Alex Dantart

“La solución a la precariedad de los jóvenes investigadores pasa por la contratación”


Por Alex Fernández Muerza.- Emilio Castro Otero trabaja como becario en el Departamento de Física de la Materia Condensada de la Universidad de Santiago de Compostela y colabora como coordinador con la comisión de medios de la Federación de Jóvenes Investigadores - FJI / Precarios, desde donde critica la situación de precariedad de los jóvenes investigadores. En su opinión, tanto el gobierno del PP como del PSOE no han tomado medidas para arreglar este problema, cuya solución pasa ineludiblemente por la contratación de los investigadores.

¿Qué hay que hacer para mejorar vuestra situación?

La Federación de Jóvenes Investigadores - FJI / Precarios es clara en su planteamiento de soluciones y deja claro a toda administración con la que tiene ocasión de reunirse que la solución a la precariedad de los jóvenes investigadores pasa por la contratación de todo el personal investigador.

El gobierno del PP prometió varios cambios, entre ellos un nuevo estatuto para los jóvenes investigadores. ¿Se cumplieron las promesas?

En octubre de 2001, ante las denuncias y movilizaciones del colectivo de jóvenes investigadores y la creciente sensibilización de las fuerzas sociales con su situación de precariedad laboral, Anna Birulés, entonces ministra de Ciencia y Tecnología, prometía la elaboración del Real Decreto del Estatuto del Becario de Investigación, estatuto que supondría la solución a la precariedad mediante la regulación de los derechos laborales de los jóvenes investigadores.

Dos años después, el 24 de octubre de 2003, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto decepcionante que niega los derechos fundamentales de un trabajador y que ni siquiera es de obligado cumplimiento como se denunció en su momento. Semejantes deficiencias no eran de extrañar a tenor de la incompetencia de un gobierno cuyo ministerio de Ciencia y Tecnología pasó, en menos de 2 años, por las manos de tres ministros y dos secretarios de estado de política científica diferentes. Estos responsables han despreciado cada una de las propuestas de la Federación de Jóvenes Investigadores, en teoría aceptada como interlocutora para la elaboración del estatuto, y así mismo han desoído las observaciones que el Consejo Económico y Social hizo al texto, previamente a su aprobación.

Después de dos años y medio de gestiones, el Partido Popular se fue del gobierno sin ser capaz de que el estatuto del becario de Investigación entrase en vigor.

¿Habéis notado algún cambio con el nuevo gobierno del PSOE?

Sí, se ha notado un cambio palpable. El PSOE ha prometido derogar el Estatuto del Becario de Investigación y aplicar de forma inmediata el modelo 2+2 en la etapa predoctoral, y contratar, igualmente de forma inmediata, a los doctores que estuvieran becados. No ha cumplido su palabra en ninguna de las tres promesas que recogía su programa electoral en la página 186. Es decir, unos muestran su desinterés muy claramente, son coherentes y no adoptan ninguna medida, y otros incumplen promesas por doquier, anunciando medidas que luego no adoptan. Es una gran diferencia como para no haberla notado.

Afortunadamente, la denuncia de la lamentable gestión en materia de investigación no es patrimonio exclusivo de la FJI-Precarios. Nuestra voz es sólo una más de las muchas que están surgiendo, cada vez con más fuerza, en favor de la investigación como prioridad fundamental del gobierno como herramienta para el progreso y bienestar de las personas.

Una consecuencia que también criticáis de esta situación es la llamada “fuga de cerebros”. ¿Cuántos jóvenes investigadores podría haber en el extranjero?

El Secretario General de Política Científica y Tecnológica, Salvador Barberá, ha afirmado, en declaraciones a los medios de comunicación recientemente, la falta de un estudio riguroso que permita elaborar un censo de investigadores doctores en el extranjero y por tanto, cuantificar su número. Matizando que se trata de números muy complejos de calcular, pues incluye a becarios postdoctorales de muy diverso tipo (Ministerio de Educación y Ciencia, Ministerio de Sanidad, Ministerio de Asuntos Exteriores, Administraciones Autonómicas, Fundaciones Públicas y Privadas, Entidades Bancarias, etc) y a contratados doctores diversos(Ramón y Cajal, Juan de la Cierva, Torres Quevedo, Fondo de Investigación Sanitaria, Parga Pondal, etc), tenemos que responder que la FJI-Precarios carece de un estudio serio y sistemático que permita evaluar tal número.



Unos muestran su desinterés muy claramente, son coherentes y no adoptan ninguna medida, y otros incumplen promesas por doquier, anunciando medidas que luego no adoptan

Emilio Castro Otero


¿Cuántos becarios hay en el estado?

Insistiendo en que se trata de cantidades de difícil evaluación, pues nuevamente el número de becarios doctorales incluye a becarios de diversa tipología. Sin embargo, existe un dato público bastante aproximado a la realidad facilitado por el Instituo Nacional de estadística (INE). Según datos del INE publicados en 2001, de los equivalentes a dedicación plena (EDP) en personal investigador, 20.000 están becados. Aunque este dato puede ser que incluya no exclusivamente a los becarios predoctorales, sino también a los postdoctorales, aunque para compensar excluye al colectivo de investigadores en fase inicial que desarrollan su trabajo de investigación para la defensa de su tesis doctoral sin remuneración reglada o mediante algún sistema de contratación. La FJI-Precarios, sin embargo, evaluamos este valor como una primera aproximación bastante acertado al número de investigadores predoctorales becados en España, si bien hay que insistir en que existen investigadores en etapa predoctoral no becados.

¿Podrías explicarme cuáles son vuestras condiciones de trabajo?

Las condiciones de precariedad a las que se encuentran sometidos los investigadores predoctorales es tan variada como variado es el número de convocatorias de becas existente en el estado español (del ministerio de Educación y Ciencia, del ministerio de Sanidad, del ministerio de Asuntos Exteriores, de las comunidades autónomas, de fundaciones públicas y privadas, de entidades bancarias, etc). Desde las diversas instituciones implicadas se niega a los jóvenes investigadores los derechos laborales que nos corresponderían por nuestra labor productiva, tales como bajas por enfermedad, derecho a paro, incorporación al Régimen General de la Seguridad Social con la cotización que marca la Ley, vacaciones reguladas, etc.

¿Cómo ha evolucionado vuestra situación en los últimos años?

¿Evolución? No se puede hablar de que en general se haya producido cambios o una clara evolución en la situación laboral de los jóvenes investigadores en España. Puntualmente, ya existen, desde el verano de 2004, convocatorias de becas (las de Formación de Personal Investigador -FPI- del MEC o algunas autonómicas -Xunta de Galicia-, por ejemplo) que cotizan por el salario mínimo interprofesional por sus becarios (cumpliendo el estatuto del becario de investigación) pero no todas lo hacen, también existen becas por las que la administración no retiene el IRPF aunque el CSIC lo sigue reteniendo, por ejemplo, y lo más a lo que se ha llegado es a la implantación por parte de algunas comunidades autonómicas del modelo 2+2, como son Aragón o Catalunya, por ejemplo.



Mejorar las condiciones de trabajo de los jóvenes investigadores, sin duda alguna redundará en una mayor elección de la carrera científica por parte de estos

“Ningún Investigador sin Contrato”, concentración en Madrid, 22-10-2004


Así no es fácil que se despierten las vocaciones de científicos…

Mejorar las condiciones de trabajo de los jóvenes investigadores, sin duda alguna redundará en una mayor elección de la carrera científica por parte de estos. La dificultad de ser científico en España, así como la falta de definición de una carrera investigadora, lo puede consultar en el amplio y detallado estudio realizado por la Federación de Jóvenes Investigadores - FJI / Precarios titulado “Carrera Investigadora” que data de Marzo de 2004. Es opinión generalizada en la Federación que atraer a los jóvenes a la investigación no era un gran problema debido a que esta es una carrera vocacional pero que, sin embargo, en las primeras etapas es donde se producen más abandonos y que se deben de mejorar las oportunidades de los mas jóvenes sobre todo cuando se esta avanzando a lo largo de la tesis que es cuando uno se hace consciente de las escasas perspectivas laborales. Vamos, que hay que cuidar de los investigadores en fase inicial.

Sobre el Personaje

Emilio Castro Otero. Nací en Pontevedra (Galicia) el 4 de Junio de 1978 (tengo 26 años). Estudié Física en la Universidad de Santiago de Compostela (USC). En 2002 me invitó, Manolo García, el director del Departamento de Física de la Materia Condensada de la USC, a incorporarme al grupo de Física de Coloides y Polímeros que dirigía el catedrático Victor Mosquera.

Desde aquella fecha estoy vinculado a este grupo de investigación. En la actualidad llevo dos años trabajando con una beca predoctoral del programa de Formación de Profesorado Universitario (FPU) del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC). Ya he leído tanto mi memoria de licenciatura (antes llamada tesina) como acabado los cursos de tercer ciclo dentro del programa en Ciencia y Tecnología de Materiales, obteniendo el Diploma de Estudios Avanzados en Física de la Materia Condensada.

Mi línea de trabajo se centra en el estudio de las propiedades de un tipo de plástico (denominación popular de lo que estrictamente hablando conocemos como polímeros), los copolímeros de bloque, de cara a su aplicación en la liberación controlada de fármacos. Los copolímeros de bloque son unos polímeros sintéticos muy interesantes pues están formados por dos bloques poliméricos que pueden presentar distintas propiedades (por ejemplo, un bloque puede ser facil de disolver en agua y otro no), lo que los hace unos polímeros ideales para el diseño de materiales a medida, una de las tendencias científicas y tecnológicas por donde camina la ciencia de los materiales, en la que estoy especializado.

Por otra parte, trabajo en un campo un tanto distante de la imagen tradicional que se tiene de un físico (partículas, astrofísica, no sé) y muy cercano a la Farmacia, en cuanto a sus aplicaciones en liberación controlada de fármacos. Este concepto es uno de los aspectos que nos traerá la nanotecnología, que en el caso de copolímeros de bloque se denomina nanotecnología polimérica, en este siglo XXI: con ello se pretende desarrollar estructuras de dimensiones nanométricas sintéticas (1 millonésima parte del milímetro), que imiten a las estructuras biológicas naturales, para introducir en el organismo humano medicamentos que, por ejemplo, no sean solubles de otro modo, y liberarlos en una zona del cuerpo controlada (por ejemplo, la afectada por un tumor).

En cuanto a Precarios, hace dos años que soy Vicepresidente de la Asociación de personal investigador y técnico no contratado de Galicia (Precarios-Galicia) y representante para la comunidad gallega de la Federación de Jóvenes Investigadores -FJI / Precarios. En la actualidad además soy Co-coordinador de la Comisión de medios de la Federación.

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NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

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