Bombones adelgazantes frente a la “operación bikini”


Un año más se acerca el verano y con el buen tiempo vuelven a surgir numerosas dietas o productos “milagrosos” que prometen poder adelgazar en un tiempo récord para lucir el bikini o bañador.

En esta línea, el químico y doctor en Ciencias de la Salud, el español Armando Yánez, ha presentado recientemente junto al pastelero francés, Jean Claude Lambert, un nuevo bombón compuesto por un inhibidor del apetito y un alga que tiene efecto saciante.

Según sus creadores, en el bombón, bautizado como Lola, se combinan sus propiedades adelgazantes con el placer gastronómico. El chocolate que contiene altas propiedades antioxidantes se mezcla con la espirulina, un alga que aporta un alto valor nutricional y que “produce un efecto saciante –aseguran una pérdida del apetito de hasta un 20%- cuando se consume antes de las comidas, favoreciendo el proceso de las dietas de adelgazamiento”. La espirulina aporta el color verde del bombón, está libre de colesterol y colabora en el proceso digestivo; y la semilla de jojoba funciona como inhibidor del apetito, disminuyendo la sensación de hambre.

Sus inventores afirman que la microalga, recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como complemento alimenticio, aporta “los nutrientes esenciales para la vida, los minerales como el hierro, el zinc y el calcio, y las vitaminas, además de aminoácidos”. Asimismo, insisten en que el producto debe tomarse como complemento de una dieta sana y no para dejar de comer.

Dietas “milagrosas” y plantas que adelgazan

Por lo general, las llamadas dietas “milagro” promueven una restricción de la energía ingerida muy severa, que conduce a deficiencias en vitaminas y minerales, alteraciones del metabolismo y a una monotonía alimentaria que las hace insostenibles en el tiempo y peligrosas para la salud. Se caracterizan, pues, por las escasas calorías que aportan. Ante esta situación cercana al ayuno, el organismo reacciona compensando la falta de energía recibida con un aumento de la destrucción de las proteínas corporales, como fuente alternativa de energía, lo que provoca una pérdida de masa muscular y, por otro lado, la formación de sustancias peligrosas para el organismo cuando la dieta se prolonga en el tiempo. Por tanto, se confunde esta pérdida de masa muscular con la pérdida de grasa.

Asimismo, en la Red podemos encontrar numerosos ejemplos de plantas que supuestamente ayudan a adelgazar o afirmaciones como la de la famosa dieta de la alcachofa , en la que se asegura que “Tres días con alcachofas te permite adelgazar 3 kilos”. Esta planta rica en fibra, obstaculiza la absorción de grasas y azúcares, favoreciendo el vaciado intestinal, y además equilibra la presión sanguínea, por su baja cantidad de sodio. La papaya, favorece los procesos digestivos y es antioxidante; la alfalfa, facilita el tránsito instestinal; el guaraná es estimulante y fortificante, su cafeína acelera la combustión de los cuerpos grasos y aumenta el metabolismo basal de las células de forma que favorece la eliminación de las grasas; son otros de los ejemplos de plantas adelgazantes.

Pero en realidad no existen plantas que “adelgacen”, sino que funcionan como coadyuvantes en las dietas de adelgazamiento cooperando activamente en procesos metabólicos que, por ejemplo favorezcan la eliminación de líquidos, ayudan a disminuir el apetito o faciliten las funciones renales y digestivas. En consecuencia, estas plantas, al igual que las dietas “milagro” no forman parte de una dieta equilibrada y saludable, pues pueden llegar a ser perjudiciales para la salud si su consumo se prolongan en el tiempo.

Dieta equilibrada

Todo los expertos coinciden en que la mejor solución ante los problemas de sobrepeso es llevar una dieta equilibrada durante todo el año, y no sólo en las épocas estivales. Una dieta equilibrada está compuesta por aquellos alimentos que aportan una cantidad adecuada de todos y cada uno de los nutrientes que necesitamos para tener una salud óptima.

La dieta debe ser variada y equilibrada en nutrientes, evitando la monotonía. Todos los nutrientes son igualmente importantes y la falta o el consumo excesivo de cualquiera de ellos puede dar lugar a enfermedad o desnutrición. Las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas, que son los únicos nutrientes que nos proporcionan energía o calorías, deben consumirse diariamente en cantidades de varios gramos (macronutrientes), el resto, vitaminas y minerales, se necesitan en cantidades mucho menores (micronutrientes). Debido a los múltiples factores personales de los que depende, la dieta equilibrada varía mucho de unos individuos a otros y por ello se habla de cantidades o ingestas diarias recomendadas (CDR o IDR).

La alimentación ha de cubrir los siguientes objetivos:

- Aportar una cantidad de nutrientes energéticos (calorías) que sea suficiente para llevar a cabo los procesos metabólicos y de trabajo físico necesarios.

- Suministrar suficientes nutrientes con funciones plásticas y reguladoras (proteínas, minerales y vitaminas).

- Que las cantidades de cada uno de los nutrientes estén equilibradas entre sí. Esto es:

· Las proteínas deben suponer un 15 % del aporte calórico total.

·Los glúcidos nos aportarán al menos un 55-60 % del aporte calórico total.

·Los lípidos no sobrepasarán el 30 % de las calorías totales ingeridas.

Pirámide Alimenticia

En la pirámide alimenticia se representan los diferentes grupos de alimentos ordenados según su importancia cuantitativa a la hora de llevar una dieta equilibrada según el tamaño que ocupen en la pirámide. Así, vemos que la base de nuestra dieta deberían ser los alimentos vegetales de todo tipo complementados con cantidades adecuadas de lácteos, cárnicos y aceites y grasas. En la base se sitúan los panes, el arroz, los cereales, y las pastas; en el segundo nivel se incluyen las hortalizas y las frutas; en el tercer nivel se encuentra el grupo de los lácteos  y sus derivados; y finalmente, en el pico están las grasas y los dulces y bollería.

Siguiendo la pirámide alimenticia, una dieta equilibrada se caracteriza por un alto contenido de carbohidratos complejos como almidones y las fibras, presentes en el pan, los cereales, las pastas o vegetales; vitamina A y C incluidas en algunas hortalizas y frutas, que además son bajas en grasas; y por último, calcio y proteínas contenidos en los productos lácteos (leche, yogur, queso…).

En definitiva, lo ideal es la variedad y la moderación, comer de todo un poco, alejando de nuestra dieta todo aquello que nos llena de calorías sin aportarnos nutrientes.

En un comunicado emitido por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) se alerta sobre los peligros para la salud de las denominadas dietas milagro. Este organismo recomienda que se busque una pérdida de peso moderada y gradual. Para ello, se precisa ingerir entre 20 y 25 calorías por kilo de peso al día. Por ejemplo, una mujer de 80 kilos necesitaría aproximadamente de 1.600 a 1.800 calorías, dependiendo del ejercicio que realice. Si consume menos puede haber deficiencias de proteínas, vitaminas o minerales que pueden causar problemas médicos.

Fuentes:

- El periodico.com

- Aula 21

- Portal de Salud de la Comunidad de Madrid

- Guía Nutricional UNED

- Plantas que adelgazan - Euroresidentes

- Agencia Española de Seguridad Alimentaira y Nutrición (AESAN)

Imagen:

- virtual chocolate

- Pirámide de la Alimentación Saludable. SENC 2004

Artículo publicado para el Máster de la UNED Periodismo Científico y Comunicación Científica.

NOTA: Este artículo es propiedad original del autor citado, aunque ha podido ser publicado anteriormente en otros medios, en cuyo caso aparecen descritos al final del mismo. En caso contrario o en notas de prensa el autor aparecerá como "Noticias de Internet"

1 Comentario hasta el momento »

  1. Bittor Rodriguez dijo

    18 de Agosto del 2009 a las 18:56

    Ups!
    ya estamos inventando el circulo cuadrado. La estrategia comercial es redonda: adelgazar comiendo bombones! sí, ya se, “especiales”, “naturales”, “sanos”, “funcionales”… como se apostilla en todos estos tipos de productos generadores de suculento rendimiento económico, hay que consumirlo dentro de una dieta equilibrada. Pero como nutricionista tengo que decir que con un dieta equilibrada este tipo de productos sobran. Una dieta bien planteada te hará bajar 1 kilo a la semana. Sin bombones “mágicos” (y pudiendo, por qué no, comer chocolate en muchos casos). Ademas enseñandote el truco para comer bien, no sea pasajera la perdida de peso como suele ocurrir en los productos que de alguna manera “funcionan”.
    Perder peso no se logrará jamas comiendo algo, sino haciendo precisamente lo contrario. Por lógica. La inestimable ayuda de la actividad física aumentará la posibilidad de éxito.
    Dejemos de crear “alimentos” que el consumidor puede comprar y comer sin tener que recurrir a los profesionales que verdaderamente les pueden ayudar. Encima, las consultas de los nutricionistas se llenan de gente que ha probado (sin exito, como no) todas las cosas que le anuncian en la tele (para colmo con avales de sociedades científicas o de venta en farmacias) y que han perdido la fe en todo. Cosa que resulta en un fracaso de la dieta que les prescribimos por falta de implicación.
    Vivimos en la era de los alimentos funcionales anti obesidad y, corrijanme si mi predicció falla, enn teoria ocurre lo contrario para lo que fueron pensados esos alimentos. Es decir, a mas herramientas anti-obesidad es lógico que la prevalencia de esta se reduzca. O esta costando o estos productos solo sirven para engañar al consumidor y enriquecer a las empresas.

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