Los polvos de Meléndez, ¿renglones torcidos de la ciencia?


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Enrique Meléndez-HeviaIngredientes: un prestigioso investigador asegura haber descubierto el mayor avance médico de las últimas décadas: las matemáticas que desentrañan el metabolismo humano, y solo hace falta seguir una dieta y tomar dos aminoácidos misteriosos. Resultado: miles y miles de personas consumen sus productos. Las autoridades intervienen, la justicia sentencia pero, ¿y la ciencia?

Todo empieza en torno al año 2000, cuando Enrique Meléndez-Hevia, reputado catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de La Laguna, obtiene unos resultados científicos que, presuntamente y según él mismo diría más tarde, constituían una verdadera revolución en el campo del metabolismo humano.

Sus investigaciones le llevan a recibir en su departamento universitario a cierto número de personas que, con asiduidad, allí acudían a procurarse unos misteriosos productos en forma de polvos que, combinados con una dieta, parecían aliviar o resolver numerosas patologías.

Los rumores y el boca a boca en Tenerife y en Canarias sobre estos hechos alimentaron un fenómeno mediático y científico que no pararía de crecer en los meses y años sucesivos, rebasando las propias fronteras insulares. En 2004, ante la creciente cantidad de gente que consumía los ya por entonces denominados polvos de Meléndez y empujada por numerosas voces críticas que se alzaron desde la comunidad científica, la Universidad de La Laguna hubo de expresar su rechazo a la actividad que desarrollaba el doctor Meléndez-Hevia en sus propias instalaciones. El Colegio de Médicos también expresó públicamente en esas fechas su discrepancia con estas prácticas por considerarlas ilegales.

Al investigador se le acusaba de estar realizando un ensayo clínico en seres humanos en toda regla sin contar con la obligada autorización que prescribe la normativa española en la materia, utilizando además sustancias desconocidas, cuya composición se negaba a desvelar Meléndez-Hevia, escudándose principalmente en que estaba tratando de patentar su descubrimientos.

El propio doctor se limitaba a decir, según explicaba entonces en la prensa local, que lo que dispensaba a quienes acudían a su despacho universitario no era un fármaco sino dos tipos de productos elaborados a partir de sustancias autorizadas, capaces de curar o mitigar numerosas enfermedades; y negaba que cobrase 50 euros a sus particulares pacientes, aunque sí admitía recibir aportaciones voluntarias. Además, afirmaba categórico: “Cuando todo esto acabe lo único que quedará serán los resultados científicos, su aplicación y la repercusión social que tengan, lo demás serán anécdotas”.

El “mayor avance de la medicina”, desde un chalet

En esos momentos de verdadero boom social, el propio Meléndez-Hevia reconocía estar en busca de inversores que apoyaran con capitales su descubrimiento, al que llegó a catalogar como “el mayor avance de la medicina en los últimos 70 años”. Eran días de popularidad, polémica y, sobre todo, de enorme afluencia de personas a un chalet situado en la exclusiva zona de La Manzanilla, en la ciudad tinerfeña de La Laguna. Allí había trasladado el doctor sus actividades de investigación y dispensación de productos, bajo el paraguas del recién constituido Instituto del Metabolismo Celular, que él mismo dirigía.

Sin embargo, muchos científicos y profesores, sobre todo ligados a las universidades canarias, no permanecían de brazos cruzados; en 2005, suscribían un manifiesto en el que advertían de que, cuatro años después de su presunto descubrimiento, esas revolucionarias matemáticas del metabolismo que anunciaba el doctor Meléndez-Hevia seguían siendo desconocidas para la comunidad científica. Señalaban que sin información no era posible evaluar si se trataba de un descubrimiento científico sin precedentes o una trivialidad peligrosa.

El caso alcanzó tales dimensiones sociales y tal era la brecha entre partidarios y detractores, que el doctor Meléndez-Hevia se vio forzado a admitir que lo que él llamaba Factor I y Factor II eran, respectivamente, los aminoácidos glicina y ácido l-aspártico. No obstante, en esas fechas las administraciones públicas ya habían decidido tomar cartas en el asunto, y su maquinaria burocrática echó a andar.

La batalla judicial

Así, en febrero de 2006 el Gobierno de Canarias, a través del Servicio Canario de la Salud, ordenó la clausura de la actividad del investigador y su Instituto del Metabolismo Celular, prohibiendo la prescripción y suministro de sus productos “ante la sospecha razonable de un riesgo grave para la salud”.

En la misma línea argumental, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, dependiente del Ministerio de Sanidad, emitió pocos días después una Alerta de Medicamentos Ilegales en la que ordenaba la retirada del mercado de estos productos. La autoridad estatal los consideraba ilegales por tratarse de presuntos medicamentos que no cumplían con lo dispuesto en la Ley 25/1990 del Medicamento: haber superado un ensayo clínico que acreditase la seguridad y efectos de su administración a seres humanos.

Meléndez-Hevia, defendido por un ex–Fiscal General del Estado, el letrado canario Eligio Hernández (quien además se declaró en público paciente del doctor), llevó este cierre a la vía judicial. En su defensa argumentaba que sus productos no eran medicamentos, sino suplementos nutritivos, por lo que no habían de pasar ensayo clínico alguno.

El asunto provocó que algunos pacientes hicieran pública defensa del doctor y recogieran firmas para mantener abierto el centro al que acudían con frecuencia. Incluso se creó una Asociación de Apoyo al Proyecto de Investigación del Instituto del Metabolismo Celular, que también fue parte en la causa judicial.

A principios de marzo de ese año, varios inspectores de Sanidad, custodiados por efectivos de la Policía Nacional, constataban el cese de la actividad denunciada, si bien la orden de cierre fue levantada por un juez apenas 20 días después. A partir de aquí se sucedieron más eco mediático y más recursos de la administración pública contra el doctor, que llevaron a que, finalmente, en 2008 el Instituto del Metabolismo Celular cerrase sus puertas, en tanto la vía judicial entraba en el fondo del asunto y afrontaba su recta final.

Una amarga victoria

En septiembre de 2009 se hacen públicas las sentencias firmes emitidas al respecto por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que fallan a favor de los intereses del doctor Meléndez-Hevia y determinan que los famosos polvos o factores son nutrientes, y no medicamentos.

En ese momento, el afectado se quejaba de que los recursos y consiguientes multas impuestas por la administración autonómica de Sanidad lo habían dejado en la ruina, a causa de los embargos de sus bienes, viéndose obligado en consecuencia a tener que cerrar el Instituto, al tiempo que anunciaba que reclamaría judicialmente la reparación de estos perjuicios.

Apenas un mes después de su victorioso anuncio, en octubre de 2009, y tras más de un año cerrado, el Instituto del Metabolismo Celular reabrió sus puertas nuevamente en la ciudad lagunera. Meléndez-Hevia se mostraba confiado en retornar a la senda de frenética actividad de apenas unos años antes, durante los cuales admitió haber dispensado sus productos a unas 45.000 personas y tuvo a su cargo a alrededor de 40 trabajadores, entre personal administrativo, médico e investigador.

Sin embargo, en fechas recientes y dos años después de iniciar esta nueva etapa, el doctor hacía públicamente un balance nada halagüeño de su situación, señalando estar pasando un gran bache y no alcanzar ahora el millar de pacientes, achacándolo a la crisis y a los efectos de todo el proceso judicial en su contra.

Precisamente, hace apenas unas semanas, una fuente consultada apuntaba que el trabajo de investigación en el chalet de la Manzanilla es aparentemente nulo, hallándose almacenado y en desuso numeroso y valioso material científico, y dando la impresión de que la única actividad que allí se lleva a cabo en la actualidad es “pesar y envasar los productos” que luego se dispensan a las personas que aún siguen confiando en las tesis de Meléndez-Hevia.

La tesis del doctor

El doctor, a través de su Instituto del Metabolismo Celular, asegura poder atender una larga lista de problemas de salud: “artrosis artritis, asma, cáncer (prevención y apoyo a la medicación), colesterol, diabetes, envejecimiento, hipertensión, obesidad, psoriasis, difusión eréctil, tabaquismo o presbicia”. Sostiene que la causa de la mayoría de estos problemas es una alimentación incorrecta, que se puede corregir con su protocolo y sus complementos nutricionales basados en dos aminoácidos: glicina y ácido l-aspártico.

Bote de glicina comercializado por Meléndez-Hevia bajo el nombre comercial de KlicinaEs preciso aclarar que los aminoácidos son las unidades básicas de las proteínas, biomoléculas indispensables para la vida, con multitud de funciones. Una de las más importantes es su función estructural, a través del colágeno, proteína elemental para la constitución de estructuras como la piel y los huesos. Y para su formación o síntesis, el colágeno precisa de glicina.

Al respecto, Meléndez-Hevia argumenta que el metabolismo humano requiere mayor cantidad de glicina que la que el cuerpo es capaz de sintetizar, por lo que es necesario suplir esa carencia añadiéndola a través de un suplemento en la dieta. De su producto compuesto por ácido l-aspártico, simplemente dice que permite que el metabolismo use las reservas de grasa como combustible energético.

¿Hay base científica?

Sin embargo, para que los resultados de una investigación puedan ser evaluados y sometidos al juicio de la comunidad científica, primero deben ser difundidos, y la principal vía es el sistema de publicación en revistas científicas, motor y espejo de la ciencia a escala mundial.

Por tanto, una buena pregunta sería: ¿existe algún resultado del doctor Meléndez-Hevia sobre estas cuestiones en la literatura científica? Una vía para responder es consultar Medline, la base de datos de bibliografía biomédica más importante del mundo. Esta base de datos registra 45 referencias de artículos publicados entre 1981 y 2009 en los que el ex-catedrático de la Universidad de La Laguna ha sido autor principal o coautor, lo que habla sin duda de una relevante trayectoria científica en el campo de la bioquímica.

No obstante, si atendemos estrictamente al periodo y al asunto que motivan estas líneas, solo ha publicado dos trabajos, en 2008 y 2009, ambos en la misma revista (Journal of Bioesciences) y ambos sobre la glicina. El primero de ellos intenta demostrar, de un modo teórico, que la biosíntesis o formación de este aminoácido a partir de la serina (otro aminoácido), por sus características enzimáticas, puede ser insuficiente para responder a los requerimientos metabólicos del organismo.

En este trabajo, el profesor defiende que la insuficiencia de glicina puede ser la causa principal de un gran número de problemas de salud, como la artrosis, la osteoporosis u otros relacionados con la insuficiencia de la síntesis y renovación de colágeno.

El segundo artículo registrado constituye un análisis o revisión de los datos publicados en la literatura científica sobre el metabolismo de la glicina y postula que este aminoácido se puede considerar semiesencial, es decir, es sintetizado por el propio organismo pero no en la cantidad suficiente. Por ello, argumenta, debe ser tomado como un suplemento nutricional para garantizar un metabolismo saludable.

¿Y ahora qué?

El doctor Meléndez-Hevia publica sus teorías sobre la glicina casi ocho años después de iniciar sus investigaciones y su dispensación del producto a miles de personas, la mayor parte de las cuales de las cuales no sabía si quiera qué estaba ingiriendo hasta que su protagonista se vio forzado a desvelar su composición.

Acerca de sus postulados científicos en este caso concreto, es preciso reconocer que constituyen una línea de investigación que el sistema científico considera asumible al darle cabida en su sistema de publicación. Otra cosa es su validez o aceptación por parte de la comunidad científica: para ello habrá que esperar; dar tiempo a que la ciencia prosiga en su avance inexorable y refute o corrobore sus tesis metabólicas sobre la glicina.

No hay que olvidar que acerca del metabolismo de su otro aminoácido en forma de polvos, el ácido l-aspártico, Meléndez-Hevia aún no cuenta con literatura científica publicada.

Como se ha relatado, la venta de sus productos es legal. No obstante y pese al revés judicial, pudo ser acertada la actuación de las administraciones públicas en su momento, en vista de las especiales circunstancias que rodearon al caso y en aplicación del principio de precaución en un ámbito tan sensible como es la salud pública.

Pese a todo, tras estos avatares, lo más concluyente acaso sea que, si alguna vez lo intentó, aquella anunciada tramitación de patente para evitar la usurpación de su descubrimiento no prosperó: pues, desde hace tiempo, cualquiera puede fácilmente procurarse, sobre todo a través de Internet, numerosos productos basados en los citados aminoácidos, y no solamente los que comercializa el doctor Meléndez-Hevia bajo la marca NutrHevia y a 60 euros el kilo.

Artículo publicado para el máster de la UNED de Periodismo Científico y Comunicación Científica

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

19 Comentarios hasta el momento »

  1. Fernando Darias dijo

    10 de Mayo del 2012 a las 12:25

    Es la primera vez que leo en internet un resumen medianamente objetivo de todo el proceso de Meléndez, la glicina, el aspártico... Me ha gustado mucho el artículo. Eso sí, creo que hay que añadir algo a todo lo que es glicina y aspártico, o factor 1 y factor 2.
    Desde Pauling con la vitamina C hasta Rath con sus experimentos del colágeno con arginina, prolina, lisina o extractos de té verde; la Ciencia ha demostrado que determinados complementos alimentarios inducen la síntesis de colágeno. Esta proteína (de la que 1 de cada 3 aminoácidos es siempre la glicina), es fundamental para los cartílagos, piel, articulaciones... por lo que potenciando su síntesis con nutrientes podemos tratar cualquier enfermedad relacionada con el colágeno, desde artrosis, artritis, esguinces... o como dice Rath, incluso el cáncer (ya que las células tumorales liberan colagenasas para invadir otros tejidos y hacer metástasis). Incluso investigadores como Rath van más allá, y le da tanta importancia a la vitamina C para tener un colágeno flexible en los capilares sanguíneos que determina que la falta de vitamina C es una de las principales causas de la mayor parte de enfermedades cardiovasculares, hasta el punto de demandar a la FDA para que recomienden más vitamina C al día.
    No podemos quitarle el mérito a Meléndez de su descubrimiento de la glicina, pero no es el único ni el primero que relaciona un nutriente para potenciar la síntesis de colágeno y así tratar enfermedades.
    Por otro lado, al explicar el problema legal en este artículo hay que matizar que no es lo mismo la Ciencia que la Ley del Medicamento. Hay cientos de publicaciones que relacionan los suplementos dietéticos con la síntesis de colágeno, que incluso van más lejos y recogen resultados clínicos con doble ciego. Sin embargo, hasta que no se haga un ensayo clínico con un laboratorio farmacéutico detrás, la ley prohíbe hablar de propiedades terapéuticas de los nutrientes. Y en caso de que se hagan los ensayos clínicos, sólo se podrían comercializar como medicamentos. Los nutrientes no pueden tener propiedades terapéuticas en su envasado.
    Esta ley del medicamento es universal, y Meléndez sólo vio la Ciencia que había detrás de la glicina, no las formas legales. Por eso llegaron un conjunto de multas y demandas, no porque la glicina pudiera ser perjudicial.
    En cuanto al aspártico (o bien el cítrico, que ahora viene ya con la glicina en los sobres del citricdiet, mucho más cómodo por cierto) la dieta de Meléndez al fin y al cabo se basaba en una dieta hipoglucémica como muchas otras, todas con la misma base y distinto nombre, como Montignac, La Zona, la Definitiva de Campoy o la fase 2 de Dukan. Algunas excesivamente extremas como la de Atkins o la fase 1 de Dukan, y todas con un denominador común, el riesgo de sufrir cetosis al hacerlas, que Atkins aventura a decir que es algo bueno, pues es como orinar grasa. En este aspecto Meléndez sí que innova utilizando cebadores del ciclo de Krebs para evitar la cetosis, que es el mayor problema de las dietas hipoglucémicas, por el riesgo de la acetona en orina, que bloquea la filtración de ácido úrico.

  2. Félix Morales dijo

    11 de Mayo del 2012 a las 09:57

    Estimado Fernando, me alegro de que te haya gustado el artículo. Soy periodista y, efictivamente, me propuse como objetivo relatar los hechos y poner sobre la mesa sus tesis y las publicaciones que las puedan o no respaldar.

    No entro en el debate científico, porque no me corresponde y, además, no estoy cualificado para ello. Creo que ahí está el reto para la comunidad científica: poner sobre la mesa de debate, como tú has hecho en tu comentario, datos e hipótesis que puedan refutar o no estas teorías.

    Un cordial saludo

    Félix Morales (autor del artículo)

  3. Jorge Vila Monllor dijo

    29 de Mayo del 2012 a las 09:56

    Soy expaciente, tratado por el Dtr.D. Enrique Gonzalez, en C/ Pilar de Sta. Cruz de Tf. y mi experiencia fué muy positiva, bajé unos dieciseis kilos. Con un control exaustivo de electros, tensión...Hoy no sigo ningún tratamiento,despues de cuatro años, como de todo, especialmente PANNN, y solo aumenté en este tiempo unos siete kilos. Me encuentro muy bien, y desde aquí quiero dar las gracias publicamente al Dtr. Gonzalez, al Dtr. Melendez por su descubrimiento, y animar a todo aquel que dude, a que se decida, pues encontrará mucha satisfacción y salud.
    Gracias

  4. Rubén Naveros Naveiras dijo

    24 de Agosto del 2012 a las 10:41

    ¡Felicidades!

    muy interesante y objetivo tu artículo.
    Siguiendo el uso que de los aminoacidos hace la industria de la cosmética, la alimentación y la medicina para la venta de sus productos, no puedo dejar de pensar si no deberíamos, desde los que nos dedicamos a la divulgación, hacer algo más por explicar cómo se usa y abusa de la parafernaria que rodea a la ciencia.

    Un saludo y te animo a seguir siendo crítico.

  5. Dr.sergio petrovich paredes dijo

    28 de Diciembre del 2012 a las 17:50

    hola soy medico que desde el año,1988 investigamos los efectos de la glicina en la neuropatia diabetica,para su conocimiento somos los primeros en el mundo que realizabamos un estudio en humanos,este fue para titularse como especialista en rehabilitacion en el intituto nacional de reahbilitacion,busquen ahi es imperioso leer estos protocolos pues son concluyentes de las efectos de la glicina en la diabetes se dice que el dr. Melendez hevia no tiene investigaciones pero nosotros SI LAS TENEMOS y estamos abiertos a divulgar todo lo que afecta,pues tengo mas de 20 anos de experiencia con esta sustancia se que afecta y no he podido realizar un nuevo estudio el la retinopatia diabetica,asi como el dr. espero apoyo para realizarla me encuentro en matamoros tamaulipas,mexico mi telefono es 01 868 8 14 52 94 matamoros tamaulipas.

  6. Antonio Martin dijo

    1 de Marzo del 2013 a las 10:54

    Me ha gustado mucho el articulo y sobre todo la respuesta del Sr.Fernando Darias, me encanta que alguien comente las cosas argumentadamente, dicho esto, dos cosas una soy de tenerife y conozco al Sr. Menendez he acudido a varias de sus charlas y sin ser especialista creo que este Sr. es un autentico estudioso y una mente brillante; solo hay que revisar su biografia y mas siendo español, creo que ahi esta el problema, estamos en un pais de envidiosos y señores apoltronados que viven de sus apellidos .......
    La segunda es mi experiencia con mi madre, diagnosticada con diabetes desde hace mas de 15 años mas reuma anquilosante sin solucion aparente, hace 6 años empezo "Trataminto con Menendez", al año paso de casi caminar con bastones a poder valerse por si sola y dejar de pincharse; ahora hace una vida normal, dentro de los 67 años con que cuenta.

    Saludos.-

  7. Juan Martin dijo

    7 de Abril del 2013 a las 22:36

    Yo en la actualidad tomo 2 veces al día Glicina,otra marca más economica y me va muy bien, ya que estaba tomando la de este señor y me salia toda apelmazada y cuando fui para que me la cambiaran se negaron, asi que decide cambiar de marca y la consigo en herbolarios de Tenerife

  8. Dolores Latorre dijo

    26 de Mayo del 2013 a las 17:07

    El sentido común nos dice que no existe sustancia o alimento panacea (norma básica para todo científico escéptico que se precie, no válida para crédulos).
    Aparte, ya se supuso de las vitaminas en su tiempo, que tomando mayores dosis de las contenidas en los alimentos se aliviarían un montón de dolencias y enfermedades. Pero no, las vitaminas tienen las funciones que tienen, igual que los aminoácidos y cualquier sustancia nutritiva contenida en ellos. Encima, se ha relacionado el consumo elevado de vitaminas con ciertas patologías o con el desarrollo de ciertas enfermedades.

    ¿Unos polvos mágicos que curen un montón de dolencias o enfermedades sin correlación directa y que sirva a todos los individuos por igual? Venga ya, hombre.

    El error que cometen los científicos es no exigir al que afirma algo que lo demuestre, sino perder el tiempo investigando a ver qué de real hay en lo que afirma esa persona y darle vueltas a algo que jamás debería haber sucedido: el desarrollo de la creencia en unos polvos mágicos panacea.

    A veces los científicos quieren ser tan "científicos" y tan "objetivos" que se hacen la picha un lío.

    P.D.: a lo largo de los años he conocido a muchísimas personas que han tomado los polvitos mágicos del Dr. Meléndez y la mayoría terminan diciendo que es gastar un dineral para nada, porque los problemas de salud que tenían, siguen ahí o peor, si cambian su dieta a una excesivamente restrictiva.

  9. Luis dijo

    23 de Julio del 2013 a las 02:56

    El D. Melendez es un fenómeno. A posteriori cualquier bioquímico desinteresado sería capaz de confirmar y apreciar sus investigaciones y comentarios; pero a priori ha sido Melendez. Y a partir de ahí... las envidias de los ignorantes. Le intentaran hundir, humillar, insultar o descalificar, pero eso no cambiará la biología

  10. Paqui dijo

    8 de Diciembre del 2013 a las 01:57

    He comprado Klicina, Asparbolic y Nuthrevia.... pero no sé que cantidad tomarme ni cuando...
    ¿me lo podeis explicar? - gracias

  11. CR2 dijo

    17 de Marzo del 2014 a las 11:30

    Y al final todo acabó en guión de película. Qué penita: de flamante catedrático a actor porno

    http://www.elbaifoilustrado.com/gordogeddion-nuevo-proyecto-del-cine-canario/

  12. JOANNA ARMAS dijo

    14 de Julio del 2014 a las 15:46

    a veces hay tontos desagradecidos que no entienden nada yo hace unos años use los polvos factor1 y factor2 y gracias le doy a el doctor melendez por esos productos son una maravilla cuando los tome me sentía cada vez mejor y llegue a bajar nada menos que 35 kilos antes del año sin problemas me sentía mas fuerte estaba mejor y les dire que estaba esperando que abrieran otra vez para volver a comprar los polvos son una maravilla dígalo quien lo diga antes con tantas dietas que no había forma y si bajaba algo vonvia a subir hastque me canse ydije a lo hecho pecho voy por los polvos esos a ver y me dieron el mejor resultado yes mas les digo que yo seguía comiendo iguan no llegue a hacer caso a lo que no deveriacomer o en menos cantidad aun asi baje 35 kilos y me sentía fabulosa sintener dolores de cervicales ni nada ya lo digo es una maravilla

  13. Carolina Alvarez-Alvarez dijo

    18 de Agosto del 2014 a las 16:09

    Por favor a quien me lea... y me indiquen direccion exacta para adquirir -comprar CITRICDIET Que falta de excrupulos tiene la ministra Mato porque no sirve para nada. saludos..

  14. maria dijo

    16 de Septiembre del 2014 a las 12:16

    Hola.sigue habiendo algún sitio donde te den el mismo tratamiento de obesidad?

  15. olga de Benito dijo

    17 de Junio del 2015 a las 10:43

    Estoy tomando la Klicina forte y también Asparbolic y tengo escozor en el recto, es normal?. Cómo evitarlo, ya que, por otra parte los aminoácidos funcionan. Soy consumidora habitual de quinoa. Gracias.

  16. Rafa dijo

    27 de Noviembre del 2015 a las 03:04

    Mi experiencia es positiva, he perdido 12kg sin pasar hambre, ni hacer más ejercicio del que hacía antes. Mis analíticas, mejores que nunca y me encuentro de maravilla, a parte de volver a tener unos hábitos alimentarios lógicos.

    Sobre el Dr. Meléndez Hevia, es una lástima no poder escuchar o leer más artículos de él o estar al tanto de sus descubrimientos. En cambio no se encuentran más sátiras, bobadas, difamaciones etc... No entiendo qué afán hay por destruir a esta persona... A nadie le ponen una pistola en la cabeza para que se tome los polvos, cada uno es libre de dejarse o no ser engañado, si es que fuera el caso... Ya podrían ponerse tan serios con el tabaquísmo prohibiendo su venta (que si es puro veneno y no afecta solo al que libremente quiera envenenarse) y no tratar de prohibir el consumo de nutrientes y hundir de paso a su promotor.

  17. Rosa maria beltran dijo

    11 de Abril del 2016 a las 19:54

    Rciban un cordial saludo
    Me llaml rosa maria beltran s soy colombiana vivo en bogota tengo 53 años y me diagnosticaron diabetes tipo 2.
    me gestaria saber donde puedo conseguir sus productos,

    gracias
    celular 3117224267

    gracias

  18. Rafi dijo

    9 de Mayo del 2016 a las 12:43

    Hola
    Yo era y soy una persona bastante enemiga de tomarme pastillas ni medicinas en general, pero llevaba tiempo con problemas para caminar por dolores en pies y cadera y me decidí a leer todo lo que pude acerca de los polvos
    También hable con mi medico de cabecera que me dijo que había asistido a algunas conferencias del doctor dado que muchos pacientes le preguntaban y me aconsejo hacerlos, siempre con un seguimiento por su parte con análisis periódicos, y me dcidi
    Empieze a hacerlosny sin seguir el régimen estrictamente y no tomar mas q la glicina pues los otros estaban agotados, a los diez días o así empece a notar que al venir de comprar y eso nomenclatura dolía nada y a poco a poco empieze a caminar y era como un milagro pues a medida q me movía mas adelgazaba y eso hacia que me sintiera mejor tb anímicamente

    Tb quiero decir el caso de un amigo que se lo comente y me decía que podía ser sicosis y yo le dije que no pues yo me los tome con miedo y sin mucha fe, pero que no obstante podría series la mente hace mucho,y me dijo que iba a probar a dárselos a su perro que era viejito y apenas podía andar, y al mes me los encontré caminando por la Avda. Y me dio las gracias porque el perro había mejorado notablemente y ya eso si que no creo q fuera cosa de psicosis porque el animal aunque es muy listo pero que yo sepa no sabe leer ni venla tele para sugestionarse

    Bueno tb. Digo que me hacia análisis con mi medico y todo mejor, ahora no los tomo porque me vine a MAdrid pero estoy pensando en volver a cogerlos si los encuentro porque mejide una tendiditis y estoy harta de tomarme.cosas para nada
    Saludos

  19. Teresa dijo

    22 de Junio del 2016 a las 04:36

    Mañana 22 junio 2016 tengo la consulta telefónica para empezar,ya os contaré,ojala me vaya igual de bien que la persona que me lo ha recomendado. Os iré diciendo

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