Vivir in situ la deriva continental
El desierto de Afar se está abriendo en dos. Y los científicos están allí para estudiarlo.
El desierto de Afar, al norte de Etiopía, está ofreciendo a un grupo internacional de científicos un espectáculo único en el mundo: Comprobar in situ cómo la deriva continental de la placa africana y la árabe está desgarrando el terreno.
Normalmente, la velocidad del movimiento tectónico es de 16 milímetros al año - como las uñas humanas- aunque en ocasiones como ésta la presión subterránea puede acelerar esta actividad. En este caso, el fenómeno más espectacular se produjo en septiembre de 2005, cuando cientos de grietas aparecieron en pocas semanas y diversas partes del terreno se desplazaron hasta ocho metros.
Según el responsable del equipo, el geofísico de la Universidad de Leeds Tim Wright, “estamos siendo testigos del nacimiento de un nuevo océano, y aunque no sabemos cómo va a suceder, creemos que alguna parte del Norte de Etiopía y Eritrea se podría convertir en una isla, antes de que una zona más grande de terreno, el cuerno de África, se separe del continente”.
Artículo publicado en QUO

