona a quien invitaban. Y seguramente por aquello de que “cualqueir tiempo pasado fue mejor”, recordé que hace cuatro décadas en ese mismo colegio mayor (ubicado entonces en otro lugar de Barcelona) se habían organizado excelentes sesiones de cinefórum con películas clásicas del cine como “El acorazado Potemkin” y con la participación habitual de destacados críticos cinematrográficos, como Juan Francisco de Lasa.

En aquella entrevista de La Vanguardia, Dispenza terminaba diciendo “Enriquece tu vida con experiencias nuevas. Créalas en tu cerebro. Crea realidad con tu mente, y veríficala luego en tu entorno. Serás creador. Todos lo somos. Basta con conectar con esta inteligencia cósmica de la vida, con esta mente total. enirquécete, enriquécete…” ¿Quizás lo de “enriquecete, enriquécete” lo decía pensando en el dinero que él está haciendo con esa idea del “querer es poder” llevada al últimoextremo?

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

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