Alimentos transgénicos: ¿la solución contra el hambre?


Un nuevo dilema comienza a plantearse en la sociedad actual a partir de la necesidad de preservar el medioambiente para garantizar la vida y las previsiones de crecimiento de la población mundial en diez mil millones de personas para la mitad del siglo XXI. ¿Cómo alimentar al mundo? Hay muchas posibles respuestas pero, de momento, ninguna solución unánime.

El aumento escalonado de la población mundial no se corresponde con la producción actual de recursos alimenticios que resulta insuficiente. Echando un vistazo al consumo de frutas y verduras en España, uno de los más altos de Europa, cada ciudadano español ingiere al año una media de 77 kilos de frutas y 50 de hortalizas. Es decir, unos 250 gramos diarios. Entre los productos más consumidos destacan la naranja, la patata o el tomate. Pero ¿qué pasaría si se acabaran estos productos a raíz de una mala cosecha o, sencillamente, que fuera mayor la demanda que la oferta?

El tomate transgénico está presente en la dieta actual

Los alimentos transgénicos contienen ingredientes o han sido producidos a partir de un organismo modificado genéticamente y soportan férreos controles por parte de organismos internacionales. Defensores y detractores se posicionan ante su venta al público pero las encuestas realizadas en numerosos países muestran una tendencia generalizada a su consumo por parte de la población. Científicos como el Catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia, miembro de la Organización Europea de Biología Molecular de Heidelberg e investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, Ramón Serrano Salom, afirman que las plantas transgénicas “son totalmente inocuas para el ser humano” y atribuye el rechazo social que sufren actualmente los cultivos transgénicos “a la falta de información por parte de los consumidores y a las campañas de intoxicación informativa llevadas a cabo por parte del ecologismo radical“. En diciembre de 1996 llegaba a Barcelona el primer cargamento de soja transgénica procedente de Estados Unidos, entre protestas de grupos ecologistas. La necesidad de que el ciudadano de a pie conozca las ventajas o desventajas de estos productos ha movilizado, entre otras instituciones, a la Sociedad Española de Biotecnología (SEBIOT) que manifiesta en sus textos divulgativos la importancia de una ciudadanía informada acerca de sus ventajas y desventajas.

Ventajas

En general, los científicos se muestran a favor del desarrollo de la biotecnología agraria y sus cultivos modificados genéticamente porque suponen la “mejora de la agricultura del futuro al generar beneficios tanto para el hombre como para el medio ambiente, tal y como asegura Serrano. Los investigadores más optimistas como Morcillo, Cortés y García con amplia experiencia en ingeniería genética sugieren que el surgimiento de los cultivos con semillas genéticamente modificadas puede representar “una nueva revolución génica, que podría suponer un aumento en la productividad cuando menos equiparable al que supuso la revolución verde de mediados del siglo XX”. Un caso singular lo constituye el arroz dorado, cuya legalización se estima podría salvar hasta 1 millón de vidas humanas cada año al suplir carencias vitamínicas derivadas de una dieta pobre y poco variada.

El arroz dorado suple las carencias de vitamina A

SEBIOT habla también del aumento de la calidad o valor nutritivo del alimento que benefician directamente al consumidor, así como de que las plantas transgénicas tienen “menos probabilidades de producir alergia”. Y el Director del Centro Hispanoluso de Investigaciones Agrarias (CIALE) en Salamanca, Óscar Lorenzo, defiende que los cultivos transgénicos “contribuyen a la protección del medio ambiente, ya que, al protegerse por sí mismos -disminuyen el uso de pesticidas y herbicidas que a la larga esquilma el campo, contamina suelos y aguas-, además de los beneficios del aumento de la productividad o mejoras nutritivas que pueden reportar”. Además, una ventaja indiscutible se plasma en los mayores controles sanitarios a los que son sometidos los alimentos transgénicos en comparación con los que se realizan sobre los alimentos provenientes de cultivos tradicionales, por lo que se considera que su salubridad es mayor que la de estos últimos. La directora del Máster en Seguridad, Biotecnología e Innovación Alimentaria de la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid (UEMC), María Cruz Rey de las Moras incide en la importancia de una alimentación segura y saludable mediante un riguroso control de calidad de los alimentos al que contribuye la tecnociencia con los avances en las técnicas de análisis sensorial de alimentos, en las técnicas cromatográficas, controles microbiológicos y ambientales, entre otras.

La directora del Máster en Seguridad, Biotecnología e Innovación Alimentaria de la UEMC, María Cruz Rey de las Moras, apuesta por el desarrollo de la biotecnología alimentaria

Desventajas

Fundamentalmente las desventajas de la extensión de las plantaciones y la comercialización de plantas transgénicas para la alimentación humana radican en la reducción inicial de variedades de cultivo “al favorecer las que resulten más fáciles de modificar genéticamente”, según SEBIOT. Sin embargo, se aclara que la preocupación por la conservación de la biodiversidad, incluso de las especies de cultivo, ha llevado a desarrollar estrategias para su caracterización y conservación, como pueden ser los Bancos de Semillas. De todas formas, la práctica de la agricultura actual reduce la biodiversidad de la fauna, la flora y de los microorganismos del suelo y cabe esperar que el cultivo de plantas transgénicas, más productivas y con menor requerimiento de los agroquímicos, “contribuya positivamente a parar la pérdida de biodiversidad de los ecosistemas al reducir las necesidades de tratamientos y mejorar la producción sin aumentar la superficie de cultivo”. Todavía tendrán que pasar varios años para valorar comparativamente los efectos de las plantas transgénicas con respecto a los de las plantas que se cultivan actualmente. La Sociedad Española de Biotecnología asegura que el cultivo a gran escala de plantas transgénicas con acción insecticida plantea, además, interrogantes acerca de sus posibles efectos a largo plazo sobre los enemigos naturales tanto depredadores como parásitos, sobre insectos polinizadores o sobre otros insectos que no son plaga pero que pueden verse afectados al alimentarse con granos de polen de la planta transgénica, y las plagas que pueden derivarse a otras especies.

Ramón Serrano advierte también que debe evitarse “un excesivo triunfalismo sobre las posibilidades de los transgénicos, ya que exagerar sus virtudes también puede llevar a la ciencia ficción” porque las plantas transgénicas no están en disposición de solucionar todos los problemas de la agricultura. Su utilidad debe situarse en la alimentación de la humanidad y rechaza la elaboración de biocombustibles a partir de cultivos en terrenos fértiles e idóneos para la producción destinada a seres humanos. El informe Evaluación Internacional de Conocimiento, Ciencia y Tecnología Agrícola para el Desarrollo (IAASTD, por sus siglas en inglés) de la ONU, que reúne el trabajo de más de 400 científicos internacionales acerca del futuro de la producción global de alimentos ante los desafíos del calentamiento global y la presión demográfica, concluyó también que los cultivos transgénicos no son en ningún caso la panacea.

Una alimentación sana contribuye a la calidad de vida de la humanidad. Desde los avances en ciencia y tecnología se apuesta por los alimentos transgénicos para colaborar en la resolución de estos problemas pero se aclara que en el caso de la agricultura transgénica deberá desarrollarse junto con la “mecanización agraria, los fertilizantes y productos fitosanitarios, la agricultura ecológica e incluso la mejora tradicional”, según, Ramón Serrano Salom. Todos estos recursos no serán suficientes por sí solos para solventar la situación que se avecina.

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

1 Comentario hasta el momento »

  1. horacio (argentideas) dijo

    15 de Junio del 2009 a las 22:49

    El peor problema de conservación lo tenemos por el crecimiento descontrolado de la población. ni las guerras ni las grandes epidemias o hambrunas son solución ahora. Asi que lo único que queda : 2 niños a lo sumo por familia.

Comentarios RSS · TrackBack URI

Dejanos tu Comentario

Nombre: (Requerido)

E-Mail: (Requerido)

Sitio WEB:

Comentario: