David Talens Perales

Cnidarios: auténticas armas microscópicas


f28p143El filo de los Cnidarios deriva etimológicamente de la palabra cnidocitos, unas células especializadas que contienen en su interior orgánulos urticantes también conocidos como cnidos.

Para los que no conozcan mucho el campo de la zoología pertenecen al filo de los Cnidarios animales como las anémonas, pólipos, hidroideos, pero sobre todo los más conocidos y sufridos por todos son las medusas.  ¿Quién no ha ido en alguna ocasión a la playa y ha sufrido una picadura de estos ejemplares tan urticantes pero a la vez tan hermosos?

Parecen simples gelatinas flotando en el agua, pero sin duda muy bien protegidas. Los cnidocitos se localizan en las invaginaciones de la epidermis y en la gastrodermis, pero sobre todo abundan en los tentáculos. Estas células contienen en su interior los nematocistos un órganos urticantes, que son cápsulas de doble pared de naturaleza quitinoide, la membrana externa forman el opérculo y la interna el mango en el que se enrolla un filamento urticante que deriva del Complejo de Golgi del cnidocito. Este contiene un receptor llamado cnidocilo, una pequeña estructura que cuando es rota dispara el nematocisto hacia fuera.

Vale, ahora pensaréis…pues bueno…que una pequeña célula, que es tan pequeña y sólo se puede ver en el microscopio no parece que sea tan peligroso…pero claro si os digo que el filamento se dispara con una velocidad de 2 m/seg. y una aceleración de 40.000 g. la cosa ya cambia. Para que os hagáis una idea una persona puede soportar como máximo una aceleración de 25g durante 40 segundos, equivale a 394.400 N, teniendo en cuenta que la fuerza de la gravedad es de 9,81 N, la fuerza con que estos “animalitos” disparan estos filamentos urticantes es realmente abrumadora y que por microscópicos que sean justifica el dolor tan intenso que se siente cuando te pica una medusa.

Pero, ¿cómo se consigue el disparo de este orgánulo con tanta fuerza? Hay dos hipótesis, la osmótica y la de contracción. La hipótesis osmótica apunta que en el interior de la cápsula la presión osmótica es de unas 140 atmósferas y que cuando se estimula química o físicamente el cnidocilo la cápsula se vuelve permeable al agua y la entrada del agua produce la apertura del opérculo y proyecta el filamento hacia el exterior. La segunda postura es la hipótesis es la de contracción en que la estimulación del cnidocilo provoca la contracción del cnidopodio, la porción inferior del cnidocito dotado de fibras musculares, lo que provoca el disparo.

Cnidaria-Batalha entre anemonas -

Sea como sea está claro que la fuerza que se ejerce en estos orgánulos es impresionante, y la naturaleza una vez más nos da una lección de quién es más poderosa…

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

1 Comentario hasta el momento »

  1. Cnidarios: auténticas armas microscópicas dijo

    31 de Mayo del 2009 a las 13:27

    […] Cnidarios: auténticas armas microscópicase-ciencia.com/blog/divulgacion/autenticas-armas-microscopicas/ por hugamen hace pocos segundos […]

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