¿Internet produce depresión y aislamiento?
Por Helena Matute .- La alarma saltó a la prensa cuando el New York Times publicó las conclusiones del estudio Pittsburgh: el uso de Internet genera depresión y soledad. Sin embargo, el estudio contenía una serie de errores metodológicos que impiden extraer conclusiones de él. Las investigaciones más recientes muestran resultados muy distintos.
"El uso de Internet disminuye las relaciones sociales y provoca aislamiento
social, soledad, y depresión". Ésta era una de las principales
conclusiones del estudio Pittsburgh, realizado por Robert Kraut (en la imagen) y sus colegas
de la Universidad de Carnegie Mellon.
El estudio fue publicado en el número
de septiembre de 1998 del American Psychologist y ya el 30 de agosto el New York
Times reproducía sus principales conclusiones: "Un mundo triste y
solitario descubierto en el ciberespacio", rezaba el titular.
Todavía hoy es frecuente encontrar en cualquier medio noticias y comentarios
alarmantes sobre los posibles efectos nocivos de Internet sobre la salud psíquica
de las personas. Si fuera cierto, la principal implicación del estudio
sería la inmediata necesidad de implantar políticas sociales encaminadas
a prevenir los efectos nocivos de Internet sobre la salud mental.
Errores metodológicos
Pero las críticas de los muchos científicos que mostraron que el
estudio Pittsburgh contenía errores metodológicos que hacían
imposible extraer conclusiones de él, nunca llegaron a la prensa. Una de
estas críticas, publicada por Judith Shapiro (1999), también en
el American Psychologist, ponía de manifiesto que el estudio Pittsburgh
carecía de una condición de control, algo imprescindible en cualquier
investigación que pretenda sacar conclusiones causa-efecto.
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Si se hubieran utilizado personas con menos contactos sociales, es muy posible que el uso de Internet se hubiera mostrado beneficioso para la salud. |
Judith Shapiro |
El estudio Pittsburgh estaba hecho con una muestra de personas sociables y participativas,
en las que se observó que tras dos años de utilización
de Internet había disminuido pequeña pero significativamente (en
palabras de los propios autores) su nivel de participación social y de
bienestar psicológico.
Como indica Shapiro, para estar seguros de que esos resultados se debían
al uso de Internet y no a cualquier otra cosa, era necesario haber dividido
a todos los participantes en dos grupos de igual tamaño e idénticos
en todas las características antes de comenzar el estudio y haber dado
acceso a Internet solo a la mitad de ellos. Solo de esta forma sería
posible concluir con garantías que el uso de Internet, y no cualquier
otra variable, era la causa de los resultados observados en el grupo con conexión
a Internet.
En ausencia de una condición de control, los resultados del estudio pudieron
ser debidos a demasiadas causas; incluso al fenómeno conocido como regresión
a la media, que significa que siempre que se selecciona una muestra por su alto
valor en alguna variable, en este caso, el alto nivel de sociabilidad de los
participantes, la muestra tiende a regresar a los valores normales de la media
con el paso del tiempo.
Tal y como reconocieron incluso los propios autores del estudio Pittsburgh,
si en vez de una muestra compuesta por personas sociables y participativas hubieran
utilizado una muestra de personas con menos contactos sociales, es muy posible
que el uso de Internet se hubiera mostrado beneficioso en vez de perjudicial
para la salud.
Resultados recientes
De hecho, las investigaciones realizadas con posterioridad están mostrando
resultados totalmente distintos. Al contrario de lo que sugerían Kraut
y colaboradores en el estudio original, se ha observado que la gente utiliza
Internet para mantener el contacto con sus seres queridos más que como
sustituto de estas relaciones (Pew Research Center, 2000; Wellman y Gulia, 1999),
y que en algunos casos el uso de Internet puede servir incluso para disminuir
la depresión y la soledad más que para aumentarla (LaRose y cols.,
2001, McKenna y Bargh, 2000).
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El estrés de la red desaparece con la experiencia |
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Sí se ha verificado, no obstante, que pueden darse ciertos niveles de
estrés con el uso de Internet. Pero esto ocurre, por lo general, en los
usuarios que llevan menos de dos años conectados. Según el artículo
publicado en 2001 por LaRose y sus colegas en el Journal of Online Behavior,
el estrés de la red desaparece con la experiencia, y se debe probablemente
a que los usuarios noveles carecen de los recursos tanto técnicos como
humanos para moverse con soltura en Internet.
Parece, por tanto, que facilitar a los usuarios noveles una mayor educación,
no solo en cuanto a los aspectos técnicos, sino sobre todo en cuanto
a los aspectos de seguridad y de relación social necesarios para desenvolverse
adecuadamente en el mundo virtual, podría ser suficiente para reducir
sensiblemente el estrés que puede producir la red en los primeros años
de conexión.
BIBLIOGRAFÍA
McKenna, K. Y. A. y Bargh, J. A. (2000). Plan 9 from cyberspace: The implications
of the Internet for personality and social psychology. Personality and Social
Psychology Review, 4 (1), 57-75
Shapiro, J.S. (1999). Loneliness: Paradox or artifact? American Psychologist,
54 (9), 782-783.
Wellman, B. y Gulia, M. (1999). Virtual communities as communities: Net surfers
don’t ride alone. In. M. A. Smith & P. Kollock (Eds.), Communities in cyberspace
(pp. 167-194). NY: Routledge.
Enlaces:
- Estudio Pittsburgh
http://www.apa.org/journals/amp/amp5391017.html - LaRose y cols., 2001
http://www.behavior.net/JOB/v1n1/paradox.html - Pew Research Center (2000)
http://www.pewinternet.org/reports/toc.asp?Report=11



