Historia Natural en los quioscos
Por Isaac Camps.- Seguro que las llamadas Ciencias Naturales son las que tienen una mayor aceptación popular en los medios audiovisuales. Prueba de ello es que en las encuestas todo el mundo dice mirar los documentales de La 2 de TVE. El factor diferencial respecto otros campos de la ciencia es la posibilidad de ofrecer imágenes con mucha fuerza (desde los consabidos cocodrilos zampando ñus, a los volcanes en erupción, de las “stop-motion” de plantas floreciendo, a las animaciones de revividos dinosaurios).
Pero el panorama en papel de prensa científica comercial dedicado a las Ciencias Naturales es desalentador. Después de la desaparición de Biológica y la reconversión de Natura a revista de viajes, sólo la veterana Quercus, fundada en diciembre de 1981 parecía resistir. Pero una nueva plantita ha brotado y esto siempre es una buena noticia. Nace Historia Natural.
La revista Historia Natural (HN) se publica desde octubre de 2003, pero solo desde febrero de este año la encontrareis en los quioscos. Es fruto de un acuerdo entre la Real Sociedad Española de Historia Natural (RSEHN) y la editorial de divulgación científica Nívola. La RSEHN, fundada en 1871 como otras vetustas sociedades científicas decimonónicas hace un esfuerzo para sacarse el polvo y publicar algo más cercano al gran público que no sean los consabidos boletines, anales y memorias. Un esfuerzo tardío (más vale tarde que nunca) que toma buena nota de las exitosa experiencias otras sociedades científicas anglosajonas (National Geografic sería un caso excepcional, con menos nos conformaríamos)
Igual que Divulc@t, el principal objetivo de HN es la divulgación científica, que cómo dice su director Joaquín Fernández Pérez (UCM) “es una necesidad de los países desarrollados”. Su contenido está dirigido tanto al público en general, como a los propios científicos (muchas veces ignorantes de lo que se cocina fuera de su super-especialidad) y busca nutrirse tanto de investigadores renombrados como de naturalistas más amateurs, a los cuales desde sus páginas se pide abiertamente su colaboración.
En este sentido, se agradece que junto con firmas consagradas como las de Juan Luis Arsuaga y las de profesores universitarios y personal de centros de investigación; podamos encontrar aportaciones de estudiantes de tercer ciclo, profesores de secundaria (cualificados comunicadores) y miembros de sociedades científicas. Y todas las aportaciones de excelente calidad, amenas y rigurosas pero sin ningún ánimo elitista-ocultista.
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Se agradece que junto con firmas consagradas podamos encontrar aportaciones de estudiantes de tercer ciclo, profesores de secundaria (cualificados comunicadores) y miembros de sociedades científicas |
Logo de la Editorial Nívola |
Su director, Joaquín Fernández Pérez exponía en la editorial del último número “El no escribir significa el comienzo del fin para un científico […] Esta revista […] ofrece sólo una humilde visibilidad entre colegas y amantes de la naturaleza. Pero los que escriben aquí no sufren al hacerlo y no tiene que pensar en los torturados individuos que les sacarán a la luz todas y cada una de sus debilidades”. Y este relajo y ganas de comunicar se nota. Este es el segundo punto en común de HN con Divulc@t: su carácter horizontal y abierto.
La revista abarca los más diversos campos de la biología animal y vegetal, pero también de la medicina, la antropología, la genética, la jardinería y, bendita novedad, de la geología y a las Ciencias de la Tierra en general. A sí mismo tiene secciones fijas como entrevistas, biografías o la interesante “los mundos de Gaia” dónde se exploran las relaciones de la vida y las matemáticas de la mano de Rafael Lahoz-Beltrá.
Desde mi punto de vista, seguramente el déficit más grande que tiene la revista es que, a pesar de estar impresa en un excelente papel, visualmente no está suficientemente conseguida para competir comercialmente dónde otras muchas apuestan fuerte en este sentido. El diseño general es poco atractivo, faltan gráficos e infografías de apoyo al texto; y en general, las fotografías y las reproducciones gráficas son de regular calidad, o bien por que las fotografías de entrada no son muy buenas o por el tratamiento digital.
En muchos artículos, autor del texto y fotos coinciden, y seguramente sería deseable ser más selectivo con las imágenes y contar con el apoyo de fotógrafos profesionales o cuasiprofesionales, cómo los que la propia revista da a conocer en la sección “La imagen del mes”. Una fotografía del Yeti a la fuga puede ser borrosa o con poca resolución, pero no la de una planta común, un paisaje o un retrato. Un aspecto que seguro que mejorará con el tiempo. Incluso una revista exclusivamente dedicada a este menester como “Naturaleza salvaje a través de la fotografía”, tuvo unos primeros números toscos. Déficit a que a buen seguro se subsanará a medida que vaya recibiendo el apoyo de sus lectores.
Título: Historia Natural
Autor: AAVV
Editorial: Nívola
Año: 2004
Descripción:82 páginas, DIN-A4
ISBN:
Precio: 3,90 Euros
Enlaces:
- Historia Natural
http://www.historianatural.net - RSEHN
http://www.historianatural.org


