Ismael Pérez Fernández

¿Qué esconde Europa?


EuropaHace unos cuatrocientos años, por primera vez en la historia de la humanidad un ser humano dirigió un telescopio al firmamento. Su nombre, Galileo Galilei. Encontró entre otras maravillas que alrededor de Júpiter había cuatro pequeños satélites que giraban alrededor suyo y no de la Tierra. Lo cual era sobrecogedor ya que por aquel entonces se pensaba que todo giraba alrededor de la Tierra. Pero lo que Galileo no podía ni imaginar es que estaba viendo uno de los mundos más prometedores para buscar organismos vivos fuera de la Tierra. Ese pequeño mundo le conocemos con el nombre “Europa”.

Superficie helada de EuropaLo cierto es que los cuatro satélites galileanos son realmente fascinantes. Por ejemplo, el satélite Io tiene volcanes activos, lo cual prueba que la actividad volcánica y geológica no es algo único de nuestro hogar planetario. Pero de entre los cuatro satélites el más enigmático de ellos es la pequeña Europa.

Lo primero que llama la atención de Europa es su superficie. Está completamente congelada. El hielo que cubre toda su superficie está altamente fragmentado. Da la impresión de que las capas de hielo más externas se fracturan y a continuación el agua bajo ellos sale por las brechas y se solidifica.

¿Esconde Europa bajo su superficie de hielo un océano de agua?

Esto es al menos una de las posibilidades que baraja la comunidad astronómica. Lo cual nos llevaría a otra pregunta, estando Europa tan alejada del Sol ¿de dónde proviene el calor como para que pueda haber agua en estado líquido? La respuesta a este enigma se encuentra en las fuerzas de marea que ejerce Júpiter sobre dicho satélite, que lo estiran y comprimen pudiendo producir así un fuerte calentamiento del interior de dicho satélite.

Posibles estructuras de europaNormalmente cuando se lee sobre la búsqueda de vida en otros mundos, más tarde o más temprano acaba apareciendo alguna referencia a la importancia de encontrar agua. Realmente, no es estrictamente necesario que haya agua para pensar en la posibilidad de hallar algún tipo de organismo extraterrestre. Esencialmente, lo que hace falta es un medio líquido, ya que éste facilita el encuentro aleatorio entre las moléculas que en ella se encuentren disueltas, favoreciendo así la posibilidad de reacciones químicas. Por ejemplo, el amoniaco en estado líquido podría ser un medio apropiado. La razón por la que comúnmente oímos principalmente hablar de agua en lo que a la búsqueda de vida extraterrestre se refiere, es debido a que esta en estado líquido tiene unas propiedades difíciles de igualar por otros líquidos.

Una de las propiedades especiales del agua es que en estado sólido, es decir, en forma de hielo, es menos densa que en estado líquido.

Imagínense un estanque de agua, donde la temperatura ambiente esté empezando a descender y se está acercando al punto de congelación del agua, evidentemente en el fondo de dicho estanque la temperatura será todavía inferior, por lo que los primeros fragmentos de hielo se formarán en el fondo. Pero al ser estos menos densos que el agua líquida subirán hasta la superficie, donde permanecerán flotando. A la larga, toda la superficie quedará completamente cubierta de hielo y debajo de esa capa permanecerá el resto del estanque en estado líquido. De este modo la capa de hielo protegerá el interior del estanque de las duras condiciones ambientales externas, y por lo tanto los organismos que pudieran existir en dicho interior quedan así protegidos.

Otra de las propiedades del agua es el rango de temperaturas en los que permanece en estado líquido. Comparemos por ejemplo dicho rango con el del amoniaco:

Amoniaco

Agua

Punto de fusión

Punto de ebullición

Punto de fusión

Punto de ebullición

-78ºC

-33ºC

0 ºC

100 ºC

Como podemos observar el agua en principio tiene dos ventajas sobre el amoniaco. El rango de temperatura en el cual el agua permanece en estado líquido es mayor que el del amoniaco, unos 100 grados frente a unos 44 del amoniaco. El segundo dato relevante es que el agua permanece liquida a temperaturas más elevadas que el amoniaco, es decir, los entornos en los que se puede encontrar agua liquida serán más calientes que aquellos donde podamos encontrar amoniaco. Por lo tanto, es más fácil que se produzcan reacciones químicas, ya que a mayor calor, mayor energía.

La pequeña Europa se nos presenta como una candidata genial para avanzar en la ciencia de la astrobiología. A medio o largo plazo, estamos obligados a ir si queremos profundizar en la cuestión de la vida extraterrestre. Mientras tanto, desde la Tierra, podemos seguir observando ese pequeño mundo que nos descubrió Galileo y seguir soñando con las posibles respuestas a esa mortificadora pregunta: ¿Qué misterios escondes Europa?

Images Courtesy NASA/JPL-Caltech.

Web relacionada: http://www2.jpl.nasa.gov/galileo/

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

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