¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?
Si eres propenso a estresarte, más vale que no fumes, porque te costará dejarlo.
El estrés es una de las causas principales de las recaídas en el consumo del tabaco. Pues bien, un estudio coordinado por Rafael Maldonado (en la imagen), director de la Unidad de Neurofarmacología de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) ha puesto de manifiesto que la mayor o menor predisposición a sufrir estrés está condicionada genéticamente, y por lo tanto, puede ser un elemento clave para no poder dejar de ser adictos a la nicotina.
El estudio, publicado en la revista Biological Psychiatry, se ha basado en animales modificados genéticamente, y ha evaluado también las modificaciones de comportamiento que provoca la nicotina en el organismo, como los efectos sobre el estado de ansiedad, la necesidad compulsiva de fumar o las recaídas después de largos periodos de abstinencia. El trabajo se integra dentro de un proyecto más amplio patrocinado por el Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos que pretende conocer qué nos hace más propensos al hábito de fumar tabaco.
Artículo publicado en QUO

