“Hay un riesgo real de que las prospecciones petrolíferas en Canarias afecten a los cetáceos y a su hábitat”


bookmark bookmark bookmark bookmark bookmark bookmark bookmark bookmark bookmark

Vidal Mart�nAunque etimológicamente significan ‘monstruos marinos’, los cetáceos son un orden de mamíferos placentarios que pueblan el mar, tienen sangre caliente, respiran aire atmosférico y amamantan a sus crías. Vidal Martín, coordinador general de la Sociedad Española de Cetáceos, les profesa un amor sin límites desde su infancia. Su formación autodidacta no le ha impedido convertirse en una autoridad mundial en la materia, denunciando las amenazas a las que se enfrentan, entre ellas, las prospecciones petrolíferas autorizadas por el Gobierno de España en las aguas de Lanzarote y Fuerteventura.

Vidal Martín (Las Palmas de Gran Canaria, 1968) lleva tres décadas de estudio ininterrumpido de los cetáceos de Canarias. No haberse titulado en institución académica alguna no le ha impedido dirigir o formar parte de una treintena de proyectos de investigación, presentar medio centenar de comunicaciones científicas en numerosos congresos, liderar o colaborar con una decena de artículos en revistas científicas y escribir media docena de textos de divulgación. Galardonado con el Premio ‘César Manrique’ de Medio Ambiente de Canarias, Martín es coordinador general de la Sociedad Española de Cetáceos —institución de la que fue fundador y primer presidente—. También es miembro de la European Cetacean Society y de la Society for Marine Mammalogy.

¿De dónde le viene su pasión por el mar y sus ‘habitantes’?

Siempre me gustó el mar, los animales, y yo era un niño introvertido pero muy curioso. Recuerdo que una vez, cuando era pequeño, mi prima me llevó al Museo Canario [en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria], que en aquel entonces tenía una planta dedicada a la fauna marina. En el centro de la exhibición había un cráneo de rorcual común que, a pesar de llevar varias décadas allí, aún rezumaba un poco de grasa. Esa visión me dejó impresionado. Tiempo más tarde, con 11 años, tras ver un documental sobre yubartas, decidí a lo que quería dedicar el resto de mi vida y así se lo dije a mi madre.

Apenas dos años más tarde su familia se traslada a vivir a otra isla, ¿no es así?

Así es, y cuando llegué a Lanzarote, con 13 años, caí en la cuenta de que nadie se dedicaba al estudio de estos animales, y que los que aparecían varados eran quemados o enterrados sin ser estudiados. No se sabía prácticamente nada de los cetáceos de Canarias. Mi primera disección a un animal varado la hice con 13 años.

¿Y qué provecho se saca de un varamiento?

Los cetáceos varados en las costas son un excelente recurso de información sobre su biología y ecología, ya que el examen de un espécimen relativamente fresco puede aportar datos sobre la morfología, el patrón de pigmentación, la reproducción, el crecimiento y desarrollo, los hábitos alimentarios o los factores de morbilidad natural de dichos animales. Además, en ocasiones, los varamientos son la única evidencia acerca de la existencia de especies de hábitos crípticos, como por ejemplo los zifios, extremadamente difíciles de observar en el mar.

¿Cómo articuló esta incipiente labor científica?

A principios de los 80, junto al colega Robert W. Vonk, establecimos un sistema de seguimiento de los cetáceos que varaban en las islas de Fuerteventura, Lanzarote y Tenerife, aunque de manera no sistemática, al no existir una red de avisos. En 1984 pusimos en marcha una campaña a través de los medios de comunicación aunque sus efectos apenas se notaron y un número indeterminado, pero a todas luces alto, de ejemplares varados seguían sin ser comunicados. Al fin, con el apoyo del Gobierno de Canarias, en 1991 se creó una red de control con un teléfono de alerta las 24 horas al día, apoyado con la difusión de 5.000 carteles, lo que motivó un aumento espectacular en el número de avisos. Ésa fue la base de la Red de Varamientos que en la actualidad funciona en el archipiélago.

¿Qué resultados científicos extrajeron de aquella iniciativa pionera?

Se presentaron en un Congreso de la European Cetacean Society celebrado en Portugal en 1988, en el que dimos cuenta de 12 especies de cetáceos diferentes, cifra que fue creciendo hasta la actualidad, en que en Canarias se han registrado 30 de las 87 especies que se conocen en el planeta. Esto, sin duda, convierte a las islas en un punto caliente de diversidad para este grupo de mamíferos marinos en el Atlántico Norte.

Y después dio el salto al mar.

Trabajo en el mar desde el año 1991 y, especialmente, en la costa oriental de Lanzarote y Fuerteventura, donde hemos registrado hasta 28 especies diferentes. Sólo en los últimos 13 años hemos realizado 251 días de censo de cetáceos en un área marina con una superficie de casi 12.000 kilómetros cuadrados. Los resultados obtenidos hasta la fecha indican que, en el contexto del archipiélago, esta área tiene un indudable interés biológico y para la conservación de estas especies, al tratarse de un hábitat singular y diferenciado del resto de Canarias. Esto se debe a su situación geográfica —cercana a la vecina costa africana—, a su profundidad y a las especiales condiciones oceanográficas que incrementan su productividad.

De un modo genérico, ¿qué especies pueden observarse en Canarias?

Pues hay poblaciones residentes en las islas del delfín mular, el calderón tropical, el calderón gris, los zifios y los cachalotes. Además, Canarias es el único lugar del territorio español donde se pueden observar de forma regular especies como el delfín moteado atlántico, el delfín de dientes rugosos o el rorcual tropical. Nuestros datos parecen indicar que el archipiélago también es un importante punto para grandes ballenas como el rorcual común, el rorcual norteño, el rorcual azul y la yubarta, dentro de sus migraciones latitudinales. Los avistamientos de la yubarta en estas aguas van en aumento.

Es público su rechazo a las prospecciones petrolíferas autorizadas por el Gobierno de España junto a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. ¿Qué supone para un área en la que se han observado 28 de las 30 especies de cetáceos presentes en Canarias?

Hay un riesgo real de que las prospecciones petrolíferas afecten a los cetáceos y a su hábitat, sea en la fase de prospección, de cata o de extracción de hidrocarburos, por la considerable contaminación acústica que se produce.

Usted se ha especializado en una de las especies más enigmáticas que existen, los zifios. ¿Qué le ha llevado a interesarse por ellos?

Estos mamíferos marinos se encuentran entre los cetáceos menos conocidos del mundo. Esto se debe a razones como que tienen hábitos oceánicos alejados de la costa, un comportamiento huidizo con las embarcaciones ycraneo-zifio-de-gervais sus poblaciones son aparentemente poco numerosas. Destacan por su capacidad para el buceo profundo y realizan emersiones poco llamativas. En Canarias se han citado seis especies de zifios, teniendo tres de ellas una presencia regular y tasas de avistamientos excepcionalmente elevadas y muy superiores a las de muchos estudios publicados hasta la fecha para otras regiones. Como ejemplo, en California la tasa global de encuentro del zifio de Cuvier fue de un avistamiento cada 21 horas de esfuerzo de censo, mientras que en Lanzarote y Fuerteventura la tasa global para esta especie fue de un avistamiento cada 16,4 horas.

Además, los zifios son tristemente famosos por protagonizar varios casos de varamientos masivos.

Así es. Entre 1985 y 2004 se registraron en Canarias diversos episodios de varamientos en masa atípicos de zifios, la mayoría de los cuales han coincidido espacial y temporalmente con la realización de ejercicios navales militares. Este problema ha propiciado un incremento del interés internacional acerca del impacto acústico en los zifios, que parecen ser vulnerables al sónar naval de elevada intensidad y frecuencias medias, así como a otras fuentes de sonido como embarcaciones y sondeos con métodos sísmicos.

La prestigiosa revista Nature publicó en 2003 un artículo (del que usted es coautor) sobre este fenómeno. ¿Cuál fue su aportación?

El artículo fue preparado por investigadores de la Unidad de Cetáceos del Instituto Universitario de Sanidad Animal de la Universidad de La Palmas de Gran Canaria, porque era de temática sanitaria. Mi modesta contribución a esta investigación fue suministrar algunas muestras y aportar datos biológicos. En cualquier caso, estoy muy orgulloso de ser coautor en un artículo de una revista como ésta. No obstante, el mecanismo exacto que causa los varamientos todavía es objeto de discusión en la comunidad científica, aunque parece claro que ciertas emisiones acústicas pueden inducir cambios en el comportamiento normal de inmersión de estos animales, causándoles lesiones en diferentes órganos.

A la luz de estos resultados científicos, ¿ha habido cambios en el proceder de las autoridades militares?

Con esta información científica sobre la mesa, con respecto a Canarias, se produjo un compromiso del Ministerio de Defensa para no realizar ejercicios navales en tiempos de paz. Existe sensibilidad por parte de la administración, así que creo que se ha conseguido algo muy importante.

¿Y a qué otros peligros se enfrentan los cetáceos?

Las principales amenazas para los cetáceos en Canarias tienen que ver con la degradación de su hábitat. Es preocupante la situación del delfín mular en las franjas marinas de Mogán (Gran Canaria) o de Teno-Rasca (Tenerife), ambas catalogadas como Zonas de Especial Conservación, por la confluencia de amenazas tales como la alteración del litoral, el tráfico marítimo, la observación turística de cetáceos, las interacciones con las jaulas de cultivos marinos y la pesca artesanal. Otro problema es la mortalidad de cachalotes por colisiones con embarcaciones de alta velocidad, especialmente en el canal que separa Gran Canaria y Tenerife.

Casi todos estos años de investigación los ha realizado al frente de la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC), una organización no gubernamental de la que es fundador y director. ¿Qué balance hace de su actividad?diseccion-cetaceo-varado

Hemos llevado la voz sobre los cetáceos de Canarias a congresos y reuniones científicas internacionales, pero siempre como parte de un trabajo en equipo, con profesionales como los de las universidades de Las Palmas de Gran Canaria y de La Laguna. Si tuviese que reconocerme algún mérito sería precisamente el haber hecho posible al equipo humano que conforma la SECAC, dando la posibilidad a profesionales de trabajar en aquello que estudiaron. En la actualidad dos de nuestros componentes están haciendo sus tesis doctorales en la Universidad de San Andrews y otros dos, en la de Las Palmas.

En su afán por divulgar todo este cuerpo de conocimiento, promovió la apertura en 2005 del Museo de Cetáceos de Canarias, en la isla de Lanzarote, que se vio forzado a cerrar sus puertas el pasado año. ¿Volverá a abrir?

Se trataba del primer centro museístico dedicado a las ballenas y delfines en España y atesoraba la mejor colección de cetáceos del país, con material científico recopilado en trabajos de investigación durante los últimos 25 años. Era un ejemplo de simbiosis entre una entidad sin ánimo de lucro y una empresa, que unieron sus esfuerzos para promover y difundir este apartado del patrimonio natural y cultural de Canarias. Unas 100.000 personas lo visitaron en sus 6 años de vida. ¿Qué si se va abrir? Mi intención es que así sea, pero ahora no son buenos tiempos para este tipo de proyectos. Ya veremos más adelante.

¿Se puede hacer ciencia desde una isla considerada periférica y desde un archipiélago tan alejado de los centros donde se toman las decisiones?

Sí, se puede. Trabajamos con mucho interés, aunque con recursos limitados, pero seguiremos tratando de obtener fondos que nos permitan seguir investigando. Quejarse en estos tiempos no me parece correcto.

¿En qué investigación trabaja en la actualidad?

En un proyecto junto a la Fundación Biodiversidad sobre las poblaciones de delfín mular, calificado como vulnerable en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, el cual tiene en Canarias un importante hábitat como zonas de alimentación y reproducción. Nuestro objetivo es reunir toda la información posible que sirva para elaborar los planes de uso y gestión de las Zonas de Especial Conservación marinas existentes en la región macaronésica, dentro de la Red Natura 2000.

En todos estos años de trabajo, ¿qué momentos recuerda como irrepetibles?

Son tantos los momentos inolvidables que me costaría citar solo unos pocos. Sí puedo decir que tengo una buena memoria para recordar cada uno de los avistamientos que he realizado en mi vida. Para otras cosas lamentablemente mi memoria no es tan buena. Amo mi trabajo y me siento un auténtico privilegiado.

En alguna ocasión ha dicho usted que Canarias es más conocida fuera por los cetáceos que por sus carnavales. ¿Atrevimiento o hecho constatado?

Sí, lo he dicho, aunque quizás me equivoque. Creo firmemente que tanto los cetáceos como el resto de la biodiversidad marina de Canarias deberían ser elementos importantes de la promoción del Archipiélago. Y, poco a poco, así será. Tiempo al tiempo.

Artículo publicado para el máster de la UNED de Periodismo Científico y Comunicación Científica

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

1 Comentario hasta el momento »

  1. Lisa dijo

    22 de Junio del 2012 a las 18:08

    Aunque no he estado nunca en Canarias, seguro que es una pena que se carguen sus ecosistemas por dinero, y además en una fuente de energía que se debería ir abandonando…¿vale todo con la crisis?

    gran artículo

    Lisa

Comentarios RSS · TrackBack URI

Dejanos tu Comentario

Nombre: (Requerido)

E-Mail: (Requerido)

Sitio WEB:

Comentario: