Toni Hernández

¿El gen de la infidelidad?


A Genomic Revolution
 ¿Existe un gen de la infidelidad? ¿Hay genes para todo? Los presagios de películas como Gattaca, sobre un futuro donde la genética marque nuestras vidas nos asoman al abismo del determinismo genético humano. Volviendo al tema, investigadores del Instituto Karolinska de Suecia han publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) los resultados de un estudio según el cual los hombres que carecen de la variante de un gen, que influye en la actividad cerebral poseen mayor capacidad de compromiso con la mujer. Además, el mismo gen estudiado en ratones resultó estar relacionado con el comportamiento monógamo, pudiendo quizá estar los mismos mecanismos involucrados en las relaciones humanas. Miremos, empero, todo resultado estadístico en genética como tal, como estadística muy a menudo llevada al campo que a la sociedad le conviene.

La variante de este supuesto gen de la infidelidad en los hombres forma un receptor para la vasopresina. Las personas que tienen preferencia por mantener una pareja estable presentan los niveles de vasopresina, entre otras hormonas como la dopamina, aumentados. ¿Y esta hormona no podría afectar también al comportamiento de las mujeres? Los científicos estudiaron a los hombres porque se supone que la vasopresina desempeña un papel más relevante en su cerebro y sexualidad. Colateralmente, el efecto de la vasopresina en las relaciones humanas podría dar lugar a descubrir las causas de enfermedades que se caracterizan por problemas de interacción social como el autismo.

 

El estudio del Instituto Karolinska se ha realizado sobre una población de 1.100 personas (550 hombres gemelos suecos y sus correspondientes parejas o esposas). La variante del gen, el alelo 334, está presente en dos de cada cinco varones del estudio. La variante de este gen influye, al parecer, en las posibilidades de que existan problemas de convivencia en la  pareja. Los investigadores suecos han encontrado que los hombres que llevan una o dos copias de la variante del alelo 334 se comportan de forma diferente en las relaciones de pareja, que los hombres que carecen de esta variante del gen: el 40% de los individuos estudiados llevaban una o dos copias del alelo 334 y tener esa variante implicaba prácticamente duplicar la probabilidad de haber sufrido una crisis de pareja en el último año. Los hombres que carecían de esa variante, sin embargo, poseían mayor probabilidad de relaciones sin crisis en el último año. Las mujeres unidas sentimentalmente a los hombres que llevaban el gen se mostraron menos satisfechas de su relación amorosa, que las unidas a los hombres sin esa variante.

 

Sacado de madre en muchas publicaciones, los autores del estudio sostienen que influyen muchos otros factores en el comportamiento humano. Nature vs nurture, de nuevo. Muchos intelectuales parecen olvidar la relevancia de las dimensiones psicosociales humanas: los roles establecidos durante milenios en las sociedades humanas son tan importantes como la genética. Ni más ni menos. También hay genes, al parecer, relacionados con el alcoholismo o las adicciones. Pueden ser factores necesarios, a lo sumo, pero no suficientes.

 

En una reseña sobre la obra de Ambrosio García Leal, La conjura de los machos, ya les advertí de los mitos sobre la aún poco estudiada sexualidad humana. Y en la infidelidad, con una clara raíz sexual en nuestro tiempo (pocos hablan de infidelidades intelectuales o en la amistad, aunque sean muchas veces más frecuentes que las sexuales) siempre se apunta al hombre (al macho) como al portador de la misma. Gran mito clásico que debería concluir ya de una vez.

Les dejo sólo una evidencia biológica para la reflexión, apuntada por García Leal: la mujer es la única hembra primate que oculta la ovulación, es decir, que no muestra signos externos claros (aumento de tamaño de vulva, cambios de coloración) de su fertilidad, como pueden hacer las hembras de chimpancés, por ejemplo. Ocultar la ovulación es una clara ventaja para la infidelidad femenina…

 

Para saber más, el artículo original (en inglés):

Hasse Walum, Lars Westberg, Susanne Henningsson, Jenae M. Neiderhiser, David Reiss, Wilmar Igl, Jody M. Ganiban, Erica L. Spotts, Nancy L. Pedersen, Elias Eriksson and Paul Lichtenstein. Genetic variation in the vasopressin receptor 1a gene (AVPR1A) associates with pair-bonding behavior in humans. PNAS, Early Edition, 2-5 September 2008

Y la obra:

García Leal A. (2005): La conjura de los machos. Editorial Tusquets,colección Metatemas. 2005 Cartoné / 384 pp / 23×15 cm ISBN: 8483104105.

 

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

3 Comentarios hasta el momento »

  1. Bitacoras.com dijo

    3 de Septiembre del 2008 a las 22:37

    Información Bitacoras.com…

    Si lo deseas, puedes hacer click para valorar este post en Bitacoras.com. Gracias….

  2. Sera dijo

    4 de Septiembre del 2008 a las 12:53

    Creo recordar que hay un estudio que asegura que la infidelidad es una característica de ambos sexos en igual medida. Creo que lo del hombre infiel por naturaleza…en realidad, hay un influencia cultural muy fuerte, los hombres tienden a jactarse de sus hazañas ante los colegotas (e incluso se las inventan) por que cultural e históricamente esta, o mas bien estaba, bien visto (acostarse con muchas mujeres siempre se ha visto, desde la perspectiva machista, como un signo de virilidad). Ahora abría que estudiar también algún alelo de “infidelidad” femenina.

    No obstante, la educación es la herramienta que ha adquirido el hombre a lo largo de miles de años de evolución cultural, para luchar contra nuestra propia naturaleza. Asique no vale la excusa: cariño no he sido yo, ha sido mi alelo…

    Saludos

  3. meneame.net dijo

    4 de Septiembre del 2008 a las 14:47

    ¿El gen de la infidelidad?…

    La noticia habla de un gen que podría resultar característico de una mayor o menor propensión a no sentirse bien con una única pareja….

Comentarios RSS · TrackBack URI

Dejanos tu Comentario

Nombre: (Requerido)

E-Mail: (Requerido)

Sitio WEB:

Comentario: