Rafael Aragón

Trastorno de omisión. El mundo percibido a medias


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El mundo visto por una persona que padece un trastorno de omisión es completamente diferente a como lo podemos ver nosotros. El hecho de ver solamente el lado derecho de todas las cosas, sin percatarse del lado izquierdo, omitiendolo totalmente de forma inconsciente. Es un trastorno que cambia la percepción de cómo podemos ver las cosas, se centra en un lado de la vida, resultando siempre ser el izquierdo el omitido.

Marsel Mesulan de la universidad de Hardvard tiene una ingeniosa explicación para el hecho de que en este trastorno siempre se omita el mismo lado de las cosas que se aprecian, comenta que es debido a que el trastorno se encuentra en el hemisferio derecho, éste cuenta con mayores recursos para la atención, resulta imprescindible para supervisar en su totalidad la escena visual, y el hemisferio izquierdo no es capaz de compensar esta deficiencia. En caso contrario, en que fuera el parietal izquierdo el lesionado, el derecho si seria capaz de cubrir esa deficiencia

Por lo tanto bajo este trastorno, el lado izquierdo del universo se puede considerar totalmente aniquilado. Quien observe a una persona con este tipo de trastorno puede creer que se trata de algún tipo de ceguera, pero todo pasa por el reconocimiento y la percepción . Una persona que padece el trastorno de omisión, al acicalarse por ejemplo, sólo se fijará en  su mitad derecha del cuerpo, al comer sólo comerá lo que esté a su derecha, al dibujar un reloj colocará todas las horas en el lado derecho del reloj. Supone un atasco en la atención, una sobrecarga sensorial, en la que el individuo sólo puede mantener la atención en la mitad derecha de su campo visual.

Se han realizado pruebas con estos sujetos en condiciones adecuadas para su estudio,con personas de un buen nivel intelectual,  donde se les ponía un espejo enfrente con un individuo que se situara a la izquierda y sostuviera un boligrafo, de modo que pudiera verse reflejado en el lado derecho, cuando le piden al sujeto que padece el trastorno que coja el boligrafo que está a su derecha en el espejo, éste, ante el asombro de los investigadores, trata de agarrarlo dentro del espejo, insistiendo en que tiene que estar en el espejo puesto que es la única solución al problema, que le planteaba su cerebro, en el que no existiendo la parte izquierda de su mundo, el bolígrafo sólo podía ser un reflejo. La distorsión de la realidad queda patente en este peculiar trastorno en el que el concepto de izquierda deja de existir.

Estos estudios proporcionan una valiosa información sobre el modo en que el cerebro construye nuestra realidad.

Fuente: Vilayanur S. Ramachandran y Diane Rogers-Ramachandran, «Un mundo a medias», Mente y Cerebro, 43, 2010, págs. 8-11.

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

2 Comentarios hasta el momento »

  1. estufas de cultivo dijo

    30 de agosto del 2011 a las 21:41

    Nunca había escuchado de esto.
    Ellos lo sufren o ni se dan cuenta de lo que tienen?

  2. faustino dijo

    4 de septiembre del 2011 a las 16:22

    esto es parecido pero dandole otro sentido. a las inclinaciones sicologicas. por ejemplo el que es de derechas no ve lo bueno que puede haber en la izquieda y el que es de izquierdas de pasa lo mismo. por tanto nunca se gobierna bien. por que cada uno solo ve su lado.

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