Los tesoros de Atapuerca
La campaña de excavación en los yacimientos de Atapuerca está en pleno auge. Hace tan solo unos días, los investigadores nos adelantaron algunos de los descubrimientos que se están llevando a cabo, aunque el análisis detallado de cada una de las muestras es un trabajo largo y complejo que llevará más tiempo.
Atapuerca supone un enclave excepcional en el mundo por la abundancia de registro fósil, por su buena conservación y por su importancia científica. Los registros aportan una visión completa de la evolución humana en Europa, con muestras que se remontan 1, 2 millones de años. Las diferentes campañas llevadas a cabo han proporcionado datos fundamentales sobre la fauna, la flora o el modo de vida de los homínidos que habitaron este lugar en diferentes momentos.
Actualmente, en el yacimiento correspondiente a Gran Dolina, se excavan dos niveles. En el nivel TD4, el investigador Jordi Rosell explicó que se está tratando de recuperar restos que ayuden a definir con mayor precisión la especie de oso Ursus dolinensis. La descripción de esta nueva especie del Pleistoceno Inferior se realizó en 2001 gracias al descubrimiento de una mandíbula de unos 900.000 años de antigüedad recuperada en este mismo yacimiento. Ursus dolinensis era un gran animal semejante a los osos pardos actuales, pero con algún rasgo en común con los osos de las cavernas que más tarde habitaron Europa, pudiendo ser un antepasado emparentado con el linaje de estas especies.

En el nivel TD10, con una antigüedad de entre 500.000 y 250.000 años, se han hallado restos de animales y talla lítica que proporcionan el contexto en el que vivían los homínidos encontrados en otros yacimientos como el de la Sima de los Huesos. Entre las herramientas recuperadas estos días, el investigador Andreu Ollé mostró un bífaz usado por los Homo heidelbergensis, como el famoso Miguelón. Las muestras encontradas en este nivel, que además de herramientas incluyen restos de ciervos, bisontes o caballos, ofrecen el escenario de un campamento de cazadores muy especializados. En este lugar, se fabricaban herramientas y se descuartizaban y consumían los animales cazados hace 350.000 años.
Otro de los interesantes descubrimientos de esta edición ha sido el relativo a un enterramiento colectivo de hace unos 4.300 años realizado en la Cueva de El Mirador. Los investigadores han hallado ocho individuos acompañados de algunas ofrendas, como cuencos y conchas. Josep María Vergés explicó que los análisis de ADN podrán proporcionar información relevante como la relativa al parentesco de estos individuos. La tecnología ha supuesto un importante aliado para los investigadores que, gracias a un escáner de planta, están realizando un estudio concreto sobre el sepulcro y la distribución exacta de los individuos hallados.
En tan solo unos días, cuando la campaña de 2012 finalice, podremos conocer más datos sobre los resultados obtenidos en estos y otros yacimientos del complejo de la Sierra de Atapuerca. Datos que completarán un poco más el puzzle de nuestra apasionante historia.
Este artículo también ha sido publicado en http://elblogdemiguelonylucy.com/
Artículo publicado para el máster de la UNED de Periodismo Científico y Comunicación Científica











diego dijo
2 de Agosto del 2012 a las 02:15
Muy interesante el articulo