La equivocada y perdida batalla entre científicos y periodistas


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f-seneca.orgUno de los temas que he podido seguir vía twitter esta semana ha sido, por desgracia, una batalla entre científicos y periodistas. Yo creo que nos equivocamos de guerra.

Tenemos que luchar porque la sociedad llegue a tener una cultura científica suficiente como para tomar decisiones de una forma más libre. Hay que conseguir que alguien que decida ir al homeópata lo haga conociendo el último informe de sanidad sobre el asunto. Es urgente que la gente sepa que es vital vacunar a los niños. Tenemos que evitar que la industria sea capaz de engañar al consumidor a base de etiquetas tales como "100% natural" o "Sin conservantes". Si a base de divulgar ciencia fuéramos capaces de proteger a la sociedad de estas tomaduras de pelo quizá ellos fueran más sensibles a noticias como la del cierre de 14 líneas de investigación igual que lo han sido a los recortes en educación. Y estamos lejos de que esto pase.

Nosotros podemos escribir 10.000 blogs sobre ciencia hablando de todo esto y mucho más y podemos poner a parir los recortes en investigación en twitter, pero yo tengo la sensación de que nos estamos leyendo entre nosotros mismos, cosa que está muy bien, pero el hecho es que el mensaje no está llegando (algo que ya dijo Javier Peláez hace una semana en las Jornadas de divulgación científica que organizó la Universidad de Murcia). Y esto es así en gran parte porque el tiempo que se dedica en los medios de comunicación a la ciencia es ínfimo. Y mientras leo críticas de periodistas sobre la actitud de los científicos ante su trabajo o las respuestas de científicos a las mismas no dejo de pensar que es una guerra en la que solo habrá perdedores, y que los que más tienen que perder son los científicos y, lo que es infinitamente peor, la propia sociedad.

Afortunadamente hay espacios que demuestran que hay gente con criterio que no está dispuesta a seguir alimentando la infantil pelea entre las ciencias y las letras. Programas como "A hombros de gigantes", "Escépticos" o "tres14" donde periodistas y científicos trabajan conjuntamente para ofrecer, en medios, una información científica tan rigurosa como contextualizada. Da gusto ver a gente peleando por cosas que merecen la pena.

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

7 Comentarios hasta el momento »

  1. Dani dijo

    23 de Enero del 2012 a las 10:42

    Así de triste es. En pleno siglo XXI seguimos la dicotomía de las "Dos culturas" (Snow). Y así nos va.

    El periodismo científico, minoritario como comentas, es la auténtica clave.

    En fin.

    Saludos

  2. Bernardo Herradón dijo

    23 de Enero del 2012 a las 12:50

    Excelente reflexión. Ya se dijo en Murcia Divulga, lo que has comentado de Javier Peláez o mi comentario sobre la necesidad de relaciones estrechas entre científicos y periodistas. Y no hay que dejar de lado la tarea que los científicos tenemos que hacer con los estudiantes de infantil primaria y secundaria. En Estados Unidos se está lanzando un programa (1000 científicos en 1000 días) en la que los científicos se acercan a las aulas (http://blogs.scientificamerican.com/at-scientific-american/2012/01/20/the-scientist-corps-1000-scientists-in-1000-days/).

  3. María Docavo dijo

    23 de Enero del 2012 a las 13:17

    Dani, lo de la separación de las ciencias y las letras es una pena. Me gusta siempre decir que los grandes siempre estudiaron ambos campos (Aristóteles, Newton, Lavoisier, Da Vinci... hay un montón de ejemplos).

    Bernardo, muchas gracias por tu comentario, como siempre aportando más. Gran iniciativa el programa americano, deberíamos copiarles tantas cosas en el ámbito científico...

  4. Rubén dijo

    24 de Enero del 2012 a las 20:18

    Estoy de acuerdo en lo esencial con el contenido del artículo, pero echo en falta una tercera variable: la enseñanza de las ciencias en la escuela (Primaria, ESO, Bachillerato...) y me sorprende que en general se ignore algo tan importante para conseguir a medio plazo unas actitudes favorables a la ciencia en la ciudadanía. Además, el trabajo del profesor de Ciencias tiene algunas similitudes (sólo algunas, pero importantes) con el del divulgador: hay que adaptar contenidos científicos complejos, graduar y modular su introducción, partir de lo que ya sabe el destinatario de nuestra intervención,tener en cuenta y, amrnudo desmontar, las ideas preconcebidas,... Divulgadores, científicos y enseñantes podríamos enriquecernos mutuamente trabajando en cooperación.

  5. María Docavo dijo

    25 de Enero del 2012 a las 11:48

    Hola Rubén. Tienes razón, es lo mismo que decía Bernardo. Supongo que yo quería hablar más por los dos artículos de periodistas y científicos que de otra cosa. Pero en general somos muy conscientes de ello. En las jornadas de divulgación de la universidad de Murcia invitaron a un profesor de secundaria: http://www.um.es/atica/contenidos/streaming/FLASH/player2.php?formato=169&video=526/2011.mp4

  6. Antonio dijo

    28 de Enero del 2012 a las 21:24

    He defendido justo en el artículo de e-ciencia posterior, que el problema de la divulgación científica no está ni en el marketing, ni en la comunicación, ni en la colaboración; si no en la falta de rigor del científico y del periodista.
    Aprovechando la última entrada de María, también extiendo el problema de la divulgación científica a la falta de rigor en los profesores de secundaria, bachillerato y universidad.
    Sé que son tiempos difíciles para los profesores y que mi opinión puede sentarles como un tiro. Pero la vengo escribiendo desde hace mucho tiempo: los profesores no deben contentarse con hacer esos cursillos de competencias en TIC (tecnologías de la información y la comunicación) sino que deben emplearlas para transmitirse conocimiento y contribuir entre todos a incrementar la calidad docente. Esta necesaria FORMACIÓN CONTÍNUA del profesorado tendría coste cero, ya que, aprovecharía las redes sociales ya existentes en las propias universidades o, por ejemplo, la de la xtec.cat de Cataluña; y contribuiría a mejorar el rigor de los docentes.

  7. JAL dijo

    14 de Febrero del 2012 a las 01:04

    Enhorabuena por la reflexión, María. Aunque tarde, por lo menos quería dejar mi testimonio -jo, suena a conferencia episcopal...-.
    Tenemos un nuevo Gobierno imbricando ministros y ministerios en la "ardua" tarea de retrotaer derechos civiles varias décadas; viendo cómo y cuántas hojas del libro de Educación para la ciudadanía hay que eliminar para que quede "políticamente" correcto, pero de tomarse en serio la educación científica -bueno, directamente la ciencia- de nuestros jóvenes -y jóvenas-, para fomentar el motor del progreso futuro... pues como que no!

    Tal y como comentamos en alguna ocasión, la cultura científica debería ser materia obligada en todos los niveles educativos, y no la opción de algún becario periodístico novato o de un científico -que a saber qué habrá fumado- como mi amigo Bernardo, o yo mismo, jeje...
    Pero vamos... como decía aquel... sin acritú.
    Un abrazo

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