Toni Hernández

Leer la pintura


DFS EOTW May 9 2008-18
No sólo de pan vive le hombre, ni de ciencia vive el científico. Y ya que cada vez más científicos se centran en investigaciones artísticas, desde campos técnicos como la restauración, por ejemplo, vale la pena introducirse en el Arte con una obra como Leer la pintura, ya sea por necesidad profesional o por mero placer. Y es que en la pintura han entrado fuerte sofisticadas tecnologías que nos permiten trazar la historia de un cuadro, ver sus primeros trazos, o descubrir figuras que el autor decidió tapar con otras posteriores. Hay conceptos esenciales para entender completamente la semiótica de la pintura que no caducan: la composición, la temática, el dibujo, el color o las figuras, pasando por el marco histórico y los estilos. Nadeije Laneyrie-Dagen no se olvida de ninguno de estos elementos en Leer la pintura.

Salpican Leer la pintura pinceladas de ciencia, bien engarzadas para el profano aunque lacónicas para los que venimos de terrenos científicos. Así, al hablar de composición se presentan las diversas nociones de perspectiva, o se ubica el número de oro en el contexto compositivo, simplemente como una elección de formato más. Cae también un apartado, El color a través de la ciencia, en el que se exponen de forma breve y sencilla los fundamentos de la teoría del color. Leemos entre líneas, será deformación profesional, más ciencia de la que Nadeije Laneyrie-Dagen reconoce en los títulos de los capítulos de su obra: las elecciones de materiales, la química y origen de los pigmentos, las ilusiones ópticas, la distribución geométrica de las figuras de la Capilla Sixtina, o el canon de las proporciones de Leonardo Da Vinci, guardan tras de sí un halo científico que anima al lector a seguir investigando. Objetivo cumplido para toda buena introducción: que el lector se zambulla y desee seguir buceando.

Leer la pintura, no se engañen, es un libro de Historia del Arte. Les animo, empero, a que se adentren en él y descubran toda la ciencia que hay en la pintura. Para los que trabajamos la didáctica de la ciencia hay suculentos ejemplos en los que enmarcar nuestras clases: pensemos que la representación visual sigue siendo una de las herramientas más potentes que tenemos para presentar la ciencia. Por otra parte, deducirán cómo una buena documentación está detrás del éxito de novelas como el Código Da Vinci, que no han descubierto nada nuevo sino que han aderezado tras una trama novelesca cuatro sobados conceptos de semiótica, aritmética y algunas discusiones históricas y de teoría literaria. Lean este libro y luego analicen La última cena o La Gioconda. Se sorprenderán. Y por si fuera poco, pese a las preciosas ilustraciones a todo color que inundan el libro, no nos sale por un pico, no sube de 20 euros, lo que agradecen los bolsillos intelectuales mermados por la crisis.

 

Larousse, colección RE-conocer el Arte, 2005 / Rústica / 14.5 x 25 cm / 272 p.p. / ISBN: 84-8332-598-5 / PVP: 19.95 €

Reseña publicada en Tecnociencia

 

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

2 Comentarios hasta el momento »

  1. Pedro Mascarós dijo

    3 de Junio del 2008 a las 22:36

    ¿Cuantos libros te lees al día, Toni? ¿y de dónde sacas el tiempo?
    Por que supongo que leeras todo lo que expones ¿no? ;-)

  2. Toni dijo

    4 de Junio del 2008 a las 09:04

    Ei!b son reseñas algo antiguas, colgadas a Tecnociencia…aun así mi ritmo es de un libro al mes más o menos, no es lo mismo Gödel, Escher i Bach que La mente de Dios… :-)

    Un abrazo,

    Toni

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¿Sabías que Rychard P. Feynman (1918-1988) dijo...?
Creo que puedo decir sin temor a equivocarme que nadie entiende la mecánica cuántica.