¿Clembuterol homeopático? ¿Contador es culpable?
La noble lucha contra el dopaje sería imposible sin la ciencia actual. El deportista tramposo busca la forma de engañar a las agencias de control antidopaje, que cada vez van refinando más sus medios y métodos. No obstante, la reciente y polémica sentencia del caso de Alberto Contador, que dio positivo en un control del Tour que ganó en 2010, por una cantidad ínfima de clembuterol (50 picogramos), al parecer de origen alimentario, abre el debate científico en varios frentes. ¿Tiene sentido no consentir en las normativas deportivas una cantidad ínfima en sangre de sustancias como el clembuterol, que se pueden ingerir a través de la cadena alimentaria? ¿Dónde está el límite entre el dopaje y el accidente alimentario?
El fantasma del dopaje acecha desde hace lustros sobre el deporte profesional. Atletas como el finlandés Lasse Virén fueron sospechosos por prácticas como las autotransfusiones de sangre, que fueron ilegalizadas a mediados de los años ochenta del siglo XX. Muchos deportistas han reconocido doparse, a menudo justificándose y escudándose en las presiones de sus patrocinadores por obtener resultados (patrocinadores que luego perdían al descubrirse el dopaje). El extenista, y ahora periodista deportivo, Yannick Noah acusó recientemente al deporte español de tener la “pócima mágica” del éxito, y la comunidad deportiva internacional se dividió, mostrando apoyo o repulsa a las insinuaciones irónicas de Noah. Pero, como sucede casi siempre, no se puede generalizar y no pueden pagar justos por pecadores. Se debe analizar cada caso, individualmente, y con las técnicas al alcance de la ciencia deportiva.
Todos esperaban la sentencia deportiva del Caso Contador. El tribunal ha aplicado la norma a raja tabla: si no se admite ninguna cantidad de clembuterol, Contador es culpable de dopaje. Pero, si realmente la cantidad ínfima hallada de clembuterol no otorga ninguna ventaja fisiológica, y no aumenta el rendimiento, ¿por qué no se permite en la norma una mínima cantidad de clembuterol para evitar descalificaciones y sentencias duras por dopajes que no aportan nada? Y, en caso de permitirse, ¿dónde se debería poner el límite? ¿Se admitiría una cantidad “homeopática” de sustancias ilegales?
Es más, si hay tecnología fiable, y económica, a disposición de los deportistas (kits) para analizar al momento y en tiempo real la composición o presencia de sustancias prohibidas en lo que se come, ¿por qué no la usan (al menos los profesionales)? Se abre una era de investigación y perfeccionamiento de productos para el análisis químico alimentario y quizá el deporte (y la lucha contra el dopaje) sea el más interesado en su rápido desarrollo.
Un claro consejo tras el caso Contador: deportistas, vigilen lo que comen, y mídanlo.











¿Clembuterol homeopático? dijo
8 de Febrero del 2012 a las 13:33
[…] “CRITEO-300×250″, 300, 250); 1 meneos menéalo ¿Clembuterol homeopático? e-ciencia.com/blog/reflexion/clembuterol/ por Hacendoso el 11:33 […]