A vueltas con las maletas radioactivas

Una maleta con material radiactivo, robada de un laboratorio de Vilanova del Vallès (Barcelona) ha sido encontrada en un descampado de Premià de Dalt (Barcelona). Afortunadamente la maleta aún estaba cerrada, no había sido manipulada, por lo que no implicaba ningún peligro para la salud pública. El hecho, puntual si cabe, nos debe hacer reflexionar sobre la seguridad del material radioactivo. ¿Somos conscientes de los peligros de los dispositivos radioactivos? ¿Se establecen protocolos seguros en su manejo, conservación y almacenamiento?
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) difundió rápidamente la foto de una maleta amarilla. Alertó de los peligros de abrir y manipular su contenido. Quizá, desde el CSN creían que el maletín llamativo, y el conocido símbolo de la radioactividad, disuadiría a los chorizos: no valía la pena el riesgo. Mejor dejar a las ganzúas en paz. Pero desde el CSN hicieron algo bien: utilizaron los medios de comunicación para avisar a la población. Jamás sabremos si su mensaje llegó, o no, a los ladrones de la maleta y los asustó.
Lo interesante, desde un punto de vista semiótico, es que el conocido símbolo de la radioactividad ha empezado a colonizar camisetas, pines (ver fotografía), y carteles. Ante el alud comunicativo del siglo XXI, la sobreinformación desinforma. La población puede llegar a creer que un símbolo radioactivo es una marca de ropa. La cultura científica fusiona sus signos con el diseño gráfico comercial. A saber qué pensaba el que mangó el maletín. Quizá sí sabía qué se llevaba, y pensó que en el mercado negro sacaría un pico. Que más de un espía ha caído víctima de contaminaciones radioactivas.
El conocido semiólogo Umberto Eco admite que una imagen para ser interpretada está sometida a códigos convencionales para su representación icónica, es decir, códigos culturales socialmente aprendidos. Y actualmente, ¿qué estamos enseñando en la sociedad? Tal vez la utilización de los iconos y símbolos científicos en los estampados de camisetas genere más confusión social que aporte cultura científica. La irrupción de la simbología científica en el diseño gráfico tiene ese riesgo. Vale la pena pensar en ello.
Por último, parece increíble la poca seguridad con la que se desplazan y almacenan dispositivos radioactivos de baja intensidad (instrumental científico y médico, en su mayoría). Es relativamente fácil su robo, como se demuestra periódicamente cuando algún incauto decide llevarse un llamativo maletín amarillo, de la misma marca que la camiseta que llevaba el otro día un tío en la calle.
photo credit: Gunter Panzerfaust


Bitacoras.com dijo
1 de Octubre del 2008 a las 16:48
Información Bitacoras.com…
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